¿Cómo pensar un No al Alca en la Nueva Fase del Capitalismo Digital? – Por Por María Rizzo y Matías Strasorier
¿Cómo pensar un No al Alca en la Nueva Fase del Capitalismo Digital?
Por María Rizzo y Matías Strasorier*
A 21 años de la cumbre de Mar del Plata en la que los gobiernos y los líderes de Latinoamérica le dijeron No al ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), los capitales que se disputan el control de las cadenas de producción a nivel global, vuelven a la carga por el dominio de nuestra región. El mundo cambió desde que David Rockefeller ideara aquel plan -el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA)- de ingeniería jurídica en los años noventa. Ya no estamos ante el viejo esquema del neoliberalismo clásico, asistimos a una Nueva Fase del capitalismo como sistema de dominación mundial.
Sin cumbre ni contracumbre, surge hoy en Latinoamérica un nuevo ALCA, estructurado de hecho y no por tratados multilaterales entre Estados. Este programa de explotación y expropiación humana y de la naturaleza, se fundamenta en el control territorial y virtual de cuatro recursos estratégicos que el capitalismo digital necesita imperiosamente para su reproducción: Agua dulce, Litio, Combustibles y Alimentos. Pilares indispensables para sostener la informatización, digitalización y virtualización de esta fase.
El capitalismo continúa alimentado por las riquezas de Nuestramérica y por los 800 millones de seres humanos que la habitan y generan plusvalor, que el capitalismo sigue explotando y expropiando, pero con nuevos formatos.
El G2 y la nueva aristocracia financiera digital
Dos décadas después, las relaciones sociales de producción experimentan una mutación profunda. De la crisis financiera de 2008 y la pandemia emergió una Nueva Aristocracia Financiera y Tecnológica (NAFyT). Esta facción dominante ya no opera sólo mediante la simple colocación de funcionarios intermediarios, sino como una gobernanza global directa a través de redes corporativas transnacionales que subsumen el poder tradicional de los Estados-Nación.
Hoy la competencia global se concentra en la confrontación del G2: el modelo de Estados Unidos, impulsado por Wall Street y las GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft), frente al modelo de China, anclado en la infraestructura de Estado-Plataforma y las BATHX (Baidu, Alibaba, Tencent, Huawei y Xiaomi). Ambos polos disputan los tiempos sociales de producción, circulación y valorización del capital. Para ambos, Latinoamérica sigue cumpliendo la misma función asignada desde hace 500 años: proveer las materias primas indispensables y la fuerza de trabajo -ahora también en el territorio digital- que mueve la rueda de la economía.
El «Trump Corollary» y la supremacía geopolítica
En el año 2026, las formas clásicas de la diplomacia han sido sepultadas de facto. Donald Trump desde la Casa Blanca institucionalizó el autodenominado «Trump Corollary» y la supremacía geopolítica de la Doctrina Monroe. Mientras la vieja gobernanza del Club Bilderberg y el Consejo de las Américas pretendía la absorción de recursos mediante tratados homogéneos y tribunales blandos, la doctrina America First (Estados Unidos Primero) y el neofascismo transaccional operan bajo el principio de la condicionalidad geoeconómica y si no le resulta, aplican la fuerza militar.
Los hechos lo demuestra ron con la incursión militar del 3 de enero en Caracas y el secuestro del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, y de la diputada Cilia Flores. Tras esta acción militar, Washington ha avanzado en la subordinación forzosa. Su objetivo: El Petróleo Venezolno.
¿Qué tiene Latinoamérica?
La cuantificación de la riqueza latinoamericana en disputa en esta nueva fase digital es:
- Agua Dulce: La región cuenta con el 31% del agua dulce del planeta, albergando el Acuífero Guaraní con 50.000 kilómetros cúbicos capaces de abastecer a 6.000 millones de personas. Hoy en día, este recurso es vital para la refrigeración de los megacentros de cómputo globales de IA.
- Litio y Minerales Críticos: El Triángulo del Litio (Bolivia, Argentina y Chile) concentra el 60% de los recursos mundiales identificados (49,9 millones de toneladas métricas). Un insumo indispensable para microchips, semiconductores y baterías que apalancan la transición tecnológica corporativa.
- Combustibles: Latinoamérica resguardan el 19% de las reservas mundiales de petróleo, destacando la Franja del Orinoco con 303.000 millones de barriles y el Presal brasilero, esenciales para la altísima demanda energética que exige el procesamiento informático actual.
- Alimentos: La región es la principal plataforma agroalimentaria global, concentrando más del 45% de las exportaciones de soja y el 35% de maíz.
Y lo más importante, los seres humanos que habitan Latinoamérica, eso que el capitalista ve solo como la mercancía fuerza de trabajo, la única que le da valor a las cosas. Hablamos de 290 y 300 millones de trabajadores y trabajadoras, que ya no producen valor en su puesto de trabajo únicamente.
La región latinoamericana tiene 460 millones de usuarios conectados. Según el Informe Global Digital “We Are Social”, el 84% de la población tiene acceso a internet y consume entre 8 y 9 horas diarias de promedio por usuario. El doble de lo que consume en promedio la población china.
El punto es que la virtualización y la digitalización de los procesos productivos ha desdibujado los límites de la jornada laboral, convirtiendo todo tiempo y espacio de conectividad en tiempo de explotación y extracción de valor para el capital (Aguilera, 2024).
Construir un nuevo «NO al ALCA»
La construcción del No al ALCA implicó por lo menos 10 años de acumulación de luchas y procesos organizativos que fueron emergiendo y articulando a nivel continental la resistencia al neoliberalismo. Hoy cuando las relaciones sociales de producción, las formas de extracción de valor y de producción de poder se han transformado, el desafío de los pueblos es identificar qué nuevas estrategias debe asumir la lucha para construir un nuevo NO al ALCA.
¿Qué caminos deben asumir los movimientos sociales de Nuestramérica para revertir los términos de la dominación? Se trata de cambiar el algoritmo de deshumanización por un algoritmo de humanización, poniendo las herramientas de las nuevas tecnologías al servicio del desarrollo comunitario y no a la humanidad en función del capital financiero-digital. Sólo la lucha organizada y la reconstrucción de un programa de unidad continental soberana determinarán si el destino de nuestra biosfera e historia se rinde ante un nuevo ALCA corporativo o si renace, con la fuerza de los pueblos, un definitivo y emancipador nuevo «AL CARAJO».
*Médicos Veterinarios, integrantes del Centro de Estudios Agrarios de NODAL y miembros de la Brigada Argentina Permanente Diego Armando Maradona en Venezuela.
