Bolivia: organizaciones sociales anuncian protestas en rechazo a la nueva postergación de las elecciones

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Cocaleros dan 72 horas al TSE para “retractarse” de postergar las elecciones

La Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba emitió un pronunciamiento público sobre la postergación de las elecciones que anunció el Tribunal Supremo Electoral (TSE). Entre las resoluciones, dio un plazo de 72 horas al TSE para que se retracte sobre la nueva fecha de los comicios, es decir el 18 de octubre.

El punto tres de las conclusiones señala: “Damos un plazo de 72 horas a partir de la fecha, para que el TSE se retracte de su posición unilateral contraria a la normativa vigente”. El pronunciamiento indica que el Tribunal Electoral no tiene la tuición para derogar la ley 1304 que fija la fecha de las elecciones para el 6 de septiembre.

Entre las demandas se pide al TSE garantizar las elecciones para la fecha fijada antes del anuncio de ayer, además cumplir los acuerdos entre las organizaciones políticas y el calendario electoral.

El trópico cochabambino advierte que “en caso de no cumplir con lo que mandan las leyes y el respeto al pueblo boliviano, iniciaremos movilizaciones indefinidas en todo el territorio nacional”, según anunció el dirigente cocalero, Leonardo Loza

El presidente del TSE, Salvador Romero, confirmó ayer la postergación de la fecha de las elecciones generales 2020, a causa de la propagación del coronavirus. “Fruto de consideraciones de orden legal, científico y de orden político, en el ejercicio dentro de sus atribuciones (…), el Tribunal Supremo Electoral ha resuelto fijar la fecha de la de la jornada de votación de la elección general 2020, el domingo 18 de octubre de 2020, con una eventual segunda vuelta, el 29 de noviembre y una posesión de las nuevas autoridades en diciembre de este año”, indicó.

La nueva fecha de elecciones debe ser puesta en consideración de la Asamblea Legislativa Plurinacional, que debe aprobar una nueva ley de prórroga.

Correo del Sur


TSE posterga por tercera vez las elecciones y prorroga la dictadura de Añez

Ignorando a la Asamblea Legislativa Plurinacional, el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia (TSE), postergó, por tercera vez, la realización de las elecciones presidenciales y legislativas, que estaban fijadas para el 6 de septiembre, hasta el 18 de octubre del año en curso. De esta manera, prorroga por más tiempo al régimen de facto de la autoproclamada presidenta Jeanine Añez quien logrará estar en ese cargo 13 meses, cuando en noviembre del 2019, tenía solo la tarea de organizar elecciones en tres meses.

El anuncio de postergación lo hizo el presidente del TSE, Salvador Romero (nombrado por Jeanine Añez), luego de varios aprietes y amenazas de funcionarios de gobierno, dirigentes cívicos, sectores empresariales y medios de comunicación afines al gobierno de facto que no solo se opone a que se realicen las elecciones el 6 de septiembre, fecha aprobada tras un consenso entre casi todos los partidos políticos, sino que recién el 2021 se convoque a las urnas.

Este el comunicado leído por el titular del TSE, Salvador Romero:

Pronunciamiento del Tribunal Supremo Electoral

Cuando el país ingresó en cuarentena por el Coronavirus, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) buscó de inmediato una ruta concertada con todos los actores políticos para fijar la nueva fecha de la elección. Fue, ciertamente un paso correcto, porque las decisiones de consenso son robustas y legítimas, y reflejó la profunda vocación de diálogo del TSE. Que el Órgano Electoral haya sido y sea hasta ahora el único espacio donde las fuerzas políticas dialogan, contrastan posiciones, discrepan y, sobre todo, hallan acuerdos, puede representar un motivo de satisfacción, pero también constituye un indicador inquietante sobre los escasos ámbitos de diálogo en la democracia.

La concertación para fijar una fecha de la elección entre actores políticos, con y bajo el patrocinio del organismo electoral, plasmada en una ley sancionada por la Asamblea y promulgada por el Ejecutivo, fue igualmente el camino recorrido por los otros países latinoamericanos que debieron postergar sus comicios. Si en Bolivia ese camino ha resultado tan escarpado, no lo ha sido por la conducta del Órgano Electoral, que, una y otra vez, procuró generar acuerdos en bien del país, sin desmayar en los esfuerzos ni amedrentarse ante el tamaño de los obstáculos.

