Se cumplen treinta años de la invasión de EEUU a Granada

A treinta años de la invasión estadounidense, inauguran en granada un monumento para conmemorar a los soldados granadinos que cayeron en combate. Además, por primera vez a lo largo de las tres décadas transcurridas, se organizarán actividades que recordarán la matanza del 19 de octubre de 1983, la invasión norteamericana y la caída del gobierno revolucionario.

MONUMENT TO COMMEMORATE GRENADIAN SOLIDERS

Thirty years after the massacre, a monument will be unveiled on Friday 25 October to remember the Grenadian soldiers who died in the line of duty on both 19 and 25 October 1983.

The announcement was made by Dr Terrence Marryshow — chairman of the Maurice Bishop and October 19th 1983 Martyrs Foundation, during the annual service held at the Fort George to remember those who were killed on 19 October 1983 as a result of internal conflict within the senior members of Grenada Revolution.

“This year, to mark the 30 years since this atrocities, we will be remembering the soldiers who died for this country,” he said. The monument will be located at the central cemetery and be inscribed with the names of the 13 soldiers who died.

The US Government has a similar monument with the names of the 19 soldiers who died in Grenada during the invasion. It is located at the St George’s University, True Blue campus.

For the first time in 30 years, the National Celebrations Committee has organised a week of activities to commemorate the October 1983 atrocities which ended the island’s revolution period and re-established democratic government to the island.

Besides the National Celebrations Committee events, there are other private initiatives to commemorate 19 October — the day that former Prime Minister Maurice Bishop, several of his cabinet colleagues and civilians were killed; and 25 October – the day that the US military invaded Grenada and eventually collapsed the revolutionary government.

The Committee will be holding the annual church service at the St John Anglican Church from 10 am, and at 1 pm wreaths will be laid at the St George’s Cemetery. Keeping with tradition, wreaths will be laid at the SGU monument at 5 pm.

Last week Grenadians had the opportunity to view “Forward Ever: The Killing of a Revolution.” Directed by Bruce Paddington, this comprehensive, gripping and revealing documentary tells the story of the Grenada revolution. The film features extensive, previously unseen file footage, as well as old and new interviews with many of the key players of the time.

Observing the theme “Thirty Years of Peace and Stability; Bringing Families Together,” the commemoration began last Thursday 17 October with a history quiz in all schools and an exhibition of the revolutionary period at the National Museum on 18 October 18.

 

http://nowgrenada.com/2013/10/monument-commemorate-grenadian-soliders/

30 años de la invasión yanqui a la isla de Granada, Por Paco Azanza Telletxiki

El 13 de marzo de 1979, militantes armados del Movimiento Nueva Joya, fundado en los años 60 y dirigido por Maurice Bishop, ocuparon el cuartel militar y la radio local. Así tomaron el poder y acabaron con la dictadura de Eric Gairy -amigo de Pinochet y aliado de los gobiernos de EE.UU y Gran Bretaña-, e iniciaron lo que vino a denominarse la “revolución del pueblo”.

