Máxima alerta – La República, Perú

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

El presidente de la República, Martín Vizcarra, en uso de sus atribuciones ha convocado a una sesión extraordinaria del Pleno del Congreso de la República, para que evalúe la posibilidad de remover a todos los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) aplicando el artículo 157º de la Constitución Política.

El Congreso se ha allanado finalmente al pedido presidencial. Inicialmente, se produjo un impase legal considerando que algunos legisladores cuestionaron la forma, es decir, que la convocatoria no se hiciese a través de un decreto supremo, sino mediante un oficio, lo que el Ejecutivo cumplió rápidamente emitiendo la mencionada norma.

La posición presidencial difiere del espíritu parlamentario que prefiere caminar en este punto con los pies de plomo. En la argumentación de su convocatoria, el jefe del Estado ha llamado a la ciudadanía a cerrar filas en la lucha frontal contra la corrupción e instó al Congreso a hacer su parte y actuar de manera firme ante este problema. Su invocación: “Señores congresistas, es momento de actuar firmes ante esta grave situación, el pueblo lo demanda”, es un poderoso encaramiento a los remilgos o resistencias del Parlamento desde que se desató el escándalo de Lava Juez.

Recordemos que el fujimorismo y sus aliados se opusieron durante varios días a convocar a una legislatura extraordinaria aduciendo que se encontraban de vacaciones, y resolvieron tratar el tema en comisiones, restándole prioridad política. En esa dirección, su principal preocupación fue citar a los periodistas de los medios que difundieron los vergonzosos audios que comprometen a destacados personajes del sistema de justicia y de políticos peruanos, en lugar de investigar a los corruptos.

No puede decirse que el presidente peruano está atropellando al Parlamento, y no solo porque la convocatoria al pleno extraordinario se encuentra entre sus atribuciones establecidas en el artículo 118º de la Constitución Política. También porque el país ha sido testigo que su anterior pedido al Congreso para que active el artículo 157º de la Constitución ha caído en saco roto.

A pesar de que el fujimorismo se ha allanado a la realización del Pleno, no es seguro que el 20 de julio se inicie un proceso firme de remoción de todos los miembros del CNM. El presidente del Congreso, Luis Galarreta, ha advertido que “esperan” tener para ese día el primer informe sobre los consejeros y que la solución ya no depende de ellos, es decir, de Fuerza Popular, como si junto a sus aliados no dirigieran el Congreso.

Es preciso mantenerse vigilantes. La realización del Pleno no asegura el inicio del fin de la corrupción en el CNM, considerando los demostrados lazos entre los cuestionados consejeros de esta institución y los partidos aliados en el control del Congreso. Nadie le pide al fujimorismo que viole el debido proceso o contravenga las disposiciones legales. Solo se le exige corrección, decencia y rectificación para poner fin a la impunidad. El país no les dejará salirse con la suya.

La República