Qué son las Economías Regionales

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¿De qué hablamos cuando decimos Economías Regionales, a qué nos referimos, qué importancia tiene para Latinoamérica? Son algunos de los interrogantes que buscamos contestarnos desde lo científico para afrontar el desafío de leer la construcción del nuevo orden mundial.

Definiciones sobre Economías Regionales

El término Economías Regionales (ER) es utilizado para referirse a las economías agrarias y agroindustriales de la Argentina, dispersas en su amplio territorio nacional, que presenta distintas regiones de diversas características geográficas y climáticas, logrando la adaptabilidad de diferentes cultivos y producciones agroalimentarias de cualidades propias en cada zona.

Varios autores utilizan el término “economías regionales” para diferenciar a los pequeños productores agropecuarios de los productores los grandes productores de commoditties como soja, trigo o maíz.

Retomando un trabajo presentado por María Silvia Ospital y Martha Ruffini “Las Economías Regionales: diversidad y complejidad”, donde comentan que hay varios estudios científicos sobre el surgimiento de economías sociales y su continuación en un país, como una versión que demuestran realidades complejas y multifacéticas, donde los emprendimientos no siempre son exitosos. De esta manera se generan agrupamientos regionales según sus condiciones geo-ambientales que permiten desarrollar determinadas producciones. Estas regiones que suelen ser considerar marginales nos hablan de la complejidad y heterogeneidad del mundo rural. Llevaron adelante sus propios desarrollos, con diferentes articulaciones con la zona núcleo o central de producción, o con subregiones dinámicas, con lógicas de funcionamiento propias y en estrecha relación con otros países vecinos.

Características

Iván Ordóñez, especialista en agronegocios, mostrando las diferencias y heterogeneidad desde su visión, comenta que utilizando este término se agrupan bajo la misma categoría a producciones que son muy diferentes, amplias, por ejemplo el Vino en la zona cuyana de Argentina, la yerba mate en la zona litoral entre Uruguay, Argentina y Paraguay. El café y la caña de azúcar en Brasil, el cacao en Colombia, etc. Según Ordoñez no suelen tener factores en común, o no comparten estructuras financieras de costos, o formatos de comercialización, ni mercados de destino y a veces ni siquiera distancia a centros de consumo o procesamiento. Salvo la forma en la que se producen, de forma localizada, extensiva, y en su gran mayoría por pequeños y medianos productores.

Ahora bien, los problemas económicos que enfrentan las Economías Regionales si son un punto en común, estas no son formadoras de precios, sino al contrario. Y dentro de sus problemas económicos entre los principales de ellos, podemos nombrar: el aumento de costos internos, especialmente energía, insumos, logística y transporte, como así también la caída de los precios internacionales y competitividad que mezcla la inflación interna con el atraso cambiario.

Mientras que para Ariel García, investigador del Centro de Estudios Urbanos y Rurales del Conicet, comenta que en Argentina el problema central radica en la distribución de la riqueza dentro del circuito productivo y no con la rentabilidad, manifestando que “No podemos incidir en los precios internacionales, pero sí cambiar la relación que tienen los pequeños productores con la agroindustria y los comercializadores”, marcando que una modificación cambiaria “no va a resolver nada”. Apoyando esta teoría, las devaluaciones del año 2013 y 2015/16, no lograron resolver las problemáticas estructurales, más bien las empeoró al aumentar los costos productivos y logísticos, por aumento de insumos, energía, combustibles, entre otros.

En Latinoamérica en general, la producción de las Economías Regionales es absorbida en un 80% o más por el mercado interno mientras que la mayoría de los productos deben pasar por procesos de industrialización para ser comercializados. Los productores de las ER son en su mayoría agricultores familiares, es decir que depende principalmente de la mano de obra familiar, incluyendo tanto a mujeres como a hombres, relacionada con varios ámbitos del desarrollo rural, predominantemente en la producción de alimentos, según definiciones de la FAO. El acceso a la tecnología y biotecnología, a los mercados y a la financiación, resultan claves para un desarrollo exitoso de la actividad productiva; quienes acceden a estas condiciones, comienzan a pensar en el comercio exterior, marcando como problemáticas la competitividad, el tipo de cambio y la apertura de mercados externos. Mientras que aquellos que no logran acceder a estas condiciones, dependen del consumo del mercado interno y eslabones superiores de cada cadena productiva, sufriendo las caídas del consumo interno.

Economías Regionales en Latinoamérica

Como mencionamos anteriormente, el término Economías Regionales, generalmente se utiliza para denominar a las economías de base agraria o agroindustrial de ubicación periférica a la producción de commoditties. Sin embargo, a lo largo y ancho del continente, nos encontramos con puntos en común en el amplio y diverso sector rural latinoamericano.

En el ensayo “Escalafón de las Economías Regionales en Colombia”, Edilberto Rodríguez Araújo cita al investigador chileno Iván Silva, quien habla sobre la dinámica que la globalización ha desarrollado diferentes métodos de inserción sobre los territorios, en función de una división horizontal o vertical de los mismos, según las interconexiones con otros lugares del mundo (lógica vertical) o según su capacidad de desarrollar una construcción de redes u organizaciones dentro del mismo territorio (lógica horizontal). “La segunda de estas lógicas está íntimamente relacionada con la idea de construcción social de los territorios y más concretamente con la construcción de territorios innovadores y competitivos”, planteando que “la economía mundial se ha convertido en la arena de nuevos gladiadores apertrechados de un músculo comercial y financiero para derribar a sus competidores”. Dejando claro que el sistema capitalista impacta en las producciones regionales, y que en cada punto de la Patria Grande se realiza el aprovechamiento económico de las condiciones naturales propias de cada región, con condicionamientos integrales (sociales, culturales, económicos, tecnológicos, entre otros) internos y externos, es decir locales y globales.

Conclusión

Definir y conceptualizar desde una mirada latinoamericana, a la economía como instancia principal en la generación de valor y riquezas, resulta fundamental para proyectar la lucha política por la soberanía e independencia de los pueblos y la construcción de un proyecto común de Patria Grande.

Economías Regionales como término que caracteriza las actividades productivas agroalimentarias en sus etapas de producción, industrialización y distribución, desarrolladas en diversos puntos geográficos/ambientales del continente latinoamericano, nos permitirá organizarnos manteniendo la heterogeneidad del sector rural y aportar al desafío colectivo de construir la conciencia de Pueblo Latinoamericano Libre Justo y Soberano.

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