Cuba | El bloqueo impuesto por Estados Unidos impide el ingreso de ayuda humanitaria del Programa Mundial de Alimentos de la ONU

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Bloqueo de EEUU frena miles de toneladas de ayuda de la ONU para Cuba

Naciones Unidas tiene cerca de 20.000 toneladas de alimentos en Cuba que no puede distribuir o que está repartiendo lentamente y con grandes dificultades debido a la falta de combustible que provoca el bloqueo petrolero decretado por Donald Trump contra la isla desde enero.

Fuentes cercanas a la situación dijeron a la agencia EFE que actualmente el Programa Mundial de Alimentos (PMA) tiene unas 11.000 toneladas de alimentos y suplementos nutritivos atascados en los puertos cubanos de Mariel (oeste) y Santiago de Cuba (oriente).

Otras agencias de Naciones Unidas, entre ellas Unicef (infancia) y PNUD (desarrollo), tienen varias decenas de contenedores en esos mismos puertos, que logran extraer y distribuir con enorme lentitud.

Las fuentes señalaron que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) tiene en almacenes por todo el país caribeño más de 8.000 toneladas de alimentos básicos que, por la falta de combustible, se están distribuyendo “a un ritmo mucho más lento del que debería”.

Esos repartos ―describieron las fuentes― se están haciendo “a pulmón”, “contenedor a contenedor”, usando las pequeñas cantidades de combustible disponibles que consiguen de diversos actores, lo cual no es eficiente ni permite planificar.

Cuba solo ha recibido un barco petrolero en casi medio año. El único fue el ruso Anatoly Kolodkin, que llevó 100.000 toneladas de crudo a la isla en marzo.

Naciones Unidas no ha logrado aún una solución sostenible y estructural para conseguir los más de cinco millones de litros de diésel que estima que precisa para desarrollar su labor por un período de 12 meses.

Las fuentes apuntaron que adquirir esa cantidad a través del sector privado cubano y en isotanques importados (depósitos de 24.000 litros) sería tremendamente ineficiente. Igualmente, traerlo del exterior en un tanquero sería asimismo muy costoso (pues es poca cantidad para un barco), además de riesgoso debido al bloqueo petrolero estadounidense y los riesgos que plantea para navieras y empresas.

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos humanitarios (OCHA) ha presentado a la delegación de EE.UU. en Naciones Unidas un documento llamado “Plan de Trazabilidad” para explicar cómo pensaba emplear el combustible y demostrar que no se beneficiaría el Estado cubano (aun cuando este es el que financia hospitales, escuelas y una larga lista de servicios básicos).

Sin embargo, incluso con el plan de la OCHA para clarificar el destino del combustible (que no iría al Estado cubano), han pasado más de cinco semanas desde su presentación y la ONU no ha recibido respuesta de Washington.

El informe o plan de OCHA busca evitar conflictos con EE.UU. (el mayor donante del PMA, aunque ha recortado su contribución). Toma en cuenta, además, la orden ejecutiva firmada por Trump el 29 de enero, que amenaza con imponer aranceles a productos de países que suministren petróleo, directa o indirectamente, a la isla, lo que aleja a Gobiernos, navieras y empresas que temen al efecto de la medida.

A los problemas que enfrenta para gestionar la ayuda que ya tiene almacenada en Cuba, se suman para el trabajo de la ONU las dificultades para trasladar más carga al país caribeño (principalmente de alimentos) que ya ha sido adquirida o comprometida en el extranjero.

En este caso, el problema tiene que ver con la ampliación de las sanciones a Cuba que decretó Trump en otra orden ejecutiva, la del 1 de mayo, que afecta a empresas y particulares que tengan relaciones económicas con el Estado cubano o sus compañías y no solo evidencia, sino que refuerza el componente extraterritorial del bloqueo al buscar que, por la vía de la amenaza y la posibilidad de sanciones, entidades de terceros países se sumen al bloqueo bajo esas prácticas de coacción.

A raíz de la orden ejecutiva de mayo, y de forma preventiva, las dos principales navieras internacionales que operaban con Cuba, la francesa CMA CGM y la alemana Hapag-Lloyd, decidieron dejar de aceptar nuevos pedidos vinculados a la isla.

