Bolivia: especialistas afirman que persisten en el país trabas en la inclusión laboral de mujeres

La antropóloga Aida Ferreyra Villarroel considera que hay mucho por hacer en el país para mejorar la formación y la inclusión de las mujeres en el ámbito laboral. Afirma que enfrentan varios problemas, como el caso de la discriminación, la brecha salarial que hay entre hombres y mujeres, la sobrecarga laboral y otros que son analizados en la revista bianual “Formación Técnica Profesional: Oportunidades para el futuro”, que se presentó el jueves bajo el auspicio de la Cooperación Suiza.

En la oportunidad, el embajador de Suiza en Bolivia, Peter Bischof, dijo que “el fortalecimiento y desarrollo de capacidades productivas de jóvenes y adultos de ambos sexos, es fundamental para mejorar su empleabilidad e ingresos, lo que contribuye al desarrollo económico y por ende a la disminución de la pobreza e inequidad”.

La oficial de Programa de la Cooperación Suiza en Bolivia, Amparo Ergueta Tejerina, fue la encargada de enfocar su ponencia en el papel que juega el apoyo internacional en el campo de la formación técnica.

Señaló que en el caso de Suiza, la ayuda se inició en 2006, con un trabajo coordinado con el Ministerio de Educación y otros actores educativos, que se dirige, tanto al sistema plurinacional de competencias, como también a los centros de formación públicos.

Hasta la fecha, la cooperación se expresó en la formación de más de 31.000 personas, en 123 centros y 70 municipios. Además, se espera apoyar la certificación de competencias de más de 30.000 sujetos.

Por su parte, el viceministro de Educación Alternativa y Especial, Noel Aguirre, dijo que la propuesta del Gobierno es que “los centros de formación se vuelvan una comunidad educativa y productiva” lo que se hará realidad con la “Ley de Formación Complementaria”. Hasta la fecha, “se han certificado 23 mil personas en 60 especialidades distintas y otras 60 subespecialidades” que se impartieron en los cerca de 700 centros de formación alternativa que hay en el país, de los cuales un tercio se encuentra en el área rural y el resto en las ciudades.

El exrepresentante de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia y actual presidente del Instituto Nacional de Formación y Capacitación Laboral (Infocal) de Santa Cruz, Gabriel Dabdoub, dijo que el sector empresarial, a través del aporte de las empresas, califica técnicamente los recursos humanos, algo que cambió “la vida a muchísimas personas al formarlos para emplearse como especialistas, pero también para realizar sus propias empresas. De ahí que debemos revalorizar el concepto de la formación técnica en Bolivia, para que no se siga queriendo ser ingenieros, abogados o doctores, pues nosotros conocemos técnicos también triunfadores, y muchos”.

En ese contexto, la publicación pretende mostrar una visión amplia de los retos y los desafíos de la formación técnica en Bolivia y los apsectos que permitan mejorar la empleabilidad y los ingresos de los jóvenes y de los adultos que trabajan en diferentes rubros en el país.

SE ESTABLECIÓ QUE LA EDUCACIÓN, ESPECIALMENTE TÉCNICA, NO SIEMPRE VA ACORDE A LA DEMANDA LABORAL QUE SE GENERA.

LA COOPERACIÓN SUIZA CENTRÓ SU ACTIVIDAD EN LA MOTIVACIÓN, EN LA FORMACIÓN TÉCNICA EN BOLIVIA, EN COORDINACIÓN CON EL GOBIERNO central y también con los gobiernos locales. Hasta antes de 2014, el apoyó en la formación técnica se centró en el área rural, sin embargo, se decidió extender la ayuda a la formación en las áreas urbanas, para desarrollar las capacidades y la formación continua.

También coadyuvan a los centros de formación para que tengan un vínculo con el sector productivo, de tal forma de identificar la demanda laboral.

Los especialistas consideran que es necesario flexibilizar la formación y que se permita la participación de las mujeres, tanto en el establecimiento de los horarios, como la creación de guarderías y otras acciones inclusivas. Esto, debido a que hay el criterio de que las mujeres sólo deben tener formación en peluquería, en cosmetología, cuando las capacidades son tan amplias, que pueden responder a la formación de electrónica, mecatrónica, soldadura y otras actividades que demanda el mercado local.

La Prensa