Fruto de esa voluntad concertadora, el TSE organizó dos etapas de diálogo, una en marzo, otra entre mayo y junio, para conseguir una fecha idónea para la jornada de votación. Ambas se concretaron en proyectos de ley remitidos a la Asamblea Legislativa. Los resultados correspondieron a veces a la formulación original, en otras se apartaron. Independientemente de esa correspondencia, el Órgano Electoral actuó en cumplimiento de la ley, un requisito indispensable para el afianzamiento del Estado de derecho, la única garantía contra los caprichos de la anarquía o de la arbitrariedad.

La posición no siempre ha sido comprendida. Ante la virulencia de las descalificaciones, el TSE privilegió la mesura, la prudencia, el respeto a todos los actores. La templanza es lo opuesto de la debilidad o la pasividad, es la manifestación del talante democrático de la institución. También es la comprensión de que hoy, más que nunca, Bolivia requiere serenidad, porque nos encontramos ante graves dilemas.

Si entre todos sabemos resolverlos, habremos colocado fundamentos sólidos para la convivencia democrática y pacífica. No debemos olvidar de dónde venimos. Hace unos meses, se anuló la elección general, un hecho de extrema gravedad, en medio de una crisis política y social de alta tensión y polarización. Los factores de conflicto no han desaparecido, continúan presentes, amenazando desgarrar el tejido que nos une como sociedad.

Solo existe un medio para canalizarlos y procesarlos de manera pacífica y en un marco institucional: una elección técnicamente sólida, políticamente imparcial, con resultados transparentes, que sea el fruto de la competencia del conjunto de los actores políticos, con una elevada participación, abierta a la mirada de la ciudadanía y de la comunidad internacional. Sin un horizonte electoral claro, la resolución de los conflictos y los antagonismos pasará de las instituciones, el derecho, la posibilidad del entendimiento, a ámbitos donde únicamente prevalece la brutal ley del más fuerte.

Esa elección requiere, por supuesto, las mayores medidas de seguridad sanitaria posibles para proteger la salud de los bolivianos. El catálogo de acciones que adoptaremos ha sido analizado en múltiples reuniones y aprobado por el Comité científico asesor del TSE, integrado por los expertos y especialistas de la Organización Panamericana de la Salud. Ese aval se consigue sólo con protocolos adecuados. Desde la llegada de la pandemia, el cuidado de la salud de la población se ha convertido en una prioridad del organismo electoral.

Entonces, es claro, la protección de la salud y el ejercicio de los derechos políticos son compatibles. Lo muestran decenas de países que proceden como Bolivia. De ningún modo, se tratan de polos excluyentes. No podemos ni ir a las elecciones sin resguardos suficientes ni tampoco pretextar el gravísimo drama, dolor y luto de la pandemia para anular o postergar indefinidamente las elecciones. Lo que corresponde es organizar y celebrar las elecciones con medidas sólidas de protección de salud. Así lo hará el TSE, cumpliendo su responsabilidad histórica en el proceso electoral más complejo de la democracia, sometido a múltiples crisis.

Ahora bien, la fecha de la jornada de votación ha generado controversias ásperas que han dividido al país. Esta polémica, atípica en una revisión internacional, solo se explica por las latentes y graves polarizaciones que sufre la sociedad.

Lo importante es reagrupar a la nación en torno a una fecha de consenso que respete dos imperativos, ambos igual de importantes. Por un lado, se deben considerar las variables científicas de la evolución de la pandemia. El TSE ha tomado nota de la mayor cantidad posible de estudios y previsiones, tanto nacionales como internacionales: más allá de sus inevitables márgenes de incertidumbre, existe consenso que el pico se situará en algún momento entre fines de julio y los primeros días de septiembre, por lo tanto, eventualmente, en una etapa cercana al 6 de septiembre. Es recomendable organizar la elección en la fase descendente de la pandemia para minimizar riesgos.

Por otro lado, hay que respetar el mandato constitucional que fijó los parámetros de esta excepcional transición política y constitucional que vive Bolivia, que señala que las nuevas autoridades de los Poderes Ejecutivo y Legislativo deben asumir sus cargos en 2020. Se trata, además, de una exigencia democrática básica: los Estados necesitan contar con autoridades legítimas, con un mandato ciudadano que solo emerge de las urnas.

