Aborto legal: la Iglesia convoca a marchar en contra y arranca una semana clave en el Senado

Inédito: por el aborto, la Iglesia marcha a la Quinta de Olivos

En una decisión sin precedentes, obispos de la Iglesia Católica impulsan para mañana, a las 19, una marcha a las puertas de la residencia de Olivos para pedir que el Senado no convierta en ley el proyecto de despenalización del aborto, que ya tiene media sanción de Diputados.

También hará concentraciones en las principales ciudades del país, en lo que podría representar un nuevo dolor de cabeza para la administración Cambiemos.

Por orden del Papa Francisco, obispos, curas, parroquias, laicos ligados a la fe católica, avanzan con una firmeza diaria, inclaudicable, sólida, y con un método y una táctica uniforme para influir desde el Vaticano sobre la política nacional como tal vez nunca haya ocurrido desde 1983 hasta hoy.

El presidente de la Conferencia Episcopal, Oscar Ojea, lidera el movimiento eclesiástico que busca impedir la ley.
Ojea ya había advertido que de aprobarse la iniciativa “sería la primera vez que se dictaría en la Argentina y en tiempos de democracia una ley que legitime la eliminación de un ser humano por otro ser humano”.
En un reflejo de hasta qué punto existe enojo de la Iglesia con la iniciativa, y también con el presidente Mauricio Macri, obispos cordobeses habían asegurado que si la interrupción del aborto legal es ley nacional, el país dejaría de vivir en democracia para darle paso a una “dictadura”.

“Creemos que una democracia que no respete toda vida humana se convierte visible o encubiertamente en dictadura de los que ostentan más poder porque cuando no se respeta la vida del más débil la libertad se convierte en ocasión de dominio y arbitrariedad”, sostuvieron.

Asteriscos


Semana crucial para la legalización del aborto

El debate sobre la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) entrará esta semana en la cuenta regresiva. El miércoles está convocado el plenario de comisiones de Salud, de Asuntos Constitucionales y de Justicia del Senado, que deberá emitir dictamen para llegar a la votación en el recinto el 8 de agosto. En medio de un escenario complejo, conviven actualmente tres posturas: quienes están a favor de la media sanción tal como vino de la Cámara de Diputados, quienes proponen directamente su rechazo y un tercer grupo, por ahora minoritario, que pide realizar modificaciones. Esta última alternativa, planteada inicialmente por los tres senadores de Córdoba, fue rechazada por las organizaciones que integran la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, ya que significaría un “retroceso” respecto de lo aprobado en la Cámara Baja. Además, implica un riesgo de que la discusión se empantane y no se apruebe la ley. Mañana será la última de las audiencias donde los senadores escucharán expositores pero, además, se producirá una reunión clave entre algunos de los legisladores que apoyan la media sanción y aquellos que reclaman cambio. El objetivo es negociar un texto común, en caso de no poder superar las dificultades para avanzar con el proyecto tal como está.

Desde el 14 de junio, día en que se realizó la histórica sesión de la Cámara de Diputados, hasta hoy, el escenario en el Senado fue virando de un claro optimismo a un clima de moderación e incertidumbre. Los sectores conservadores y las franjas católicas y evangélicas contrarias al aborto seguro activaron una fuerte presión sobre el Congreso, que en muchos casos se expresó de manera agresiva contra los defensores de la legalización. Las audiencias públicas tuvieron momentos escandalosos, como cuando el médico Abel Albino mintió sobre la efectividad del preservativo para la prevención de enfermedades de transmisión sexual, entre otras cosas.

En este contexto y si bien todavía queda una decena de senadores indecisos –o que se definieron pero no han manifestado su posición–, algunos de los referentes a favor de la legalización están evaluando una nueva estrategia. Se trata de senadores de peso como el jefe del interbloque Argentina Federal, Miguel Pichetto, quien, ante la posibilidad de que se imponga el rechazo, explora la opción de acumular fuerzas alrededor del dictamen con modificaciones. En su entorno aseguran que la esencia de la iniciativa se mantiene y que serviría para sumar voluntades entre los indecisos.

El borrador presentado por los cordobeses Laura Rodríguez Machado (PRO-Cambiemos), Ernesto Martínez (Partido Nuevo-Cambiemos) y Carlos Caserio (Bloque Justicialista), propone acortar el plazo para la realización de la interrupción voluntaria del embarazo de la semana 14 a la 12, incorporar la objeción de conciencia institucional –para los centros de salud privados– y destinar una partida presupuestaria específica para las provincias. También se eliminan las sanciones penales para los médicos o autoridades institucionales que se nieguen a practicar abortos (prevista en la media sanción para quienes no estuvieran en el registro de objetores de conciencia) y se incorpora la producción pública de medicamentos como el misoprostol, que la Nación deberá proveer a las provincias.

