Colombia: rectores de universidades privadas estiman una deserción superior al 50 %

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Rectores de universidades privadas acreditadas temen deserción superior al 50 %

Así lo dicen 10 rectores al Gobierno Nacional en una carta en la que sugieren que, a diferencia de las IES públicas, no han tenido respaldo, por lo que piden condiciones crediticias favorables, entre otros.

7 de los 10 firmantes son de acreditadas y dicen lo siguiente en comunicación enviada al presidente Iván Duque, sus ministros y el Congreso de la República:

La crisis de la salud, social y económica causada por la pandemia Covid-19 genera enorme preocupación en nuestro país. Pero además de la muerte y el contagio de más de 8.613 ciudadanos, hay temas que están pasando desapercibidos, como el impacto en la educación. Y es que estamos ante el riesgo de una alta deserción o reducción sustancial de la matrícula universitaria, que podría llegar a ser superior al 50 %, la consecuente cesación de miles y miles de docentes y personal administrativo, e incluso la desventura de la inviabilidad de algunas universidades, lo que implicaría un retroceso de muchos años y la pérdida de logros mayúsculos en la construcción del capital social, científico e intelectual del país.

Es en ese contexto que los aquí firmantes, representantes de universidades privadas, la mayoría con acreditación de alta calidad y otras en el proceso de lograrla, solicitamos al Gobierno Nacional y al Gabinete del Presidente Iván Duque medidas perentorias para aliviar y mitigar los lamentables efectos de la pandemia en la educación, particularmente en las universidades.

Cabe recordar que Colombia logra una cifra destacada en América Latina en expansión de la cobertura educativa superior, con el concurso fundamental de las universidades privadas, al pasar de un 15 %, a comienzos de los años 90, al 53 % actual.

No obstante, fenómenos como cambios en la pirámide de población, el desempleo, la incertidumbre y el desencanto de los jóvenes, aunado al auge de educación remota orientada a oficios específicos, han ocasionado una disminución de matriculados desde hace algunos años, lo que ha afectado el ingreso de las universidades.

El impacto de la pandemia del Covid-19 no solo pone en peligro los logros de las inversiones derivadas de las políticas de calidad y que incluyen ampliación de plantas profesorales, con doctores y magísteres, construcción de aulas, bibliotecas y laboratorios, dotación de tecnología y comunicaciones, participación y financiación de investigaciones, sino que arriesga la contribución de más de 150 instituciones de educación superior al patrimonio cultural del país. También, la recuperación urbanística y del entorno en virtud de sus importantes inversiones en infraestructura.

Las instituciones de educación superior públicas, tan importantes para el país, afortunadamente cuentan con presupuestos fijos, aunque pueden seguir siendo insuficientes, a pesar del acuerdo alcanzado en 2018, que inyecta a esas IES cuatro billones de pesos en la actual administración. Algunas privadas, más grandes, tienen músculo financiero que les permitiría sobrevivir un tiempo. Pero la gran mayoría de instituciones necesita, en este momento, acceder a recursos financieros adicionales, toda vez que sus ingresos provienen casi exclusivamente de matrículas.

Las universidades privadas no están solicitando auxilios, que además no son permitidos por la Constitución; solo piden, en igualdad de condiciones con el resto de los sectores económicos, acceso a créditos financieros, alivio en el plan de pagos de sus obligaciones y ampliación de créditos y becas con apoyo oficial a los estudiantes más necesitados por medio del ICETEX.

Concretamente, solicitamos —como lo ha venido haciendo ASCÚN— que se extienda el plazo de los pagos de capital tramitados vía Findeter por dos o tres años más, que se abra una línea especial para créditos de capital, similares a los que se adjudican a empresas comerciales, que se amplíen los cupos de créditos en el ICETEX y que se acelere la entrega de recursos del programa Generación E.

Una crisis de las universidades es tan grave o más que la crisis de muchas empresas, ya que las primeras son organizaciones dedicadas a construir el capital social, cultural e intelectual del país. Esperamos del Gobierno Nacional y del Congreso de la República una respuesta favorable, que permita a las universidades y demás IES sobrevivir en esta difícil circunstancia.

Atentamente,

Rectores de universidades:

– Jaime Arias – Universidad Central

– Carlos Urbano Sánchez Gaitán – Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano

– Pbro. Julio Jairo Ceballos Sepúlveda – Universidad Pontificia Bolivariana

– Brigitte Baptiste – Rectora Universidad EAN

– Germán Anzola Montero – Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (UDCA)

– Rosita Cuervo Payeras – Universidad de Boyacá

– Mario Posada García-Peña – Fundación Universidad de América

– Carlos Eduardo Jaramillo S. – Universidad Autónoma de Manizales

– Fernando Enrique Dejanón Rodríguez – Universidad Libre

– Pbro. Behitman A. Céspedes De los Ríos – Universidad Católica de Pereira

Observatorio de universidades de Colombia


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