Norma Castillo es la presidenta del primer centro de jubilados para lesbianas, gays, bisexuales y trans (LGBT) de Argentina y probablemente del mundo. “Ojalá llegue el día en que podamos ir a cualquier centro de jubilados y no sentirnos como si fuéramos raras. El centro Puerta Abierta es una forma de visibilizar nuestro orgullo por la elección de vida que nos hace felices, donde podemos compartir nuestras experiencias y sentir que no somos las únicas a las que les pasa. Somos como una familia”, dijo a Infojus Noticias Norma.

Puerta Abierta es un espacio cultural que funciona hace 16 años, en el barrio porteño de San Cristobal, y desde hace seis que también sirve como lugar de encuentro para el centro de jubilados. Norma explicó que “el espacio está abierto a todas las personas, aunque se aclara lo de la diversidad sexual porque no está culturalmente implícito”. En Argentina, hay unas seis millones de personas jubiladas y pensionadas, según estadísticas oficiales de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

En el centro de jubilados LGBT se reúne todas las semanas un grupo de mujeres y uno de hombres y charlan. Los acompañan especialistas en psicología. “A los viejos nos sacan la sexualidad y esto de decir ‘soy mayor, tengo nietos y además la paso bien acompañada’, es relativamente nuevo. Yo tengo 73 años y como la mayoría de los que vienen a Puerta Abierta tuve un pasado hetero y formé una familia, pero un día me animé a decir lo que me pasaba. Somos de una generación que creció con la idea de que era un horror ver a un hombre con otro hombre, que era algo que se debía castigar. Y sacarte de la cabeza esos prejuicios tan instalados no es fácil, pero hacerlo acompañados es mejor”, dijo Norma.

Puerta Abierta tuvo una presencia fuerte durante la campaña por la ley de Matrimonio Igualitario (26.618), aprobada en 2010. Además de las reuniones semanales, en los encuentros organizan otras actividades como viajes, talleres de teatro, cine debate, bailes y festejos de cumpleaños.

Norma y Cachita

Norma empezó a salir con Ramona “Cachita” Arévalo hace 35 años y, apenas sancionada la ley de Matrimonio Igualitario, se casaron. Antes, con la ley de Unión Civil en la Ciudad de Buenos Aires, ya se habían unido en los papeles. “Cuando la conocí a Norma yo también tenía 37 años. Entonces nos dimos cuenta que estábamos enamoradas, aunque no sabíamos cuánto iba a durar”, dijo Cachita en el living de su casa, que tiene en las repisas y las paredes huellas de amor a través del tiempo: fotos de la fiesta del casamiento, de vacaciones y con amigos.

En 2015, Norma fue nombrada “Personalidad Destacada de los Derechos Humanos” por la Legislatura porteña. Al agradecer el reconocimiento, mirando a Cachita en primera fila, llamó a involucrarse con la visibilización: “Tenemos que buscar la libertad, el vivir bien. Y vivir bien significa hacer el bien a tu alrededor y compartirlo con los demás. Y sentirte que sos una persona, como nos sentimos cuando pudimos casarnos. Nosotras estuvimos juntas y enamoradas durante treinta años. ¿Por qué eso va a ser algo malo?”.

El grupo de mujeres se reúne en Puerta Abierta los martes y el de hombres los miércoles, de 20 a 21.30. La dirección es Alberti 1052.

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