Venezuela | La Consulta Popular Nacional y el poder comunal – Por María Rizzo y Matías Strasorier
La Consulta Popular Nacional y el poder comunal
Por María Rizzo y Matías Strasorier *
El 18 de octubre se realizó en Venezuela la octava Consulta Popular Nacional, la segunda consulta después del secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores por parte del Gobierno de Donald Trump. El pueblo venezolano salió masivamente a votar, y dio una demostración de democracia participativa y protagónica.
La Consulta Popular es una de las herramientas que tiene el Poder Popular para darle solución inmediata a los problemas de la comunidad. Sin embargo, sectores de la oposición desacreditan estas dinámicas y mantienen una obsesión con exigir elecciones, a pesar de que Venezuela es por lejos el país latinomaericano que más elecciones celebró en este siglo. Sin duda, queda preguntarnos qué hay detrás de estas consultas y por qué la oposición venezolana niega el poder que reside en ellas.
Las comunas
Para definir las comunas en Venezuela debemos recuperar la historia. En el año 2009, siendo presidente Hugo Chávez, se promulgó la Ley Orgánica de los Consejos Comunales, sentando la base organizativa mínima del Poder Popular en el territorio. Posteriormente, en 2010, se aprobaron la Ley Orgánica de las Comunas (que define a la comuna como un espacio socialista de autogobierno) y la Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal, garantizando la gestión directa de proyectos socioproductivos y empresas de propiedad social.
El punto de inflexión histórico y conceptual decisivo ocurrió el 20 de octubre de 2012, cuando el comandante Hugo Chávez proclamó el célebre «Golpe de Timón» bajo la consigna «¡Comuna o nada!», fijando el rumbo estratégico e irrenunciable del proyecto político. Para Chávez, las comunas deben ser organizaciones capilares de base que debían identificar las causas profundas de los males que aquejan la cotidianidad que vive cada venezolano y venezolana, y de esta manera construir soluciones colectivas. Con la conciencia de que el enemigo estructural es el sistema capitalista y que la alternativa real es el socialismo.
Este punto de inflexión de Chávez marcó un rumbo para pensar el socialismo del siglo XXI. El proyecto político es la comuna. Lucas Aguilera (2023) lo define en su libro Nueva Fase: “una comuna socialista es el conjunto de diversas comunidades organizadas en consejos comunales y organizaciones sociales revolucionarias que confluyen en un territorio, comparten un plan de gobierno y ejercen el ciclo comunal como la fórmula democrática fundamental del Poder Popular.”
Las consultas populares y la crítica opositora
El proyecto comunal fue continuado por Nicolás Maduro, quien, a pesar del bloqueo económico y las medidas coercitivas unilaterales, mantuvo el compromiso de transferir poder y recursos financieros directamente al pueblo. En 2024 se institucionalizaron las Consultas Populares Nacionales como la herramienta fundamental para que las comunidades prioricen y resuelvan sus necesidades más cercanas de primera mano.
Sin embargo, los discursos opositores han desestimado la participación ciudadana. En diversas ocasiones, María Corina Machado se ha referido a las consultas como fracasos del Gobierno Nacional, señalando a las comunas como un instrumento del chavismo para mantenerse en el poder. Por su parte, Henrique Capriles niega la participación ciudadana declarando que “la primera elección que se tiene que hacer es la presidencial”. Esto deja a la luz que la única intención de estos sectores es disputar unas elecciones presidenciales, obviando el poder y las decisiones de las comunidades.
Hay dos grandes problemas al escuchar y analizar las declaraciones de estos “líderes”. En primer lugar, negar la participación política de la ciudadanía por no alinearse a sus intereses. En segundo lugar, pensar en las comunas como un instrumento gubernamental del statu quo. La Comuna es el proyecto político emancipador que supera toda adversidad partidaria.
La praxis de la comuna
La efectividad y magnitud del trabajo comunal en Venezuela no es una abstracción, sino una realidad concreta expresada en la acción cotidiana del pueblo organizado. Fueron las comunas las que crecieron en conformación desde la última consulta, siendo hoy en día 5.418 comunas en todo el territorio venezolano. Fueron las comunas las que, desde el inicio del plan de renovación de vocerías, han sumado la participación de más de 300.000 jóvenes entre 15 y 35 años, registrando además el mayor porcentaje de participación de mujeres en las vocerías de base. Fueron las comunas las que se pusieron al frente de los centros de acopio y la recolección de ayuda solidaria para atender la emergencia cuando ocurrió el doblete sísmico. Son las comunas las que abrazan a las juntas de condominio y a las asociaciones vecinales para sumarlas a la construcción de soluciones colectivas, logrando la integración directa de 420 juntas de condominio en los procesos de consulta.
Son las comunas las que llevan adelante el Plan Agroalimentario Comunal con resultados contundentes. Ejemplo de esto es el Plan Comunal del Café, con una producción de 3 millones de quintales de café, articulando a 260 comunas en más de 20 estados. Otro ejemplo es el Plan Agroalimentario Comunal en el cual ya cuenta con 17.000 hectáreas de maíz en Guárico y 5.000 en Monagas, como así también la siembra de 4.000 hectáreas del plan arroz y las 100 hectáreas de caña de azúcar en Yaracuy. Recientemente, se realizó el lanzamiento del Plan Comunal del Cacao, enlazando 11 estados, 120 comunas, 558 consejos comunales, 6.745 productores y productoras.
Reducir y confundir la herramienta de la consulta popular con el proyecto comunal supone una mirada profundamente sesgada y malintencionada de lo que realmente representa el proyecto político comunal, al despojarlo de su movimiento dialéctico, de sus contradicciones producto de las múltiples batallas que se libran cotidianamente para construir una sociedad mejor. Mientras algunos limitan la discusión a la exigencia de elecciones presidenciales, las consultas populares constituyen una herramienta política que invita a profundizar la democracia participativa y protagónica, fortaleciendo la capacidad del pueblo organizado para decidir, construir y transformar colectivamente su realidad.
*Médicos Veterinarios, integrantes del Centro de Estudios Agrarios de NODAL y miembros de la Brigada Argentina Permanente Diego Armando Maradona en Venezuela.
