La tierra, la memoria y una violencia que no terminó

Compartir:

La tierra, la memoria y una violencia que no terminó

“Cronología de la violencia latifundista: de Emiliano Zapata a Rafael Nahuel”, elaborado por Santiago Burrone, propone una mirada histórica y política sobre uno de los conflictos estructurales de América Latina, la disputa por la tierra y por el control de los territorios.

Burrone es ingeniero agrónomo, becario de FLACSO de la Maestría en Políticas Públicas para el Desarrollo, militante popular y administrador del Instituto Municipal de Desarrollo Económico Local de Moreno, Buenos Aires, Argentina. Desde esa perspectiva, el informe combina una mirada vinculada al territorio con una reconstrucción histórica que busca poner en relación hechos que muchas veces son presentados de manera aislada.

El punto de partida es contundente: la violencia ejercida contra campesinos, pueblos originarios, trabajadores rurales y defensores del ambiente no puede comprenderse solamente como una sucesión de episodios particulares. El informe plantea que existe una continuidad histórica entre el despojo territorial de la etapa colonial, la concentración latifundista, los modelos agroexportadores y el avance contemporáneo del agronegocio y de otras actividades extractivas.

A través de una cronología que recorre más de un siglo de historia latinoamericana, desde Emiliano Zapata y Sandino hasta Chico Mendes, Berta Cáceres, Javier Chocobar, Cristian Ferreyra, Santiago Maldonado, Rafael Nahuel y otros tantos referentes campesinos, indígenas y ambientales, el trabajo reconstruye asesinatos, masacres, desapariciones, desalojos y persecuciones vinculados con conflictos por la tierra.

Uno de los principales aportes del informe consiste precisamente en hacer visible la dimensión regional de una problemática que suele analizarse de manera fragmentada. Argentina, México, Brasil, Paraguay, Colombia, Honduras, Chile, Perú, Bolivia, Venezuela, Haití, Guatemala, El Salvador y otros países aparecen unidos por una trama en la que la concentración de la tierra, la expansión de las fronteras productivas, los intereses empresariales y la acción —o la inacción— estatal se cruzan con la resistencia de quienes defienden sus territorios.

Pero esta cronología no es solamente un registro de muertes. Es, fundamentalmente, un documento sobre el poder, la propiedad y el territorio. Su hipótesis central sostiene que detrás de cada conflicto por la tierra existe una disputa más profunda: quién puede decidir sobre el territorio, quién puede habitarlo, quién puede producir en él y, en definitiva, quién tiene derecho a definir el modelo de desarrollo y de alimentación de nuestras sociedades.

Por eso, la lectura del informe resulta especialmente relevante en el presente. Frente a los debates actuales sobre concentración y extranjerización de la tierra, expansión del agronegocio, extractivismo, soberanía alimentaria y función social de la propiedad, conocer esta historia permite comprender que muchas de las disputas que atraviesan hoy a nuestros territorios no comenzaron ayer y tampoco son hechos aislados.

Invitamos a recorrer este trabajo. Traer a la memoria a quienes lucharon en defensa de la tierra y los territorios nos invita a preguntarnos qué modelo de sociedad, de producción y de territorio se construye cuando la tierra es concebida exclusivamente como mercancía.

La historia es nuestra y la hacen los pueblos, no dejemos que nos borren la memoria. No se puede defender lo que no se conoce. Detrás de cada historia, hay una disputa por la tierra que todavía continúa.



 

Más notas sobre el tema