Así, Naciones Unidas tiene varios miles de toneladas de alimentos para Cuba en proceso de compra en el exterior que no puede trasladar por el momento a la isla, de acuerdo con las fuentes que informaron a EFE.

Cuba Debate


Cuba, el GAE y Estados Unidos: anatomía de una calumnia de Estado

El gobierno de los Estados Unidos ha vuelto a actuar con premeditada intención en el afán por construir pretextos para desacreditar a la Revolución cubana, su liderazgo histórico, los dirigentes y, con ello, confundir tanto a nuestro pueblo como a la opinión pública internacional.

Todo responde a una hoja de ruta diseñada por ideólogos de la ultraderecha cubanoamericana, que se jactan de ser creativos e impredecibles. Su estrategia se centra en el uso de herramientas que incrementen de manera extrema e inusitada la política de máxima presión.

A ese plan obedecen las más recientes sanciones contra Cuba dadas a conocer el pasado primero de mayo. La Orden Ejecutiva 14404 identifica como blanco al Grupo de Administración Empresarial (GAE), esta vez, en articulación con las denominadas sanciones secundarias dirigidas a todo actor extranjero que realice operaciones de cualquier tipo con este Grupo, haciendo énfasis en las presiones contra las instituciones financieras.

Se trata de la escalada más intensa, desproporcionada y peligrosa en la historia reciente de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

El fin deliberado es aislar al país de manera diplomática, comercial, financiera y energética; imposibilitar la sostenibilidad de la nación; condicionar el diálogo y evaluar variantes de agresión militar. Necesitan construir y consolidar una narrativa de descrédito reputacional contra todas las instituciones que constituyen el sostén de nuestro proyecto social.

El GAE nació en pleno Período Especial para enfrentar la guerra económica, con una visión creativa, propia, autóctona y genuinamente cubana. Su objetivo siempre ha sido agrupar empresas con capacidades en la generación de divisas y recursos que el Estado requiere para mantener y desarrollar las conquistas sociales y contribuir al fomento de sectores y ramas de la vida nacional.

Son incontables los servicios prestados a la Patria por el Grupo de Administración Empresarial. Los aportes materiales y financieros de esta organización se pueden constatar en disímiles ejemplos: en la construcción de más de 10 mil viviendas en diversas provincias del país, en la creación de un Campamento de pioneros y planes vacacionales para la infancia, en la manera en que se sostuvo la economía cubana durante los años de la pandemia de COVID-19.

Los frutos de esta actividad empresarial han sido destinados también a inversiones en la termoeléctrica Lidio Ramón Pérez (Felton) de Holguín, al diseño y consolidación de grandes obras hidráulicas, entre ellas los trasvases Este-Oeste y Norte-Sur para el beneficio de millones de cubanas y cubanos. Ahí están las inversiones y reparaciones hechas a policlínicos, casas del médico de la familia y a escuelas. Actividades todas que han sido informadas sistemáticamente a la dirección del Partido, el Estado y el Gobierno y, en todos los casos, objeto del máximo control y fiscalización de las autoridades y mecanismos competentes.

El GAE no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano; ha sido, por el contrario, una respuesta articulada de probada eficiencia frente al cerco económico que históricamente ha tratado de asfixiar a la Revolución cubana.

Tal como expresó el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en el 8vo Congreso del Partido, resulta rigurosamente histórico el perfeccionamiento empresarial desarrollado en primer lugar al interior de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, experiencia que luego sirvió al país y cuyos notables resultados tributan a la economía nacional.

Miles de hombres y mujeres, durante estos últimos 30 años, han sido guardianes discretos de los recursos del país y merecen el reconocimiento. Aunque su obra no haya sido contada lo suficiente, habla por sí sola y lo hace por encima de la calumnia de Estado urdida desde Washington.

Hoy, cuando la voluntad del pueblo cubano se expresa en un proceso de cambios, contenidos en el Programa Económico y Social del Gobierno, esta organización es parte activa de las transformaciones del sistema empresarial del país.

El GAE no es obra del secretismo, ni de élites y mucho menos la vía de enriquecimiento de unos pocos. Es, por el contrario, uno de los tantos ejemplos que a lo largo de nuestro camino nos ha permitido resistir la agresión permanente del gobierno de Estados Unidos. Su historia se construyó, al decir del Líder de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz: «sin el menor ánimo de protagonismo, como se hacen las cosas serias».

Granma


 

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