Bishop acudió a Cuba en busca del apoyo que, en aras del internacionalismo que siempre ha practicado, el gobierno cubano no tardó en proporcionárselo. 784 cubanos -médicos, proyectistas, constructores etc.- cooperaban con Granada cuando se produjo la invasión yanqui.
La principal fuente de ingresos en divisas para Granada era el turismo. Pero carecía del necesario aeropuerto que permitiera recibir a los grandes aviones de las aerolíneas internacionales, de modo que Cuba envió constructores y equipos para su construcción, destinando para tal fin 60 millones de dólares. Por supuesto que todo quedaría como propiedad de Granada. De manera adicional, Cuba donó productos cubanos equivalentes a 50 dólares por cada uno de los más de 100.000 habitantes granadinos que residían en sus 344.5 kilómetros cuadrados.
Es obvio que esta revolución con ideología marxista-leninista no fue del agrado de los imperialistas yanquis, de modo que los deshumanizados “dueños del mundo” pronto se dieron a la tarea de atacarla duramente, con la única y perversa intención de borrarla del mapa.
El gobierno estadounidense consiguió congelar todos los créditos internacionales, y envolvió a Granada de un mundo financiero hostil. Tampoco fue ajeno a la constitución del frente interno de opositores contrarevolucionarios, y, mientras más complicaban la vida a los granadinos, menos ocultaban su intención de invadir la isla. Esta era su intención y, como no existían, se inventaron los pretextos. 19 mentiras fueron expuestas por el gobierno de los Estados Unidos, de las cuales 13 salieron de la boca del por aquel entonces presidente Ronald Reagan.
Cuando, a fuerza de repetirlas por sus poderosos medios de comunicación, tamañas mentiras fueron convertidas en “verdades”, en las propias filas revolucionarias surgió el divisionismo. Un grupo liderado por Bernard Coard  acusó a Bishop de abandonar el marxismo-leninismo, así como de practicar el culto a la personalidad. Algo totalmente incierto, porque como dijera Fidel, que conocía muy bien al revolucionario granadino, “Nada más absurdo a nuestro juicio que atribuir a Bishop tales tendencias. Era imposible imaginar a nadie más noble, modesto y desinteresado. Su culpa no fue jamás el autoritarismo, y si acaso se le quisiera imputar como un defecto, fue su exceso de tolerancia y confianza.”
Como los conspiradores habían alcanzado una mayoría dentro de la dirección revolucionaria, el 13 de octubre Bishop fue destituido, y un día después arrestado en su domicilio. El 19 Bishop fue liberado por el pueblo que claramente expresaba: “Queremos a Bishop, no a Coard”. Pero ese día, bajo la orden del grupo de Coard, el ejército disparó contra el pueblo y asesinó a Bishop, Jacqueline Creft, Whiteman y otros dirigentes revolucionarios. Por supuesto que el gobierno cubano condenó duramente los hechos del 19 de octubre, y que las relaciones con los nuevos gobernantes se tornaron pésimas y tensas.
El golpe de Coard solo sirvió a los intereses del imperialismo y a sus enormes deseos de destruir a la Revolución granadina. De modo que el gobierno yanqui aprovechó la coyuntura y, a las 5 de la mañana del 25 de octubre, comenzó la conocida invasión que, ridículos, como siempre, denominaron “Operación Furia Urgente”.
Como viene siendo habitual en otros países donde presta su ayuda, Cuba siempre fue respetuosa con el gobierno y pueblo de Granada, y nunca trató de influir en su política; tan solo opinó sobre temas diversos cuando su opinión fue solicitada.
La invasión era un secreto a gritos, por eso Bishop entregó armas a los constructores cubanos para su defensa en caso de agresión extranjera. Pero, depuesto y asesinado Bishop, el nuevo gobierno de Granada, desligado por completo del pueblo, era moral y militarmente indefendible. Así que los cubanos decidieron combatir solo en caso de ser atacados por los agresores imperialistas, lo que sucedió desde el primer día.
En el transcurso de la invasión, Estados Unidos utilizó 7.000 marines y contó con el apoyo de 300 soldados de la Organización de Estados del Caribe Oriental -OECS-. El Pentágono pensaba culminar la invasión en unas pocas horas, ya que no contaba con la resistencia de los colaboradores cubanos y de un grupo de soldados granadinos.
El gobierno yanqui trató de hacer ver a sus gobernados y al resto del mundo que la invasión había sido una gran victoria militar. Pero como dijera Fidel el 14 de noviembre de 1983, en La Habana y durante el acto en homenaje a los cubanos caídos en Granada, “¿dónde está la proeza de luchar contra un puñado de obreros y colaboradores civiles, cuya heroica resistencia, a pesar de la sorpresa, la escasez de parque, la desventaja del terreno, de las armas y el número, frente a las fuerzas de aire, mar y tierra del país imperialista más poderoso del mundo, lo obligo a lanzar la 82 División Aerotransportada, cuando el último reducto era defendido al amanecer del 26 de octubre por apenas 50 combatientes?”.
Durante la invasión, las fuerzas de Estados Unidos sufrieron 54 víctimas mortales. Granada encajó la pérdida de 45 militares y al menos 24 civiles. En cuanto a los cubanos se refiere, los caídos fueron 25.
Se debe recordar que la ONU condenó la invasión -de manera estéril, como siempre- con 108 votos en contra de la misma y solo nueve a favor. Pero, desde su fundación, Naciones Unidas siempre ha estado dominada por el imperio a su pleno antojo, y, dentro de la misma, goza de injusta e insultante impunidad.
Independizada del Reino Unido el 7 de febrero de 1974 y treinta años después de la esperanza truncada, Granada es una nación de la Mancomunidad Británica de Naciones, y su Jefa de Estado la reina Isabel II, representada en la isla por un Gobernador General. No hace falta esforzarse demasiado para llegar a la conclusión de que el pueblo granadino sigue ninguneado por actores foráneos y oligarcas isleños. En cuanto al gobierno yanqui se refiere, fiel a su deshumanizada condición, sigue torturando a buena parte del mundo.

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