Con Alberto Fernández como anfitrión, el progresismo latinoamericano se reúne en el segundo encuentro del Grupo de Puebla

Alberto Fernández, anfitrión de un nuevo encuentro del Grupo de Puebla

Con el presidente electo Alberto Fernández como anfitrión, el segundo encuentro del Grupo de Puebla se realizará desde este viernes hasta el domingo en el Hotel Emperador de Buenos Aires. El lema es: “El cambio es el progresismo”.

Dilma Rousseff (Brasil), José “Pepe” Mujica (Uruguay), Fernando Lugo (Paraguay), Ernesto Samper (Colombia), Álvaro García Linera (vicepresidente de Bolivia), José Luis Rodríguez Zapatero (España) y Daniel Martínez (candidato del Frente Amplio que competirá en el balotaje en Uruguay) son algunas de las figuras internacionales que confirmaron su presencia. También estarán Fernando Haddad, ex candidato a la presidencia de Brasil, Clara López Obregón, quien fuera candidata a presidir Colombia y Marco Enríquez-Ominami, que compitió por la primera magistratura de Chile. Están invitados, en total, 32 líderes progresistas de 12 países.

“El propósito de la reunión en Buenos Aires es el de seguir construyendo, entre todos, una agenda progresista que nos identifique y reúna”, explicó Samper, ex presidente de Colombia y ex secretario de la Unasur durante una entrevista que el propio Grupo de Puebla difundió a través de sus redes sociales.

Fernández, que viene de reunirse en México con el presidente Andrés Manuel López Obrador, va a inaugurar formalmente la cumbre el sábado a las 9 de la mañana.

“El Grupo de Puebla es un grupo que yo mismo impulsé mucho antes de ser candidato, y que empezamos a trabajar con Marco Enríquez-Ominami desde Chile”, dijo Fernández sobre este encuentro en su paso por México.

“No estamos hablando de generar una referencia ideológica que se enfrente a nadie, simplemente es un conjunto de dirigentes de toda América Latina, respetuosos de las institucionalidades y de la democracia”, aclaró el mandatario electo sobre la identidad y los propósitos del grupo. En la misma línea, Fernández remarcó que lo que en términos de objetivos, lo que se busca “son alternativas a lo que ha imperado en los últimos años, por ejemplo, en Argentina, y es la búsqueda de  reencontrar un sistema político que devuelva la equidad perdida, el equilibrio y la igualdad social en América Latina, de eso hablamos”.

“El foro busca integrar canales de comunicación y de trabajo entre dirigentes de toda Latinoamérica con una mirada progresista y en respeto a la institucionalidad y a la democracia”, resumió.

La primera reunión de este nuevo foro internacional tuvo lugar del 12 a 14 de julio de este año en la ciudad mexicana que le da su nombre: Puebla, donde 30 líderes de 12 países coincidieron en unir fuerzas y propuestas para consolidar un nuevo eje “para producir consensos regionales y articular políticamente al progresismo”.

El viernes está previsto que lleguen todos los invitados de distintas partes del globo y se alojen con calma. A la noche habrá una cena privada de bienvenida para los asistentes. El sábado a las nueve de la mañana, el presidente electo de la Argentina, Alberto Fernández, ofrecerá su mensaje inaugural. Los invitados participarán todo el día en distintas sesiones de trabajo.  El cierre será el domingo  a las 14 horas y habrá un documento final y una conferencia de prensa.

Página 12



II ENCUENTRO GRUPO DE PUEBLA “El cambio es el progresismo”

Buenos Aires, 8 al 10 de noviembre 2019

Adueñarse del mañana, pero empezando hoy. El cambio no puede ser postergado, porque la paciencia se convierte en desprecio sentada frente a la injusticia. El Grupo de Puebla quiere integrar los sueños de los progresistas de Latinoamérica en uno grande. Hacer del continente un mejor lugar para todos y todas. Y quiere hacerlo ahora.

No es precipitación, es el ritmo de la urgencia que imprimen a nuestra causa las decisiones de los gobiernos neoliberales, que destruyen, al mismo tiempo que nuestros Estados, nuestra convivencia y nuestro buen vivir, persiguiendo a nuestros líderes y endeudando a nuestros pueblos.

Por eso nos reunimos en este foro. Para buscar en nuestras diferencias aquello que nos une. Que es la convicción que frente a este modelo que deviene en crisis permanentes -que ellos llaman ciclos- existe uno distinto, uno que sabe que es inherente a la política la reducción de la pobreza, la consolidación de las clases medias, el control de las reglas del juego de la economía, el fortalecimiento de la democracia, y, sobre todo, de eso que hace que nos hace confluir en un nosotros. Convivir.

Este encuentro es una invitación a reflexionar actuando. Porque juntos ya estamos dando un paso fundamental hacia la integración y la unidad. Porque no hay tiempo que perder es que nos reunimos hoy, el progresismo latinoamericano.

Grupo de Puebla


Qué es el Grupo de Puebla, el nuevo eje progresista de América Latina al que apunta Alberto Fernández

Una nueva instancia multilateral comienza a cobrar fuerza en la región de la mano de líderes progresistas latinoamericanos, quienes se reunirán por segunda vez entre el 8 y 10 de noviembre próximo en Buenos Aires, del que participará el presidente electo Alberto Fernández, con el fin de planificar la integración regional.

