Argentina | Se registran 105 feminicidios en lo que va del 2026 según el informe del Observatorio “Mujeres, Disidencias, Derechos”
Una muerte violenta cada 35 horas
En la previa de una nueva marcha para volver a las calles a reclamar “Ni Una Menos”, el observatorio de la organización Mumalá registró 20 femicidios en la provincia de Santa Fe, desde que comenzó el año. En un informe especial, presentado en la antesala de los 11 años del primer 3J, relevaron 105 femicidios en todo el país, es decir una muerte violenta cada 35 horas, en 2026. En la convocatoria a participar de la marcha de mañana, exigieron “la restitución inmediata de los recursos, la sanción de los discursos de odio y negacionismos de género, y la declaración de la Emergencia Nacional en Violencia de Género”.
“De Chiara Páez a Dulce y Agostina”, cuestionaron las Mujeres de la Matria Latinoamericana sobre los femicidios recientes que tuvieron como víctimas a Agostina Vega, en Córdoba; y Dulce Candia, en Misiones; justamente, a 11 años de aquel primer 3J que motorizó el femicidio de Chiara, en Rufino, en 2015, y que desde entonces convoca a miles de mujeres y disidencias, cada año, a llenar a las calles de todo el país con reclamos y demandas por una vida libre de violencias.
“11 años #NiUnaMenos: el Estado es responsable”, señala Mumalá en un informe especial, en vísperas de cumplirse 11 años de la primera marcha masiva de Ni Una Menos.
En esa línea, el observatorio “Mujeres, Disidencias, Derechos” dio cuenta de “una cifra desgarradora: 3.096 femicidios fueron cometidos en Argentina desde el 3 de junio de 2015 al 30 de mayo de 2026”.
Gabriela Sosa, referente de Mumalá, sostuvo que “los feminicidios de Agostina y Dulce María nos enojan y entristecen”. Y aseguró que “son consecuencia de un contexto en el que se desmantelan las políticas públicas para prevenir y abordar la violencia machista, mientras se multiplican los discursos de odio que niegan esta problemática”.
Al mismo tiempo, planteó que “la demora en la aplicación del protocolo y en la carátula de femicidio afecta las medidas de búsqueda y revictimiza a las familias. Los gobiernos provinciales y municipales deben asumir con urgencia su responsabilidad y fortalecer las herramientas de prevención y asistencia para evitar más muertes por violencia de género”.
Al dar a conocer los datos del informe, desde Mumalá reflexionaron que “el femicidio de Chiara Páez, de 14 años, en la provincia de Santa Fe, nos convocó al primer Ni Una Menos; hoy estamos peor. Las víctimas no cesan y las herramientas estatales son casi inexistentes”.
Para dar cuenta de ello, indicaron que en lo que va del año, el registro nacional de Mumalá relevó 20 femicidios en Santa Fe, entre el 1 de enero y el 31 de mayo de este 2026 (7 directos, 1 vinculado, 3 en contexto de narcotráfico y crimen organizado y 9 en investigación). Mientras que en todo el país, registraron 105, en el mismo período; y 420 intentos de femicidio.
En el informe hablaron además del “difícil camino de acceso a la Justicia”. Y señalaron: “Estamos ante el piso histórico de denuncias, solo el 9% de las víctimas de femicidio denunció a su agresor previamente. Las víctimas no acuden a las instituciones porque no se sienten escuchadas. El promedio de los últimos 11 años fue del 17%”.
También dieron cuenta de un “75% de ineficacia perimetral: de ese pequeño grupo de mujeres que sí logró denunciar este año, 3 de cada 4 tenían una orden de restricción o perimetral activa que el Estado no controló”.
Al tiempo que registraron “10% de reincidentes libres: 1 de cada 10 femicidas de 2026 ya tenía antecedentes penales por violencia de género con parejas anteriores; un riesgo que el Poder Judicial ignoró”.
Con todo, convocaron a marchar este 3 de junio (en Rosario, la concentración es a las 15.30, en la plaza 25 de Mayo, con movilización hacia la plaza San Martín), para “copar las calles del país bajo las consignas ¡Ni una menos por la violencia machista!, ¡Ni una menos por el ajuste! Nos matan el machismo y la pobreza. ¡Vivas, libres y sin miedo nos queremos!”.
Santa Fe es una de las provincias con más casos
Los hogares siguen siendo el espacio más desprotegido para las mujeres: el 57,1% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima o en el domicilio compartido. Asimismo, en el 48,6% de los casos, el asesino fue la pareja o ex pareja de la mujer. El Observatorio de Violencias “Mercedes Pagnutti” -cuya referente es la concejala Norma López- presentó su último relevamiento nacional correspondiente al período enero-mayo de 2026. Los datos revelan un total de 105 crímenes por motivos de género, uno cada 34 horas.
Además, los datos provinciales ubican a Santa Fe entre las jurisdicciones con tasas más altas del país (0,93), duplicando prácticamente la media nacional. El foco crítico se sitúa en el departamento Rosario, que concentró 10 de los 17 casos provinciales, disparando la tasa local a un alarmante 1,43 por cada 100.000 mujeres. El informe remarca una variable territorial específica: el 23,5% de los femicidios en Santa Fe ocurrió en contextos de criminalidad organizada y narcotráfico.
Los datos del Observatorio exponen “una grave situación de impunidad estructural”. El informe estadístico de femicidios, lesbicidios, transfemicidios y travesticidios en la Argentina abarca desde el 1° de enero hasta el 30 de mayo de 2026. En estos 150 días, se registraron 105 víctimas fatales, lo que equivale a un crimen cada 34 horas y arroja una tasa nacional de 0,50 casos por cada 100.000 mujeres.
Las infancias en peligro
El informe destaca con especial preocupación el ensañamiento contra las franjas más jóvenes de la población. 10 de las víctimas eran menores de 18 años, como Agostina Vega (14 años, Córdoba) y Dulce María Beatriz Candia (17 años, Misiones). Los crímenes de mujeres de entre 15 y 34 años concentraron el 35,2% del total. Además, el impacto generacional de la violencia dejó un saldo de, al menos, 48 niñas, niños y adolescentes huérfanos de madre.

Nada de “falsas denuncias”
Frente a las iniciativas legislativas que proponen penalizar las “falsas denuncias” -como el proyecto de la senadora Carolina Losada-, el Observatorio contrapuso la contundencia de la realidad estadística: el 62,1% de las víctimas que tenían antecedentes conocidos de violencia nunca había realizado una denuncia previa.
Desde la institución señalaron que el obstáculo principal no es el exceso de falsas declaraciones, sino las severas barreras estructurales que enfrentan las mujeres para denunciar, agravadas por el actual desmantelamiento y desfinanciamiento de las políticas públicas, programas de asistencia y redes de contención territorial.
Impunidad estructural
La respuesta judicial y punitiva del Estado continúa mostrando un desfasaje crítico. Al cierre del registro, menos de la mitad de los agresores (48,6%) se encontraba detenido. El resto se distribuye entre femicidas que se suicidaron inmediatamente después del crimen (14,3%), imputados que permanecen en libertad (15,2%) y prófugos de la justicia (8,6%).
En tanto, desde El Observatorio aclararon que realizan “una recopilación sistemática de casos a partir de agencias de noticias y medios de comunicación nacionales y provinciales, cotejados con información institucional”. Por eso, estas cifras representan un piso mínimo debido al subregistro estructural y a las dificultades en la caratulación judicial con perspectiva de género.
