Por Heidi Tamayo Ortiz

“Palomitas de la paz”, gritaba un vendedor de palomitas de maíz mientras decenas de personas marcharon por la avenida Oriental, en el centro de Medellín. En la tarde de este jueves se respiraba un ambiente de reconciliación y esperanza en ese sector de la ciudad.

Sobre las 7:00 p.m. finalizó la marcha en defensa de la paz organizada por jóvenes universitarios. La movilización terminó en el teatro Pablo Tobón Uribe.

“Creemos que llegaron más de las 10.000 personas, no esperábamos menos y estamos muy satisfechos. Los jóvenes estamos liderando, porque es hora de que cambiemos algo la realidad del país. Este momento histórico servirá para que la juventud juegue un papel fundamental”, expresó Álex Flórez, uno de los organizadores del evento.

La concentración empezó a eso de las 2:30 de la tarde, en el Parque de Las Luces, con distintas actividades en las que participaron organizaciones sociales, de víctimas y derechos humanos, así como estudiantes de casi todas las universidades de la ciudad, niños, adultos mayores y colectivos artísticos. Habitantes de Bojayá e indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta también acompañaron el acto.

Una de las actividades principales fue la escritura de cartas que serán enviadas a las víctimas del conflicto y a los guerrilleros, como una forma de animarlos a que no desfallezcan en su intención de desmovilizarse y reintegrarse a la vida civil.

Asimismo, muchos de los asistentes escribieron frases de paz y convivencia para el país en un mapa de Colombia dibujado con tiza en el piso. Mujeres, algunas víctimas del conflicto, hicieron un gran tejido y crearon pañuelos para portar en la marcha, en los cuales podían leerse los nombres de algunas víctimas que han dejado más de 50 años de guerra.

Los primeros indicios de lluvia se manifestaron a las 5:00 p.m., una hora antes de que los ciudadanos empezaran a marchar, vestidos de blanco y con banderas de Colombia, de paz y de la población Lgbti. El agua no impidió que caminaran con flores, globos blancos, velas y antorchas encendidas, que protegieron con paraguas y vasos plásticos.

Casi a las 8:00 p.m., estaban concentrados en el teatro, donde mantuvieron su llamado por una pronta solución que lleve al fin del conflicto.

“No más guerra”, “Ni un hombre, ni una mujer, ni un peso para la guerra”,”Porque el pueblo lo merece, el acuerdo permanece”. Esas eran algunas de las consignas que se oían a una sola voz y que se elevababan como un llamado a Colombia para que la paz prospere.

Para Ana Zapata, integrante de la organización Madres de La Candelaria Caminos de Esperanza, el sentido de la marcha es dejar un precedente de que no haya ni un muerto, ni un desaparecido, ni un secuestrado más. “No queremos personas enterradas en las montañas colombianas ni muertos arrojados a los ríos, sigo buscando a mi hermano y queremos visibilizar a todas las víctimas de la guerra”, sostuvo.

Mensajes similares a los de Ana Zapata se leían en carteles y pancartas. “La marcha de hoy la hago para que los seres que habitamos en este planeta podamos vivir en armonía con la naturaleza”, añadió Bunkwarin Maku, integrante de la comunidad Nasa.

Con él coincidió Carlos Lemos, habitante de Bojayá, quien dijo que la paz es una oportunidad para tener empleo, educación, desarrollo en los territorios. “No se construye país sumergidos en el odio, en vez de pensar como enemigos, debemos juntos construir país”, concluyó.

El Tiempo


Medellín se vistió de blanco y marchó por la paz

Las calles de la capital de Antioquia se vistieron de blanco este viernes, cuando miles de personas de todas las edades salieron a marchar por un objetivo común: la paz.

“Todos juntos en una sola voz”, era la consigna de uno de los carteles que se alzaban en medio de la multitud. Como ocurrió el pasado miércoles en muchas otras ciudades, los paisas salieron a las calles para exigir consenso y reconciliación en un momento en el que el país está polarizado.

En Antioquia ganó el No en el plebiscito para refrendar los acuerdos con las FARC con más de un millón de votos frente a 640.000 del Sí. Pero más allá del resultado de las urnas, los ciudadanos pidieron a una sola voz la terminación del conflicto: “ni un hombre, ni una mujer, ni un peso para la guerra”, gritaban en unísono.

Con velas, antorchas, banderas blancas y pancartas la romería empezó en el Parque de Los Deseos, avanzó hasta el Parque de las Luces para terminar en el Teatro Pablo Tobón Uribe. Durante el camino la lluvia los acompañó, pero no fue impedimento para continuar.

Como parte de un acto simbólico los manifestantes caminaron en silencio, emulando la icónica “Marcha del Silencio” que convocó Jorge Eliecer Gaitán en 1948. “Bajo el peso de una honda emoción me dirijo a vuestra Excelencia, interpretando el querer y la voluntad de esta inmensa multitud que esconde su ardiente corazón, lacerado por tanta injusticia, bajo un silencio clamoroso, para pedir que haya paz y piedad para la patria”, fueron las primeras palabras que pronunció Gaitán aquella noche y que 68 años después siguen teniendo vigencia.

Las miles de personas que han salido a marchar, tanto en Bogotá como en otras ciudades del país, se han convertido en un importante respaldo para “sacar la paz adelante”.

“Esa presión ciudadana es importantísima para destrabar el proceso porque es una expresión democrática a favor de la paz que no puede ser ignorada”, explicó el jurista Rodrigo Uprimny a Semana.com.

Semana


Colombianos continúan en las calles en defensa de la paz

Los jóvenes exigen una solución definitiva para alcanzar la paz mientras que el Gobierno y las FARC-EP se preparan para discutir propuestas.
Los colombianos continúan movilizados en las calles para defender una paz plena y social luego del rechazo que recibió el Acuerdo Final entre el Gobierno y las FARC-EP en el plebiscito, como consecuencia de una campaña manipuladora de la derecha.

Miles de jóvenes son los protagonistas de las manifestaciones, cuyo fin es exigir una solución definitiva al conflicto armado que ha azotado a esa nación por medio siglo, que ha dejado 220 mil muertos y millones de desplazados.

En una entrevista concedida al medio colombiano La República, el jefe de la campaña por el No del partido de derecha Centro Democrático, Juan Carlos Vélez, dijo que la estrategia para promover el voto negativo a los acuerdos entre el Gobierno y las FARC-EP se basó en “tergiversar mensajes” y “dejar de explicar los acuerdos”.

Vélez detalló que en emisoras de estratos medios y altos “nos basamos en la No a la impunidad, la elegibilidad y la reforma tributaria, mientras en las emisoras de estratos bajos nos enfocamos en subsidios”.

También como parte de la estrategia por el No, el exsenador explicó que en la región de la Costa se individualizó el mensaje de que Colombia se convertiría en Venezuela. “Y aquí el ‘No’ ganó sin pagar un peso”, agregó.

Tras la victoria del No con 50,23 por ciento de los votos en el plebiscito para refrendar el Acuerdo Final de Paz, las delegaciones del Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) viajaron a Cuba para analizar los resultados y reiterar su compromiso en continuar con el proceso de paz en Colombia.

Telesur