Argentina después de Georgieva: los hechos de una visita que excedió la revisión del FMI – Por Emilia Trabucco
Argentina después de Georgieva: los hechos de una visita que excedió la revisión del FMI
Por Emilia Trabucco *
La llegada de Kristalina Georgieva a la Argentina concluyó con un anuncio que terminó de darle sentido a una agenda iniciada dos días antes. Apenas horas después de la partida de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, el Gobierno confirmó que Javier Milei presentará por cadena nacional una reforma integral de la Carta Orgánica del Banco Central y enviará el proyecto al Congreso la semana siguiente.
La iniciativa, orientada a reforzar la autonomía de la autoridad monetaria, prohibir el financiamiento del Tesoro mediante emisión y redefinir sus funciones, forma parte de los compromisos estructurales asumidos por la Argentina en el acuerdo vigente con el FMI. El anuncio cerró un recorrido que combinó reuniones con las máximas autoridades económicas y políticas del país, encuentros con empresarios de sectores estratégicos y una visita a Vaca Muerta, mientras la tercera revisión del programa todavía permanecía abierta.
La Argentina continúa siendo el principal deudor del Fondo Monetario Internacional. Según los últimos datos oficiales del organismo, mantiene obligaciones cercanas a los 42.500 millones de Derechos Especiales de Giro —equivalentes a unos 58.000 millones de dólares—, aproximadamente el 35% de toda la cartera crediticia vigente del FMI. Ningún otro país concentra una exposición semejante. A partir de 2027 comenzará, además, un calendario de vencimientos particularmente exigente, razón por la cual el desempeño del acuerdo ocupa un lugar central tanto para el Gobierno como para el propio organismo.
En ese contexto se desarrolló la agenda de Georgieva. La directora gerente se reunió con el presidente Javier Milei, el ministro de Economía Luis Caputo y el titular del Banco Central, Santiago Bausili. También participó de una reunión ampliada del Gabinete nacional —una actividad poco habitual para la máxima autoridad del Fondo— y mantuvo encuentros con representantes de los sectores financiero, tecnológico, energético y agroexportador antes de recorrer Loma Campana, uno de los principales desarrollos de Vaca Muerta operado por YPF. El itinerario excedió ampliamente las instancias técnicas habituales entre el organismo y las autoridades económicas.
El dato político más significativo fue el contraste entre la evaluación técnica del programa y el respaldo expresado públicamente por Georgieva. Mientras el staff del Fondo continuaba señalando la necesidad de fortalecer la acumulación de reservas y advertía que el programa seguía expuesto a «riesgos excepcionales», la directora gerente sostuvo que «no está preocupada por Argentina», afirmó que el país «no necesita un nuevo préstamo» para afrontar los próximos vencimientos y calificó como «impresionantes» los resultados alcanzados por el Gobierno. En esa misma intervención respaldó los principales indicadores exhibidos por la gestión —equilibrio fiscal, desaceleración inflacionaria y mejora de la calificación soberana— antes de que concluyera formalmente la tercera revisión del acuerdo.
No fue la primera vez que Georgieva formuló declaraciones políticas sobre el rumbo económico argentino. En abril de 2025, durante las reuniones de primavera del Fondo y el Banco Mundial en Washington, había afirmado que era importante que la Argentina «mantuviera el rumbo» y había advertido sobre los riesgos de que la voluntad de cambio se desviara en un año electoral. Aquellas expresiones generaron cuestionamientos por considerar que excedían el rol técnico del organismo. Durante su paso por Buenos Aires, la directora gerente volvió a expresar un respaldo explícito a la orientación económica del Gobierno, esta vez en territorio argentino y en el marco de una actividad oficial.
La recorrida por Vaca Muerta constituyó otro de los datos salientes de la agenda. Los documentos del propio FMI identifican al complejo energético como uno de los principales generadores de divisas sobre los que el Gobierno proyecta sostener el equilibrio externo en los próximos años. Durante el recorrido, Luis Caputo reiteró que la estrategia oficial para afrontar los fuertes vencimientos previstos a partir de 2027 descansará en una combinación de crecimiento de las exportaciones, financiamiento de organismos multilaterales, privatizaciones y desarrollo del mercado de capitales. En ese esquema, la producción hidrocarburífera aparece como uno de los pilares para incrementar la capacidad de generación de dólares de la economía argentina.
El recorrido concluyó con el anuncio presidencial sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Aunque el proyecto todavía no fue difundido, el Gobierno adelantó que buscará consagrar un nuevo marco institucional para la autoridad monetaria, eliminando el financiamiento monetario del Tesoro y reforzando su autonomía. Los lineamientos coinciden con las reformas comprometidas por la Argentina en el programa firmado con el Fondo Monetario Internacional.
La llegada de Georgieva también encontró una respuesta política y social. Organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles y de derechos humanos se movilizaron frente al Ministerio de Economía para rechazar la presencia de la titular del FMI y denunciar la continuidad de las políticas de ajuste asociadas al organismo. La jornada incluyó además una intervención visual sobre la fachada de San José 1111 —el edificio donde permanece detenida injustamente la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner— con la proyección de la consigna «Fuera ingleses de Malvinas, fuera FMI de Argentina».
La respuesta también se expresó en el Congreso. Diputadas y diputados de Unión por la Patria impulsaron un proyecto para declarar persona no grata a Kristalina Georgieva durante su visita al país,y el diputado nacional Máximo Kirchner presentó una iniciativa para establecer un nuevo marco legal para la relación de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional y los organismos financieros internacionales. El proyecto propone que todo acuerdo de endeudamiento requiera una ley especial aprobada por el Congreso, impide que pueda instrumentarse mediante decretos de necesidad y urgencia, fija límites al endeudamiento externo, amplía las facultades de control parlamentario y plantea revisar las responsabilidades compartidas del propio FMI en los programas que incumplieron sus normas internas. Presentada el mismo día de la llegada de Georgieva, la iniciativa buscó reinstalar la discusión sobre la soberanía democrática en la definición del endeudamiento externo y la política económica.
Considerada en conjunto, la dinámica desplegada durante esos dosdías permite observar una modalidad de intervención que excede el seguimiento de un programa financiero. El respaldo político otorgado por la máxima autoridad del Fondo antes de la conclusión de la revisión técnica, su participación en una reunión ampliada del Gabinete nacional, la agenda compartida con los sectores sobre los que el Gobierno proyecta sostener la generación futura de divisas y el anuncio inmediato de una reforma estructural comprometida con el organismo expresan un grado de articulación entre el FMI y la orientación de la política económica argentina difícil de explicar únicamente desde la relación entre acreedor y deudor.

En un país que concentra alrededor del 35% de toda la cartera crediticia del Fondo, esa articulación adquiere un significado que trasciende la administración de la deuda. El FMI constituye uno de los principales instrumentos mediante los cuales Estados Unidos ejerce su capacidad de incidencia sobre la arquitectura financiera internacional y, a través de ella, sobre la direccionalidad de los Estados nacionales.
La agenda de Georgieva en Buenos Aires permite leer la política económica argentina como parte de una estrategia de reorganización estatal cuya direccionalidad responde a un entramado de intereses financieros y geopolíticos más amplio, con centro en Estados Unidos. Estos días exhibieron el modo en que el financiamiento internacional, las reformas institucionales y la valorización de sectores estratégicos se articulan como parte de un mismo proyecto de conducción económica.
*Psicóloga, Magíster en Seguridad. Directora de NODAL. Analista del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE) en Argentina.
