Los ciudadanos bolivianos y rusos podrán visitar sus respectivas naciones sin el requisito previo del visado, según un acuerdo firmado ayer en Moscú entre el canciller David Choquehuanca y su colega Serguéi Lavrov en el marco de una alianza estratégica ratificada en la capital de Rusia.

Choquehuanca visitó a Lavrov para evaluar los avances de la agenda bilateral que se acordó en la reunión que el presidente Evo Morales sostuvo con su colega ruso, Vladimir Putin, en noviembre de 2015 en Teherán (Irán) en ocasión de la cumbre mundial de los productores de gas. “Hemos conversado cómo podemos fortalecer esta nuestra alianza en los ámbitos bilateral y multilateral”, remarcó Choquehuanca luego de reunirse con su colega ruso. El jefe de la diplomacia rusa señaló que “las negociaciones se llevaron a cabo de una manera constructiva y práctica”, mientras que el Canciller boliviano valoró el interés de Moscú de participar en proyectos de desarrollo.

Trámite. Por efecto de este acuerdo, el requisito de la visa de viaje entre Bolivia y Rusia fue anulado. Ciudadanos de ambas naciones podrán hacer visitas recíprocas solo con el pasaporte con fines turísticos por espacio de 90 días.Bolivia tramita paralelamente la exención del documento en la Unión Europea (UE). El embajador de este bloque en Bolivia, Timothy Torlot, anticipó el pasado año que el trámite puede durar varios años.

Aunque no existen datos consolidados de la cantidad de bolivianos residentes en Rusia, solo 93 personas se habilitaron para sufragar allí en el referéndum constitucional del 21 de febrero. Aún así, la alianza priorizará la instalación de un centro de investigación nuclear en Bolivia para fines médicos y para la seguridad alimentaria con apoyo de la estatal rusa Rosatom; la cooperación militar, la asistencia vinculada a la prospección de recursos naturales y mineros, además del interés de Moscú por el proyecto bioceánico de construir el tren bioceánico.

“Bolivia es un país rico en recursos naturales, no ha desarrollado su tecnología, necesita inversiones con transferencia de tecnología, sostuvo Choquehuanca ayer en la capital rusa. Bolivia expresó el interés para que expertos rusos desarrollen un mapa geológico de recursos minerales, mientras, el compromiso ruso apunta al “reequipamiento militar” que será empleado para enfrentar los desastres naturales.

Acuerdo sin armas

Bolivia y Rusia firmaron ayer una declaración en la que se comprometen a no desplegar armas en el espacio exterior.

Moscú equipará a FFAA para desastres

El Gobierno de Rusia reafirmó su compromiso para equipar a las Fuerzas Armadas bolivianas en el ámbito técnico y militar. Bolivia valoró la predisposición de Moscú de ampliar la cooperación bilateral en otros ejes de interés común. “Hemos abordado los temas de colaboración en la esfera técnico-militar, (…) preparan varios contratos que interesan a nuestros amigos bolivianos en el contexto de su programa de renovación de armamento para los próximos 10 años. Participaremos en la realización de ese plan”, señaló ayer el canciller ruso Serguéi Lavrov.

El diplomático sostuvo una reunión en Moscú con su par boliviano David Choquehuanca, quien al referirse al acuerdo indicó que “a Bolivia le interesa fortalecer sus Fuerzas Armadas para luchar contra los desastres naturales que cada vez afectan más al mundo, debido a los efectos del cambio climático”.

En 2010, La Paz abrió una fase de consultas con Moscú para la compra de cinco helicópteros, ocho aviones Antonov, uno de ellos destinado para el uso del presidente Evo Morales, y misiles.

Este proceso —según el entonces ministro de Defensa boliviano, Rubén Saavedra— iría acompañado de la construcción de un hangar en territorio nacional para el mantenimiento de las naves. En ese entonces, Rusia incluso había ofrecido ayuda para impulsar el estudio espacial para generar un proyecto de lanzamiento de satélites. La operación comercial, que también se extendía a un crédito ruso, no se concretó.

Tren bioceánico despierta interés ruso

Entre el 11 y 12 de abril, los gobiernos de Bolivia y Rusia celebraron una serie de reuniones intergubernamentales con el fin de concretar acuerdos de cooperación bilateral. En ese marco, La Paz recogió un expreso interés de Moscú de participar en el proyecto ferroviario boliviano que une los océanos Atlántico y Pacífico, denominado tren bioceánico.

“Agradecemos al Gobierno de Rusia por mostrar interés en participar en la integración del océano Pacífico con el océano Atlántico. Bolivia tiene un proyecto estratégico de construir un tren bioceánico. Recogemos con mucha alegría y con mucho interés que Rusia quiera participar”, señaló ayer el canciller boliviano David Choquehuanca.

Propuestas. Alemania también expresó similar interés al punto de extender una invitación a las autoridades bolivianas con el fin de que se trasladen hasta Berlín para discutir esta temática. El país europeo analiza propuestas para la construcción y financiamiento de la línea férrea que conectaría, a través de suelo boliviano, los puertos de Santos en Brasil e Ilo en el norte de Perú. Este plan tiene el respaldo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), bloque que considera al tren bioceánico como una prioridad para la región por sus amplios beneficios.

China es otra potencia que ha exteriorizado su predisposición de coadyuvar, incluso con financiamiento estatal y privado, en la edificación del proyecto. El Gobierno boliviano anticipó que se requiere una inversión de al menos $us 10.000 millones, no obstante existe predisposición de bancos estatales de Alemania y Suiza para financiarlo.

Jefes de diplomacia

Choquehuanca: Rusia se abre a transferir tecnología

Bolivia necesita inversiones con transferencia de tecnología y tenemos a los hermanos rusos dispuestos a fortalecer esta cooperación para que Bolivia pueda desarrollarse, para que pueda aprovechar sus recursos naturales, para que nosotros podamos dar valor agregado, aprovechar primero todas nuestras potencialidades para seguir creciendo.

Lavrov: Alistan contratos para los amigos bolivianos

Hemos abordado los temas de colaboración en la esfera técnico-militar. Funciona una comisión especial bilateral, que celebró su sesión el año pasado. Preparan varios contratos, que interesan a nuestros amigos bolivianos en el programa de renovación de equipamiento para los próximos 10 años. Participaremos en la realización de ese plan.

La Razón