El presidente Barack Obama confirmó hoy los nombramientos de los siete miembros de la junta federal que asumirá el control de los asuntos fiscales del gobierno de Puerto Rico.

Los designados incluyen a los puertorriqueños republicanos Carlos García y José Carrión, y a los demócratas José Ramón González y Ana Matosantos.

“La mayoría de los miembros de la Junta son puertorriqueños, reflejando el compromiso del presidente de asegurar que los puertorriqueños estén bien representados”, indicó la Casa Blanca.

Además de García, Carrión, González y Matosantos, los otros designados serían los republicanos Andrew Biggs y David Skeel y el demócrata Arthur González.

El Gobernador de Puerto Rico es miembro con derecho a voz, pero sin voto en la nueva autoridad federal que ejercerá funciones sobre el gobierno electo de la Isla.

García fue presidente del Banco Gubernamental de Fomento (BGF) bajo el gobierno de Luis Fortuño. Mientras, Carrión, empresario de seguros, es cuñado del comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi.

José Ramón González fue presidente del BGF durante el gobierno de Rafael Hernández Colón y es en estos momentos el presidente ejecutivo del Federal Home Loan Bank de Nueva York.

Matosantos fue directora del Departamento de Finanzas del gobierno de California y actualmente preside su propia empresa, “Matosantos Consulting”. Tiene en su récord, han advertido analistas, un caso de guiar bajo la influencia del alcohol.

Arthur González- de origen cubano, y cuya esposa es boricua-, es un abogado y profesor de la Universidad de Nueva York (NYU) que hasta recientemente fue juez de quiebras en el distrito sur de Manhattan.

El republicano Biggs, experto del conservador American Enterprise Institute, ha estudiado reformas en los sistemas públicos de pensiones.

Mientras que el también republicano David Skeel, es profesor de Derecho Corporativo en la Universidad de Pensilvania. Ha indicado, recordó el analista Daniel Hanson, que “el estado de derecho sufrió un golpe” durante el proceso de bancarrota de Detroit.

“Vemos la junta como una ganancia positiva para los acreedores, y ciertamente, pensamos que los acreedores se beneficiarán – en relación con las expectativas-, de las fuertemente tecnocráticos ofertas de la Casa Blanca”, señaló Hanson.

Por otro lado, la Casa Blanca agregó que revisaron el historial profesional de todos los designados “para asegurar que no hubiesen conflictos de interés financieros vigentes que pudieran interferir con la integridad de su servicio en la Junta”.

“La Junta solo será exitosa si puede crear un proceso abierto, transparente hacia el pueblo y el gobierno de Puerto Rico. Los líderes electos de Puerto Rico permanecen responsables de iniciar y guiar la política pública económica”, agregó la declaración de la Casa Blanca.

La primera tarea del grupo – una vez se reúnan a seleccionar un presidente, un director ejecutivo y su personal-, será revisar el plan fiscal de múltiples años que debe presentar el gobernador Alejandro García Padilla a mediados de septiembre.

El Nuevo Dia