En un momento de tensión e incertidumbre, luego de una repentina oleada de protestas multitudinarias y la celebración de elecciones generales en algunos países, el Grupo de Puebla, conformado a principios de julio pasado, ya cuenta con la presencia de 32 líderes de 12 países.

Qué es el Grupo de Puebla

Entre el 12 y el 14 de julio, más de 30 líderes progresistas de la región se reunieron por primera vez en la ciudad de Puebla en México, decididos a constituir el Grupo Progresista Latinoamericano, “un espacio de reflexión y de intercambio político en América Latina”, según su declaración.

De acuerdo a sus integrantes, este nuevo eje progresista surgió como una necesidad de contener el “avance de la derecha conservadora”.

“Nuestra región experimenta una nueva ola de gobiernos neoliberales, que insisten en promover los intereses y privilegios de una élite socioeconómica, a costillas del desarrollo de nuestros pueblos, frustrando sus posibilidades de desarrollo y bienestar social, a la vez que debilita nuestra soberanía, nuestras instituciones democráticas, el Estado de Derecho, la vigencia de los derechos humanos y el ambiente”, escribieron en un comunicado en su página web www.progresivamente.org.

La propuesta consiste en “diseñar una nueva mirada, que se ajuste a los nuevos tiempos y convoque a todos los sectores de la sociedad a cuestionar el orden imperante, denunciando los intereses de la derecha, laboralizando la política a través de nuevos vínculos entre el mundo del trabajo y nuestros debates, y promoviendo las nuevas expresiones de organización social y ciudadana, que buscan la igualdad de los derechos entre hombres y mujeres, la protección del medio ambiente, la inclusión y respeto de las diversidades, una mayor transparencia y la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones”.

El grupo nuclea a líderes políticos en forma personal y no a sus partidos o instituciones. Lo que los une, resaltó el fundador del grupo y excandidato a la presidencia chilena en 2009 y 2013, Marco Enríquez-Ominami, es la convicción de que “tanto el mercado como el capital son ineludibles en el debate”.

Primer encuentro

“Nuestra intención es que sea un grupo de reflexión, acción y articulación política transparente”, explicó en el primer encuentro Enríquez-Ominami.

Alberto Fernández no asistió al primer encuentro, pero fueron Jorge Taiana, Felipe Solá, Carlos Tomada y Julián Domínguez en representación de la Argentina.

Al primer encuentro también asistieron el candidato presidencial uruguayo Daniel Martínez (Frente Amplio); el expresidente colombiano Ernesto Samper, y el senador chileno y exsecretario general de la OEA José Miguel Insulza.

Aquel encuentro culminó con varias declaraciones en las que se exaltaba la necesidad de que las fuerzas progresistas construyeran “un nuevo proyecto común” y defendía la necesidad de un diálogo en Venezuela.

Un punto delicado: Venezuela

Lo cierto es que el polo progresista que pretende recrear se posicionará como contracara del Grupo de Lima, formado en 2017, para forzar la salida de Nicolás Maduro, ante la crisis institucional y humanitaria en Venezuela.

El Grupo de Puebla emitió el pasado 11 de septiembre una declaración para r echazar “cualquier intento de uso de la fuerza que quebrante el principio de solución pacífica de las controversias y que posibilite una intervención militar en Venezuela por parte de fuerzas extranjeras, incluida la invocación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), instrumento arcaico para intervenciones militares en países de América Latina durante la Guerra Fría”.

Alberto Fernández, anfitrión del segundo encuentro

Incluso antes de ganar las elecciones, Alberto Fernández ya había definido su prioridad en su política internacional: reforzar la integración regional al recrear un polo progresista en América Latina.

“Nuestra mayor obsesión es reconstruir la integración regional en América Latina, con México incluido, porque, desde la llegada de López Obrador [Andrés Manuel], México ha vuelto a mirar a América del Sur”, expresó Fernández en septiembre una entrevista con C5N.

“Existe en muchos de los gobiernos de América del Sur, el gobierno uruguayo, el mexicano, el de Bolivia, eventualmente el argentino, la idea de reconstruir la integración que alguna vez fue. En el Grupo de Puebla también está Samper [Ernesto, ex presidente de Colombia], un hombre que con mucho esfuerzo mantiene en pie a la Unasur”, agregó.

“La idea es empezar a hablar entre todos y recuperar la integración que se ha quebrado”, dijo el entonces líder del Frente de Todos, y destacó que el planteo no apunta a confrontar con Estados Unidos, sino a ampliar el marco de alianzas.

Ahora, presidente electo de la Argentina, Fernández podrá materializar su objetivo al convertirse en el anfitrión del segundo encuentro del Grupo de Puebla, mientras se prepara para viajar a México hoy para intentar compatibilizar agendas con López Obrador.

A su regreso, Fernández debería definir qué papel interpretará en el segundo encuentro. Analiza si debe asumir una participación activa o solo una presencia protocolar.

Entre los participantes convocados para el encuentro en Buenos Aires figuran los expresidentes Dilma Rousseff, Rafael Correa, Fernando Lugo, José Mujica, Ernesto Samper, Leonel Fernández y el exmandatario español José Luis Rodríguez Zapatero.

La Nación


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