Franck Seguy, investigador haitiano: “Solamente el retiro total e inmediato de la Minustah puede favorecer el escenario político y social de Haití”

Nuevas elecciones se aproximan y Haití podrá contar con fuerzas de oposición para proponer un nuevo orden político en el país. Antes de esto, sin embargo, la posición de la población es por el retiro inmediato de la Minustah del territorio. En el último bloque de la entrevista exclusiva con Adital, según la evaluación del investigador Franck Seguy, solamente la recuperación de la soberanía del país posibilitará atender las cuestiones sociales haitianas.

ADITAL – El pueblo haitiano requiere el retiro inmediato de la Minustah. ¿Hay un escenario político para esto?

Seguy – Yo leí que la última encuesta arrojó que el 89% de los haitianos quiere la salida de la Minustah ya. Inmediata. Ahora, cuando usted pregunta si existen condiciones para eso, por detrás de esa pregunta está el riesgo de legitimar la Minustah. Existe el riesgo de decir que “ahora existen condiciones. Es decir, que en 2004 no había condiciones, por eso ella estaba en Haití”.

ADITAL – La palabra que utilicé fue “escenario”. Pregunté si el escenario político se construye favorablemente para el retiro de la misión.

Seguy – Nunca hubo escenario para la Minustah. Lo que no existe en Haití es un escenario para la Minustah. La Minustah es un elemento extraño, que se introdujo en una situación que no la necesitaba. Hay una anomalía en la Minustah. Es la salida de la Minustah lo que va a normalizar a Haití. Nunca va a haber un escenario ideal en Haití con la presencia de la Minustah. La Minustah no tiene su lugar en Haití. ¿A usted le gustaría ver a Haití normalizarse?

Entonces, la primera cosa es retirar a la Minustah. ¿Sabe cómo llama a la Minustah el haitiano? Es “turistah”. Los soldados son llamados “turistahs”. No el “turista” que usted conoce. Es la palabra “turista” con “Minustah”. Haití considera a la Minustah un soldado de turismo. El soldado de la Minustah sólo hace dos cosas en Haití: reprime cuando hay lucha y pasea en las playas cuando no hay lucha. Es sólo eso lo que hace. Es decir: el escenario político que el país necesita, lo va a tener después de que la Minustah salga, porque es la Minustah el elemento que dificulta que el país entre en la normalización, que es lo que necesita realmente.

ADITAL – Este año habrá elecciones en Haití para el Poder Legislativo. El próximo año habrá para la Presidencia, para tomar posesión en 2016. ¿Hay alguna perspectiva de que esto actúe favorablemente en el reinicio de la soberanía haitiana?

Seguy – La Minustah llegó al país en 2004. Hubo elecciones en 2006, otra en 2011. Hubo otras elecciones para el Poder Legislativo… Elecciones no son lo que falta en Haití. Si la Minustah dependiera de elecciones para salir, ya habría salido. Durante los 10 años de la Minustah, se eligieron dos presidentes, dado que el mandato presidencial en Haití es de cinco años. Se eligió uno en 2006 y otro en 2011. La Minustah no está en Haití para facilitar eso o para ayudar en esto. Se dice eso, pero no es lo que está ocurriendo.

ADITAL – Actualmente, las elecciones son un instrumento político que también está en consonancia con los intereses de la Minustah.

Seguy – Exactamente. Por ejemplo, en las elecciones haitianas no se presentan candidatos de oposición al orden multinacional en Haití.

ADITAL – Para este año, por ejemplo, ¿no hay ninguna perspectiva de candidatos de oposición que puedan ocupar esas vacantes?

Seguy – Creo que, por primera vez, existe una posibilidad. Pero como sólo estamos en 2014 y las elecciones [presidenciales] serán a fines del año que viene, no se puede afirmar claramente quién va a ser candidato o no. Hay rumores que un senador, el único en el Parlamento que se posiciona en contra de la Minustah, abiertamente… Porque el Senado haitiano ya tomó dos resoluciones pidiendo la salida de la Minustah. Pero no la salida inmediata, es una salida organizada.

ADITAL – Y gradual.

Seguy – Una salida gradual. Lo que el Senado reclama es una salida gradual. Preparar a otra fuerza para hacer el mismo trabajo que la Minustah está haciendo ahora. Por ejemplo: en 1915, cuando Haití fue ocupado por los estadounidenses, ellos organizaron una fuerza militar en Haití. Lo que había allí de ejército fue desmovilizado y ellos organizaron otra fuerza. Cuando dejaron el país, después de 19 años, su fuerza militar tomó cuenta del país. Y esa fuerza militar fue conocida en el país hasta 1994 como una fuerza que sólo hacía golpes de Estado.

Entonces, en 1994, esa fuerza fue desmovilizada. Ahora se pide una salida gradual de la Minustah. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir preparar a otra fuerza con la ayuda de la propia Minustah para sustituir a la Minustah. Para cumplir el papel de la Minustah después que la Minustah se vaya. Son soluciones imperialistas, ¿entiendes? La salida gradual es una solución de continuidad, no de ruptura. La población haitiana quiere una solución de ruptura. La población quiere una solución que sea una alternativa a la situación actual.

En mi opinión, lo que va a prevalecer no es la posición del pueblo haitiano sino la posición de la ONU. Y la ONU va a retirar a la Minustah de Haití, gradualmente, porque no existe posibilidad de continuar justificando a la Minustah. Van a tener que retirarla. Pero se va a retirar gradualmente, teniendo la certeza de que, en el propio país, no hay más necesidad de tercerizar la represión, porque, hasta entonces, ya habrá preparado a una fuerza tan represiva como la Minustah para sustituir a la Minustah. Yo creo que lo más probable que ocurra es esta solución.

Bueno, como lo que hace a la historia es la lucha, y la lucha de clases, existen las dos posibilidades. Las dos posibilidades están en discusión. Pero por la configuración de las fuerzas hoy presentes en el país, creo que el pueblo haitiano no tiene hasta hoy posibilidades de imponer su posición.

Es por esto que creo que es la posición de las clases dominantes, apoyadas por la ONU, la que va a prevalecer. Una salida gradual, programada. Por ejemplo: “vamos a sacar 500 soldados”, pero ya hay otros 500. Pueden ser haitianos, de una fuerza especial, que puede ser el Ejército u otra fuerza especial que puede ser implementada y que va a cumplir el mismo papel. Esto es recurrente. Fue eso lo que ocurrió en 1915, cuando el país fue ocupado y fue eso lo que ocurrió en 1994, cuando Aristide volvió del exilio. Esta solución no es nueva para el haitiano.

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