El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, afirmó que no espera que se deterioren las relaciones con Brasil tras su decisión de abandonar la Asamblea General de la ONU antes de que hablara el mandatario, Michel Temer.

“Parece que no da (el incidente) para una ruptura o deterioro de relaciones”, afirmó el presidente Solis en una entrevista a Efe en la que aseguró que las relaciones entre ambos países “se mantienen” y ninguna de las partes ha retirado a sus respectivos embajadores.

Solis explicó a EFE que abandonó la sala junto al canciller, Manuel González, como una “llamada de atención” sobre el proceso político que vive Brasil, que culminó en agosto con la destitución de Dilma Rousseff y la confirmación de Temer como presidente.

“Esto es una llamada de atención de un país soberano sobre un proceso, no es más que eso, es una preocupación que nos pareció importante afirmar”, reiteró el mandatario costarricense, quien insistió en que “nada ha cambiado” en las relaciones bilaterales.

Asimismo, afirmó que su decisión fue a título “individual” y no coordinada con los representantes de Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela (los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba), quienes también abandonaron el recinto.

“Me salí antes de que comenzara a hablar (el presidente Temer), no durante (su discurso). Simbólicamente no es lo mismo”, advirtió Solis, quien agregó que Costa Rica ha mantenido una actitud “muy respetuosa y ponderada, pero vigilante” sobre lo ocurrido en Brasil.

El mandatario agregó que tras la toma de posesión de Temer como presidente han visto “con preocupación una serie de acontecimientos que tienen que ver con violencia contra la oposición política, que tiene que ver con la transparencia del proceso”.

Solis admitió que su gesto ha despertado una “gran sensibilidad” en Brasil, que se manifestó con la llamada que se hizo este martes al embajador de Costa Rica en Brasilia “por lo que consideran que fue un cuestionamiento sobre la legitimidad de su presidente”.

En medio de la polémica, el Congreso costarricense ha solicitado la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, Manuel González, para dar explicaciones por la retirada del presidente y su comitiva antes del discurso del mandatario brasileño.

El gesto también ha despertado las críticas del sector empresarial en su país, que consideran que la actitud de Solis “no corresponde al estilo de la diplomacia que ha mostrado Costa Rica históricamente”.

Por otro lado, durante la entrevista a Efe, Solis aseguró que la emigración masiva de personas que cruzan Costa Rica y otros países en su tránsito hacia Estados Unidos no se detendrá “ni con muros, ni ejércitos, ni ríos, ni serpientes venenosas”.

Solis vaticinó que esa migración, considerada la peor crisis de refugiados que vive el mundo desde la II Guerra Mundial, continuará durante lo que queda de año, lo que ha colocado a los países latinoamericanos “ante un gran reto”.

Finalmente, explicó que este jueves entregará, junto a ONU Mujeres, el informe del primer Panel de Alto Nivel sobre Empoderamiento Económico de las mujeres, que preside junto a la consejera delegada de IKEA en Suiza, Simona Scarpaleggia.

“La mujer trabaja dos veces más que el hombre, pero recibe la mitad de sus ingresos”, lamentó el mandatario costarricense, quien aseguró que si estuvieran bien remuneradas “el PIB mundial aumentaría un 26 %”.

El País