El cumplimiento de ambos imperativos debe generar simultáneamente tranquilidad y certeza a la ciudadanía, así como confianza en los actores políticos. Es el objetivo del Órgano Electoral.

Fruto de estas consideraciones de orden científico, legal y sociopolítico, en el ejercicio pleno de sus atribuciones, respetando la exigencia de la Ley de que el proceso electoral considere los parámetros científicos y cuente con suficientes medidas de seguridad de salud, el TSE ha resuelto fijar la fecha de la jornada de votación de la elección general el domingo 18 de octubre de 2020, con una eventual segunda vuelta el 29 de noviembre y una posesión de las autoridades en diciembre.

La fecha definitiva de la elección genera mayores condiciones para la protección de la salud, facilidades de votación en el exterior, llegada de misiones de observación internacional, además de favorecer el despliegue logístico de todas las operaciones en el territorio por parte de los Tribunales Departamentales. Son ganancias que repercuten en beneficio de la legitimidad del proceso electoral sin que se presenten inconvenientes de consideración. Asimismo, permitirá el desembolso oportuno de los indispensables recursos y, en ese sentido, demandamos la promulgación en el plazo más breve posible de la ley que consolida los 35 millones en el presupuesto electoral.

Asumida esta decisión, el TSE exhorta a la ciudadanía, los Poderes del Estado, las fuerzas políticas y candidaturas, las organizaciones de la sociedad civil, los medios de comunicación a acompañar la decisión del TSE, demostrando así su respeto de las instituciones, su plena convicción y madurez democrática, y su alto sentido del bien común.

La Paz, 23 de julio de 2020

Plurinacional


Candidatos respaldan decisión del TSE, Evo condena postergación de las elecciones

Las reacciones por la nueva fecha de las Elecciones Generales no se hicieron esperar. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) determinó hace instantes la postergación de los comicios para el 18 de octubre de 2020; es decir, que serán efectuados un año después exactamente de los pasados comicios de 2019, anulados por fraude electoral.

La presidenta y candidata de Juntos, Jeanine Añez, expresó en un tuit que cumplirá con la fecha de las elecciones que definan el TSE y la Asamblea Legislativa. “Cumpliremos la fecha que el @TSEBolivia y la Asamblea fijen para las elecciones. Cualquiera sea esa fecha, el Gobierno llama a impulsar entre todos la reactivación económica, la lucha contra el virus y la consolidación de la democracia”, tuiteó.

El candidato de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, expresó su respaldo a la decisión del TSE. “Comunidad Ciudadana quiere expresar su pleno respaldo a la decisión del Tribunal Supremo Electoral” dijo en un video publicado en su cuenta de Twitter.

El candidato de Libre 21 y expresidente, Jorge Tuto Quiroga, ponderó que el TSE haya asumido potestad de poder estatal para postergar las elecciones. “Triunfó la vida sobre el capricho. Votemos cuando se minimice riesgo a la salud, se maximice la participación ciudadana y se garantice observación internacional. Ahora, derrotemos al coronavirus en #Bolivia”, tuiteó.

Desde Argentina, el expresidente y líder del MAS Evo Morales sostuvo que el actual Gobierno “no quiere elecciones” para septiembre de este año y que busca “perseguir” a dirigentes y sectores sociales afines al Movimiento Al Socialismo (MAS).

“El gobierno de facto quiere ganar más tiempo para continuar con la persecución contra dirigentes sociales y contra candidatos del MAS-IPSP. Esa es otra forma de proscripción. Por eso no quiere elecciones el 6 de septiembre”, redactó.

En otro posteo señala que la postergación de los comicios sólo traerá “ingobernabilidad” a la actual gestión gubernamental.

“Una postergación en la fecha de elecciones solo perjudicará al pueblo por la ingobernabilidad que se observa, la pandemia sin ningún control y la crisis económica; por eso ciudades dicen, hasta en encuesta de la derecha, que irán a votar el 6 de septiembre”, tuiteó el exmandatario.

También dijo que “las leyes 1297 y 1304 determinan los plazos para que las elecciones se realicen. El único Órgano del Estado que puede modificar ese plazo es la Asamblea Legislativa Plurinacional. Cualquier decisión unilateral es ilegal e inconstitucional”.

El MAS, su partido, tiene mayoría en la Asamblea Legislativa y será la que finalmente refrende la decisión del Tribunal Supremo Electoral.

