Brasil y México | Claudia Sheinbaum y Lula da Silva rechazan las injerencias externas en sus políticas nacionales en medio de crecientes tensiones con EEUU
Soberanía vs intervención: Sheinbaum y Lula lanzan mensaje entre líneas a Donald Trump
La defensa de la soberanía y el rechazo a la intervención extranjera marcaron la conversación entre Claudia Sheinbaum Pardo y Luiz Inácio Lula da Silva en un momento de creciente tensión con Estados Unidos; fue durante una videollamada de 40 minutos, donde los mandatarios de México y Brasil alinearon posturas sobre la no injerencia, el respeto al derecho internacional y la autonomía de las naciones latinoamericanas, en lo que muchos interpretan como un mensaje dirigido entre líneas a Donald Trump y a diversos sectores políticos y judiciales estadounidenses.
En un contexto de alta fricción geopolítica, los líderes de las dos mayores economías de América Latina decidieron reforzar su coordinación política frente a lo que consideran presiones externas sobre sus asuntos internos. Más que un intercambio protocolario, el encuentro representó una muestra de acercamiento estratégico ante desafíos comunes en materia comercial, diplomática y de seguridad.
El frente unido de los gigantes
La conversación entre Sheinbaum y Lula ocurrió en un escenario internacional cada vez más complejo, donde el multilateralismo enfrenta desafíos crecientes.
Ambos mandatarios reafirmaron su compromiso con la democracia, el derecho internacional y el principio de no intervención, valores que consideran fundamentales para preservar la estabilidad regional frente a las tensiones provenientes de Washington.
De acuerdo con la información difundida por la Presidencia de Brasil, la llamada sirvió para reforzar la importancia de la soberanía nacional y la necesidad de evitar acciones externas que puedan influir en decisiones internas de los países latinoamericanos.
Este acercamiento también busca consolidar un eje de cooperación progresista que apuesta por relaciones internacionales más equilibradas y menos dependientes de una sola potencia global.
Lula ha sido especialmente contundente en este tema. El mandatario brasileño llegó a declarar que «Brasil no será tratado como una republiqueta insignificante», una frase que resume el tono de firmeza que pretende imprimir a su relación con Estados Unidos.
Para el presidente brasileño, cualquier intento de presión económica o diplomática debe ser respondido con la diversificación de alianzas estratégicas y la búsqueda de nuevos socios comerciales alrededor del mundo.
Brasil levanta la voz
El malestar del gobierno brasileño tiene origen en una investigación impulsada por la Oficina de Comercio de Estados Unidos.
La administración de Lula considera que la propuesta de imponer aranceles adicionales a productos brasileños, bajo argumentos relacionados con trabajo forzado y deforestación, constituye una forma de presión política que excede el ámbito estrictamente comercial.
La cancillería brasileña ha sugerido que estas medidas podrían estar vinculadas a intereses políticos internos en Estados Unidos y a disputas electorales que involucran a figuras cercanas al bolsonarismo.
Desde la perspectiva de Brasilia, las sanciones representan un intento de influir en decisiones soberanas que corresponden exclusivamente a las instituciones brasileñas.
Durante la conversación, Sheinbaum y Lula también abordaron la situación de Cuba y reiteraron su postura a favor del levantamiento del embargo económico impuesto a la isla.
Ambos gobiernos expresaron preocupación por las consecuencias humanitarias de las sanciones y coincidieron en rechazar las medidas coercitivas unilaterales como mecanismo de presión internacional.
México y la línea roja de la soberanía: CIA y extradiciones bajo la lupa
Por su parte, Claudia Sheinbaum también enfrenta diversos puntos de tensión con instituciones estadounidenses.
Durante la videollamada se recordó la postura de la presidenta mexicana respecto a las acusaciones formuladas desde la fiscalía de Nueva York contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Para el gobierno mexicano, este tipo de acciones generan cuestionamientos sobre los límites entre la cooperación bilateral y la intervención en asuntos que corresponden a las autoridades nacionales.
«Cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no, ya no hablamos de cooperación; estamos hablando de injerencia», ha señalado Sheinbaum en diversas ocasiones.
A ello se suma la polémica generada por reportes relacionados con operaciones de inteligencia estadounidenses en territorio mexicano, un tema que ha incrementado la sensibilidad de la relación bilateral en materia de seguridad.
La posición de México continúa siendo la misma: cooperación sí, pero sin acciones unilaterales que vulneren la soberanía nacional.
El factor Trump: amenazas militares y el choque de realidades
La figura de Donald Trump aparece de manera constante en el trasfondo de estas tensiones diplomáticas.
El político estadounidense ha reiterado en distintas ocasiones la posibilidad de utilizar medidas más agresivas contra los cárteles del narcotráfico, incluyendo acciones directas en territorio mexicano.
