Bolivia | María Pomacusi Urquizu, integrante de la Marcha por la Vida para Salvar Bolivia: “El objetivo de la represión fue sembrar terror en los puntos de bloqueo y resistencia”

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María Pomacusi Urquizu, integrante de la Marcha por la Vida para Salvar Bolivia: “El objetivo de la represión fue sembrar terror en los puntos de bloqueo y resistencia”

María Pomacusi Urquizu es miembro del pueblo Quechua, integrante de la Marcha por la Vida para Salvar Bolivia y de la avanzada de la Misión Humanitaria de Derechos Humanos de Argentina, que el 15 de junio intentó ingresar a Bolivia, pero fue deportada. Días antes de la expulsión de la misión, Pomacusi Urquizu ingresó a La Paz junto con Leonardo Arias, integrante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) Nacional. Ambos debieron permanecer en situación de clandestinidad, luego de que se filtrara la presencia de dos ciudadanos argentinos en el país y algunos medios de comunicación difundieran sus rostros de manera intimidatoria. Durante su estadía trabajaron en el Distrito 8 de el municipio de El Alto en la región metropolitana de La Paz, donde relevaron situaciones de represión y recogieron testimonios de las personas afectadas. En diálogo con NODAL, Pomacusi Urquizu describió las modalidades represivas denunciadas por la población, la voluntad de las comunidades de visibilizar lo ocurrido y los cuidados necesarios para difundir el material sin exponer a quienes continúan resistiendo bajo el estado de excepción.

¿Qué modalidades de represión pudieron identificar durante el relevamiento?

En líneas generales, observamos formas de represión similares a las registradas en las masacres de Senkata y Sacaba*. En distintos momentos, policías y grupos paramilitares ingresaron en los hogares y arrojaron gases lacrimógenos dentro de las viviendas. Este fue un elemento común en varios testimonios: la represión no se limitaba a las calles, sino que las fuerzas ingresaban a las casas, obligaban a las personas a salir y, una vez afuera, las golpeaban y volvían a gasificarlas. Recogimos relatos atravesados por mucho dolor y angustia.

Las personas autoconvocadas del Distrito 8 hicieron una lectura muy clara sobre estos hechos. Consideran que, a diferencia de las masacres anteriores, la intención del gobierno de Paz no era provocar muertes, sino golpear a hombres y mujeres hasta dejarlos inconscientes para que el pueblo y quienes sostenían la resistencia vieran de primera mano la violencia ejercida. El objetivo habría sido sembrar terror en los puntos de bloqueo y de resistencia.

También fue muy significativo comprobar que no participaban solamente jóvenes de 14 o 15 años. Había personas adultas de entre 60 y 70 años que ponían el cuerpo y estaban dispuestas a dar la vida para impedir que se vendieran los recursos y para exigir que se respetara la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia.

¿Qué están evaluando hacer con los testimonio recogidos?

Les preguntamos a todas las personas que dieron su testimonio si podíamos utilizar el material para visibilizar lo ocurrido ante los organismos de derechos humanos. En la mayoría de los casos nos pidieron que lo difundiéramos también en la prensa. Nos decían que no les importaba lo que pudiera sucederles, que estaban dispuestas a dar la vida o incluso a ir a la cárcel si era necesario.

Lo que necesitan es que se conozcan las situaciones de represión, las golpizas y lo ocurrido en los bloqueos. Gran parte de esa información no fue cubierta por la prensa y solo pudo circular a través de los registros realizados por las propias personas. Sin embargo, ahora están bajo un estado de excepción y eso obliga a extremar los cuidados.

¿Cómo van a difundir los testimonios sin poner en riesgo a quienes continúan resistiendo?

Teníamos preparado el material para difundirlo, pero las condiciones cambiaron desde nuestra estadía, que fue en los días previos a la declaración del estado de excepción. Por eso, estamos evaluando distintas formas de publicación, posiblemente sin mostrar los rostros ni utilizar las voces originales. Tendremos que editar todo el trabajo para que pueda conocerse sin exponer a las personas.

Además, estamos preparando una audiencia pública para que la misión pueda dar cuenta de todos estos atropellos, de cómo se produjeron y de las situaciones que ocurrieron posteriormente. También queremos explicar qué pasó en Bolivia después de la expulsión de la misión, incluida la persecución contra quienes presentaron notas para solicitar la presencia de organismos de derechos humanos, tanto senadores como organizaciones sociales.

Tenemos una tarea muy importante por delante. Debemos sentarnos a pensar no solo qué información difundimos, sino cómo la difundimos y de qué manera evitamos poner en riesgo a todas las personas que están allí y que continúan resistiendo a pesar del estado de excepción.

 

*Se conoce como Masacre de Senkata y Sacaba a los violentos operativos de represión militar y policial ejecutados en noviembre de 2019, tras el Golpe de Estado a Evo Morales y la instalación del gobierno de facto de Jeanine Áñez. Las acciones desplegadas por las fuerzas de seguridad estatales dejaron un saldo de 20 civiles asesinados por disparos de armamento letal y decenas de heridos.

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