Por su parte el empresario y candidato a la vicepresidencia por la alianza Juntos, Samuel Doria Medina, manifestó en la misma red social conformidad por la nueva fecha para los nuevos comicios. “Es una decisión sensata”, dijo.

Por su parte, el aspirante a la vicepresidencia por Creemos, Marco Pumari, calificó el cambio de fecha electoral como un “chiste de mal gusto” y que llevar a cabo los comicios es “prescindir” de las denuncias realizadas contra la personería del partido azul y la candidatura de Luis Arce.

“Nos parece un chiste de mal gusto. Solamente están prescindiendo de todas las denuncias que hemos presentado contra el MAS con el tema de su personería (…). Solamente es una artimaña para pretender llevar a cabo unas elecciones donde lastimosamente se pone en riesgo de las familias bolivianas”, declaró Pumari a Página Siete.

El candidato presidencial Luis Fernando Camacho expresó que “Salvador Romero parece un niño caprichoso, ¿en base a qué dato fija una nueva fecha? El TSE no es su juguete sino una institución. La fecha debe fijarse según criterios técnicos sanitarios”.

Por otra parte, el dirigente cocalero Leonardo Loza manifestó que la postergación de las elecciones representará “agonía y sufrimiento” para el pueblo boliviano, así como un “golpe a la democracia”.

“Frente al intento de suspender las elecciones, en horas de la tarde, las Seis Federaciones del Trópico se reunirán de emergencia: suspender las elecciones sería una agonía para el pueblo, un sufrimiento para el pueblo y un golpe a la democracia”, tuiteó.

Entre tanto el vicepresidente de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, Andrónico Rodríguez, sostuvo que los comicios presidenciales deben efectuarse el 6 de septiembre y puntualizó que las encuestas indican que más del 70% de la gente “irá a votar” en esa fecha.

“El TSE debe constituirse en el sólido defensor de la Democracia. A pesar que las propias encuestas de la derecha reflejan que la mayoría de los bolivianos prefieren elecciones el 6 de septiembre, y que el más del 70% irían a votar, suspender sería un golpe contra la Democracia”, indicó.

Página Siete


Evo denuncia que la tercera postergación de elecciones es inconstitucional

Bolivia aplazó las elecciones generales al 18 de octubre, más de un mes después de la fecha prevista anteriormente, por decisión de la justicia electoral del vecino país, una medida que causó el rechazo del expresidente Evo Morales, quien la calificó de «inconstitucional» y acusó al gobierno interino de Jeanine Áñez de intentar proscribir a su partido.

Se trata del tercer aplazamiento que sufren estos comicios originalmente convocados para el 3 de mayo y que luego pasaron al 6 de septiembre, ante la gravedad de la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de coronavirus, que en el vecino país está en plena alza y ya acumula 2.328 fallecidos y 64.135 casos confirmados.

El presidente del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia, Salvador Romero, comunicó a los medios en La Paz que el nuevo aplazamiento fue acordado por este órgano con base en «consideraciones de orden científico, legal y sociopolítico». El objetivo es que el proceso electoral «considere los parámetros científicos y cuente con suficientes medidas de seguridad de salud», explicó.

La nueva fecha «genera mayores condiciones para la protección de la salud, facilidades de votación en el exterior, llegada de misiones de observación internacional, además de favorecer el despliegue logístico de todas las operaciones» para la cita con las urnas, agregó.

Romero señaló que la decisión fue adoptada en función de estudios que advierten de que «el pico» de contagios por el nuevo coronavirus se alcanzará en Bolivia «entre fines de julio y los primeros días de septiembre, por lo tanto, eventualmente, en una etapa cercana al 6 de septiembre». El domingo 18 de octubre es la fecha para la votación, mientras que una eventual segunda vuelta sería el 29 de noviembre y la posesión de las autoridades en diciembre, de acuerdo al órgano electoral.

Los comicios serán para elegir presidente, vicepresidente, diputados y senadores y están pendientes desde que se anularon los de octubre del año pasado, en los que Evo Morales había sido declarado vencedor para un cuarto mandato seguido, entre denuncias de fraude que están bajo investigación judicial y que siempre rechazó.

