La Presidencia de la República rechazó este martes todo vínculo del Jefe del Estado, Ollanta Humala, con pagos hechos por la empresa brasileña Odebrecht, que operan en distintos países de la región y actualmente es investigada en Brasil por actos ilícitos, caso conocido como ‘Lava Jato’.

Mediante un comunicado de la Secretaría de Prensa, se informó que el embajador de Brasil, Marcos Raposo Lopes fue convocado a Palacio de Gobierno por el Mandatario para expresar su rechazo ante tales afirmaciones y solicitar información oficial sobre el particular.

Además de contar con la presencia de Huamala a la cita también contó con la presencia del presidente del Consejo de Ministros, Pedro Cateriano; y la ministra de Relaciones Exteriores, Ana María Sánchez. La información, supuestamente provenientes de la policía brasileña, fue difundida la noche del martes en un noticiero brasileño y el diario O Globo.

La denuncia

De acuerdo con dichas informaciones, la Policía Federal de Brasil le habría encontrado al empresario Marcelo Odebrecht, en prisión por el caso ´Lava Jato´ (lavadero de autos), anotaciones sobre supuestos pagos en el Perú, vinculados a un denominado “Programa OH”, por tres millones de dólares. Las autoridades han entendido, según O Globo, que las siglas pertenecen a Ollanta Humala.

Según investigaciones periodísticas, varias empresas brasileñas que son investigadas, presuntamente pagaron en el pasado sobornos a algunos gobiernos para la construcción de importantes obras.

El pasado 9 de febrero, el presidente de la comisión Lava Jato en el Congreso de la República, Juan Pari, aseguró que citará a tres candidatos a la presidencia para que respondan sobre sus supuestos vínculos con Odebrecht. Su lista incluye a Pedro Pablo Kuczynski (quién ya asistió), Alan García y Alejandro Toledo.

¿Qué es la operación Lava Jato?

La operación ´Lava Jato´ develó que directivos de la petrolera estatal Petrobras designados por partidos políticos se asociaron con constructoras de gran calado, intermediarios y especialistas en lavar dinero para montar un sistema de sobornos que les permitió amañar licitaciones, cobrar sobreprecios y desviar fondos durante 10 años, según indagaciones en Brasil.

RPP


Volver