Estas declaraciones han sido interpretadas por sectores de los gobiernos de México y Brasil como señales preocupantes sobre el respeto a la autonomía de las naciones latinoamericanas.
La posibilidad de una intervención directa es precisamente uno de los factores que ha impulsado una mayor coordinación diplomática entre ambos países.
Sin embargo, mientras la discusión sobre soberanía ocupaba la agenda de alto nivel, otro episodio generó controversia en México.
Héctor Contreras Mercader, titular del SAT en Quintana Roo, fue captado durante las finales de la NBA en el Madison Square Garden, ubicado en una zona preferencial cercana a donde se encontraba Donald Trump.
La difusión de las imágenes provocó críticas en redes sociales y reavivó el debate sobre la congruencia entre el discurso oficial de austeridad y las actividades de algunos funcionarios públicos.
Más allá de la retórica: cooperación energética y nuevos acuerdos
La conversación entre Sheinbaum y Lula no se limitó a temas políticos o diplomáticos.
Ambos mandatarios celebraron los avances para concretar un convenio de colaboración entre Pemex y Petrobras enfocado en el intercambio de experiencias sobre exploración en aguas profundas y producción de biocombustibles.
La alianza energética es vista como una oportunidad para fortalecer las capacidades tecnológicas de ambos países y reducir dependencias estratégicas frente a actores externos.
Asimismo, los dos gobiernos manifestaron su intención de profundizar el diálogo político y actualizar diversos mecanismos de cooperación económica y comercial.
Para acelerar estos trabajos, se acordó impulsar una próxima reunión de la Comisión Binacional México-Brasil, considerada una plataforma clave para fortalecer la integración regional.
En un escenario internacional marcado por crecientes disputas geopolíticas, México y Brasil parecen apostar por una estrategia conjunta basada en la defensa de la soberanía, el respeto mutuo y la construcción de alianzas que les permitan actuar con mayor autonomía en el sistema internacional.
Diplomatas apostam em encontro de Lula com Trump no G7 para evitar novas tarifas dos EUA contra o Brasil
Diplomatas brasileiros apostam em um eventual novo encontro entre o presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) e o presidente dos Estados Unidos, Donald Trump, durante o encontro do G7, na França, destravar negociações sobre ameaça de novas tarifas ao Brasil.
O governo brasileiro avalia que as recomendações de novas tarifas contra o Brasil têm caráter político e desconsideram os argumentos técnicos apresentados ao longo dos últimos meses.
Nas últimas semanas, o Escritório do Representante Comercial dos Estados Unidos (USTR, na sigla em inglês) recomendou, por exemplo, que o Brasil seja taxado por práticas econômicas desleais contra empresários americanos.
Entre os itens incluídos na recomendação estão o PIX, o etanol, o combate ao desmatamento e a propriedade intelectual.
Essa recomendação, ainda não implementada, foi feita com base na chamada Seção 301 da lei comercial americana, instrumento criado na década de 1970.
Desde julho de 2025, quando o governo Trump anunciou a abertura da investigação comercial, foram diversas conversas entre integrantes dos governos brasileiro e americano, seja por telefone, videoconferência ou reuniões em Washington.
Conforme relatos sobre das negociações, em todas essas conversas, foram apresentados dados oficiais às autoridades americanas; questionamentos foram respondidos; e dúvidas, esclarecidas.
Diplomatas a par das negociações avaliam que estes argumentos foram desconsiderados, entre os quais os que demonstram que nos últimos anos o Brasil vem buscando combater o desmatamento ilegal.
O Brasil não faz parte do G7, mas, a exemplo de edições anteriores, Lula foi convidado pelo anfitrião do encontro – neste ano, o presidente da França, Emmanuel Macron. O encontro acontece na próxima semana.
Lula e Trump já se encontraram na Malásia, em outubro de 2025, e em Washington, em maio deste ano – além de uma rápida conversa no ano passado em Nova York (EUA), durante assembleia da Organização das Nações Unidas.
Integrantes do Palácio do Planalto entendem que, como no USTR as conversas técnicas não têm evoluído, um possível caminho é um encontro direto entre Lula e Trump.
Lei da Reciprocidade
Diante do tarifaço americano contra o Brasil, o Congresso Nacional, com o apoio do governo, aprovou a chamada Lei da Reciprocidade, que permite ao Estado brasileiro agir na mesma proporção caso algum parceiro econômico adote medida que implique em prejuízo à economia do país.
Ao longo das últimas semanas, o governo brasileiro emitiu dois comunicados oficiais nos quais fez referência a essa lei.
Entretanto, no Itamaraty, diplomatas afirmam que, apesar de ter o instrumento à disposição, o governo deve insistir nas negociações políticas e diplomáticas.
Isso porque os Estados Unidos são o segundo maior parceiro comercial do Brasil, atrás somente da China. Portanto, poderia ser ruim pra economia adotar a lei da reciprocidade, prejudicando o comércio bilateral.