Tras conocerse el nuevo aplazamiento, Morales salió a repudiar duramente por Twitter la decisión, a la que tildó de «inconstitucional»: «El Gobierno de facto quiere ganar más tiempo para continuar con la persecución contra dirigentes sociales y candidatos del MAS-IPSP. Esa esa es otra forma de proscripción. Por eso (Jeanine Añez) no quiere elecciones el 6 de septiembre», sostuvo.

El exmandatario agregó que «las leyes 1297 y 1304 determinan los plazos para que las elecciones se realicen. El único Órgano del Estado que puede modificar ese plazo es la Asamblea Legislativa Plurinacional. Cualquier decisión unilateral es inconstitucional», cerró.

Plurinacional


ONU se pronuncia sobre la postergación de las elecciones en Bolivia

Luego de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunciara la postergación de las elecciones hasta el 18 de octubre, la Organización de Naciones Unidas (ONU) se pronunció reiterando su confianza en el profesionalismo y el compromiso del Órgano Electoral, pero además instó a respetar la autonomía de la institución.

“Las Naciones Unidas reiteran su plena confianza en el profesionalismo e independencia del Órgano Electoral Plurinacional (OEP) y en su compromiso con la realización de la tarea histórica que le corresponde cumplir antes de concluir el año 2020, de acuerdo con el fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional”, dice una declaración del enviado personal del secretario general, Jean Arnault, y de las Naciones Unidas en Bolivia.

Horas antes, el TSE anunció que las elecciones se postergarían del 6 de septiembre al 18 de octubre, debido a que el pico de los contagios de coronavirus se espera en un rango cercano a la primera fecha. El Tribunal enfatizó que si intención es posesionar nuevas autoridades antes de que termine el año.

En su pronunciamiento, la ONU recordó que “los vocales del TSE fueron elegidos en base a sus méritos hace siete meses por todos los partidos políticos de la Asamblea Legislativa Plurinacional” y que su presidente Salvador Romero “fue designado debido a su reconocida e impecable trayectoria en materia electoral”.

“El TSE, al igual que los Tribunales Electorales Departamentales, han enfrentado una situación de excepcional complejidad en la vida política del país, agravada ahora por el flagelo de la pandemia de Covid-19. Frente a estos desafíos, la ONU ha sido testigo del valor y compromiso que han manifestado en su desempeño. El rol de los hombres y mujeres que integran el OEP en estas difíciles circunstancias es fundamental para el éxito del proceso electoral y, por ende, de la pacificación del país”, sostiene la declaración.

La ONU expresó su deseo de que “la fecha definitiva de la elección contribuya a la más amplia participación posible en el proceso, la campaña y la jornada electoral” y que se favorezca la observación internacional.

Llamó a que todos los actores sociales y políticos, así como las instituciones relevantes del Estado, cooperen activamente a que el proceso concluya exitosamente con nuevas autoridades electas democráticamente antes de finalizar el año 2020.

Pidió también a los líderes políticos y sociales a propiciar un clima de respeto a la autonomía del Órgano Electoral y evitar “presiones indebidas”.

“La ONU seguirá, con el apoyo de la comunidad internacional, acompañando al Órgano Electoral Plurinacional y haciendo sus mejores esfuerzos para el éxito de las elecciones en Bolivia en un marco de respeto irrestricto a los derechos de la ciudadanía y de todas las fuerzas políticas”, agrega la declaración.

Los Tiempos


Covid-19: Este jueves Bolivia registra récord con 79 muertes

Justo cuando los análisis de la evolución epidemiológica nacional reflejan un crecimiento exponencial de casos positivos de Covid-19 en todos los departamentos, Bolivia también llega al máximo de fallecimientos. Este jueves, 79 personas sucumbieron a los efectos del virus. El 1 de julio ya se había registrado un pico, con 78 fallecimientos.

Del total de muertes este jueves, 17 ocurrieron en Santa Cruz, 15 en Cochabamba y 10 en Potosí. Los decesos restantes se registraron en La Paz (9), Pando (9), Chuquisaca (9). Oruro (6), Beni (3) y Tarija (1).

El incremento de casos positivos de Covid-19 en Bolivia no cede, de acuerdo con el reporte del Ministerio de Salud, este 23 se confirmaron 1.117 nuevos casos positivos, con lo que suben a 65.252 el total de pacientes contagiados en todo el territorio nacional. La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, el eje troncal del país, encabeza la lista de nuevos contagios, con 534, 256 y 160 casos, respectivamente, en la jornada.

El Deber

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