Entre otras cuestiones, desde la Campaña replican que acortar los plazos “vuelve a empujar a las más vulnerables a la clandestinidad” y que con la objeción de conciencia institucional “se sostiene la desigualdad territorial en el acceso al derecho”. En línea con esa postura, los cambios son rechazados por el bloque del Frente para la Victoria-PJ, cuyos nueve integrantes –incluida la ex presidenta Cristina Fernández– se comprometieron a votar la media sanción de Diputados. Algunos senadores de este espacio consideran que detrás hay una jugada del gobierno nacional para que vuelva a Diputados y la iniciativa muera por falta de consenso. También hay en el Bloque Justicialista y otras fuerzas senadores que no coinciden con los cambios y que sólo los apoyarían en la circunstancia de que sea necesario para evitar el rechazo total. “No es la posición mía. Yo creo que las cosas que se están objetando pueden solucionarse vía reglamentación pero hay muchos senadores que solamente votarían la legalización bajo algunas modificaciones”, explicó ayer el titular del bloque PRO, Humberto Schiavoni, uno de los pocos oficialistas que acompaña la media sanción.

Según fuentes parlamentarias, el dictamen de rechazo podría conseguir 24 firmas, mientras que los que apoyan el proyecto de Diputados juntarían 22. Restan los tres cordobeses, que de mantenerse en su postura de impulsar un despacho propio otorgarían así la mayoría a la negativa. Saber qué proyecto consigue más firmas es importante porque eso determina el orden en el que se pondrán a consideración los proyectos el día de la votación, el 8 de agosto. Si el dictamen con más firmas es el de rechazo, primero todos los senadores deberán votar, por sí o por no, esa propuesta. Si es descartada, se pasa a la siguiente con más firmas, que también debe ser votada por sí o por no.

No sólo en las comisiones está complicado el escenario, en el pleno de la Cámara Alta el también. Hasta ayer, el poroteo realizado por PáginaI12 arrojaba 31 votos para el rechazo, 29 a favor de la media sanción, 1 abstención y 11 indecisos. Para aprobar la ley no se necesita una mayoría especial. Con que haya quórum (37 senadores presentes de los 72 totales) y que la media sanción consiga un voto más que el rechazo es suficiente. Sin embargo, entre los 11 indecisos hay una probable ausente (la puntana Eugenia Catalfamo, embarazada de 8 meses) y entre los restantes la balanza se inclina hacia la negativa. Sobre esa base, y en función de la intransigencia de aquellos que exigen cambios, es que se baraja ahora la posibilidad de que quienes acompañan la media sanción terminen acompañando las modificaciones. De aprobarse esa iniciativa el 8, el texto deberá volver a la Cámara de Diputados.

Según el artículo 81 de la Constitución Nacional, un proyecto corregido por la Cámara revisora (en este caso el Senado), debe volver a la Cámara de origen para su análisis. Si los diputados quieren insistir con su redacción inicial, deberán contar con una mayoría igual o superior a la que obtuvieron los cambios aprobados el Senado. Si no lo logran, quedará sancionada la norma con las correcciones. La Constitución también establece que la Cámara de origen no puede desechar por completo el texto modificado, ni agregarle nuevas modificaciones. Los impulsores de las modificaciones se basan en esto para afirmar que si el Senado aprueba los cambios la ley será sancionada. Sin embargo, Diputados podría no tratar nunca los cambios del Senado, haciendo caer la iniciativa.

En este momento la principal expectativa está depositada en la calle. Los organizadores prevén una movilización multitudinaria e imponente, que duplique la cantidad del 13 de junio y que ronde las 2 millones de personas. Esperan una marea verde que inunde las calles y traspase las barreras del Congreso.

Página 12


La agenda a favor y en contra

Con la cuenta regresiva, se intensifican las actividades a favor y en contra del proyecto.

Mañana será el último “Martes Verde”. A partir de las 18, frente al Congreso, se montará el escenario de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Representantes de la organización leerán una declaración sobre el cierre de las audiencias en el Senado. Además, el colectivo Poetas por el derecho al Aborto Legal presentarán su libro “Martes Verde” y, al final, habrá un pañuelazo.

De forma simultánea, los estudiantes de los colegios secundarios convocan a un “Estudiantazo Federal” para exigir la sanción del proyecto de IVE. En la Ciudad de Buenos Aires se hará en el Congreso a partir de las 18. En Mendoza se celebrará a las 17 en la Plaza Independencia. Habrá juegos, representaciones artísticas, radio abierta y un pañuelazo. Mientras que en Gualeguaychú, los estudiantes exigen la aplicación inmediata de la ley de Educación Sexual Integral (ESI) y el fin de la violencia en las instituciones educativas. Se reunirán a las 17 en la Plaza Urquiza.

El fin de semana habrá una charla en la que estarán, entre otros, la periodista Ingrid Beck e integrantes de la Campaña. “Un pañuelo, muchas camisetas” será el sábado en el club Ferrocarril Oeste, en Caballito, a las 14. Habrá un pañuelazo a modo de cierre.

La agenda de los antiderechos también está cargada. Las ONG Unidad Provida y Marcha por la Vida organizaron para hoy una movilización a la quinta presidencial que saldrá desde Maipú y Julio A. Roca, en Vicente López, a las 19, para pedirle a Macri que “cumpla con su promesa de defender la vida desde la concepción” y que “se abstenga de intervenir” a favor del proyecto de legalización de la IVE.

El sábado a las 15, los evangélicos se concentrarán en el Obelisco porteño bajo la consigna “Salvemos las dos vidas”.

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