Delegados de ocho países de América Latina y el Caribe comparten avances en políticas agroambientales

Representantes de ocho países de América Latina y el Caribe se reúnen en Panamá para compartir avances en el proceso de socialización e implementación de las Directrices Voluntarias para Políticas Agroambientales, con la finalidad de responder a los distintos desafíos de la Agenda de Desarrollo 2030 e identificar indicadores que permitan el seguimiento y verificación de su implementación.

En el marco del Taller Regional sobre Indicadores para Políticas Agroambientales en América Latina y el Caribe, representantes de gobierno y de distintos sectores de agricultura y medio ambiente de Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, México, Panamá y Paraguay realizan un análisis sobre las medidas planteadas en las Directrices Voluntarias para Políticas Agroambientales en América Latina y el Caribe.

La riqueza de recursos naturales de América Latina y el Caribe es sin duda clave para la sostenibilidad ambiental del mundo. De acuerdo a la FAO, la región representa el 15 por ciento de la superficie terrestre, recibe el 30 por ciento de la precipitación pluvial y genera el 33 por ciento del agua del planeta.

“Los desafíos climáticos, la pérdida de biodiversidad terrestre y marina, la pobreza rural y la inseguridad alimentaria y nutricional, requieren acciones coordinadas a fin de compatibilizar la conservación de los ecosistemas y de los recursos naturales que sustentan la producción de alimentos, con un crecimiento económico socialmente equitativo”, subrayó Vera Boerger, Oficial de Tierras y Aguas de la FAO.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030 reconocen la importancia de los sistemas alimentarios sostenibles y las nuevas formas de trabajar la tierra y gestionar los recursos naturales en la construcción de un futuro viable para la humanidad.

Las Directrices contribuyen a los ODS y presentan sinergia con varios indicadores propuestos, en especial de los Objetivos 2 (Hambre cero); 13 (Acción por el clima); 14 (Vida submarina) y 15 (Vida de ecosistemas terrestres).

Los lineamientos establecidos en las Directrices Voluntarias para Políticas Agroambientales en la región promueven la integración y articulación de políticas de ambiente, agricultura, ganadería, forestal, de pesca y acuicultura y el ordenamiento territorial para favorecer procesos más y mejor articulados de planificación y gobernanza que aseguren la sostenibilidad en la producción de alimentos y la gestión de los recursos naturales.

Por otro lado, generar indicadores para dar seguimiento a políticas agroambientales contribuirá a fortalecer la toma de decisiones en política, gestión pública y privada agroambiental, fortaleciendo la implementación de lineamientos y medidas propuestas en las Directrices, posibilitando la identificación de nuevas perspectivas y desafíos, así como también, mejorando mecanismos de fiscalización.

“Una vez definidos los indicadores en el marco de las Directrices, el reto es avanzar en su implementación, para lo que se requiere una alianza entre los ministerios de Agricultura y Ambiente y el desarrollo de incentivos económicos y financieros que logren aplicar medidas agroambientales para avanzar hacia una agricultura más sostenible, tanto en agricultura familiar como en agronegocios”, destacó Juliana Simões, Viceministra de Medio Ambiente de Brasil.

El taller es parte de las actividades desarrolladas por el proyecto regional llevado a cabo por la FAO y el Gobierno de Brasil para el fortalecimiento de las políticas agroambientales en la región, en el marco del Programa de Cooperación Internacional. El evento cuenta con la colaboración del Ministerio de Desarrollo Agropecuario y la Representación de FAO de Panamá. Iniciado en el 2012, el proyecto fortalecimiento de las políticas agroambientales contribuye como una herramienta para la reducción de la pobreza rural y la inseguridad alimentaria en países de la región. La iniciativa cuenta con el apoyo del Ministerio del Medio Ambiente de Brasil.

Para Jessica Casaza, coordinadora del proyecto: “El diálogo y análisis para la definición y el desarrollo metodológico de los indicadores de políticas agroambientales apoya a los países en el proceso de apropiación de las Directrices Voluntarias y aplicación de medidas agroambientales”.

El diálogo entre representantes de los países que se promoverá en Panamá generará importantes contribuciones para la implementación de las Directrices en América Latina y el Caribe.

“Existe una necesidad urgente de adoptar modelos de producción más sostenibles con la finalidad de frenar el deterioro de los ecosistemas y los recursos naturales, y que garantice la seguridad alimentaria y nutricional de las poblaciones”, señala Jessica Casaza.

Panamá: modelos de producción sostenible y desafíos ambientales

En Panamá, como resultado de la elaboración del Diagnóstico y Análisis de Políticas Agroambientales, en una primera fase, y del proceso de socialización de las Directrices y la revisión de la Propuesta de Indicadores Agroambientales, en una segunda fase; se concluye que es urgente la adopción de modelos de producción sostenible en el sector agropecuario y considerar los desafíos ambientales en la definición de estrategias de desarrollo agrícola.

Las áreas temáticas priorizadas en el análisis fueron: Educación, extensión agropecuaria y sensibilización; Elementos económicos y financieros para el fomento del enfoque agroambiental; Planificación y Ordenamiento Territorial; Incorporación del enfoque ambiental en la institucionalidad agropecuaria.

En noviembre del 2016, se realizó una revisión de la propuesta de Indicadores Agroambientales donde los participantes en las mesas de diálogo efectuaron observaciones sobre su aplicación a la realidad nacional, la necesidad de asignación de recursos para la integración del enfoque agroambiental y los indicadores, en las políticas y programas de gobierno.

Al referirse a la Gobernanza en materia de las políticas agroambientales, se concluyó que existe un marco normativo sobre la participación social y criterios ambientales prioritarios que sirve para orientar las acciones pertinentes. Se recomendó, en materia de cambio climático, incluir un indicador sobre las acciones a nivel de la empresa privada, dado que en su mayoría los instrumentos están dirigidos hacia las acciones de gobierno.

Directrices Voluntarias

Las Directrices Voluntarias para las Políticas Agroambientales en América Latina y el Caribe han sido preparadas por medio de un intenso y amplio proceso de consultas y debates entre distintos sectores de gobierno y especialistas de varios países de la región, así como con el aporte de sectores como representantes de organizaciones de agricultores, organizaciones ambientales y sociedad civil.

Las Directrices se constituyen en un aporte importante para promover una agricultura más sostenible, con incidencia en las actividades agropecuaria, forestal, pesquera y acuícola. “Estamos promoviendo las Directrices Voluntarias como guías orientadoras para mejorar las políticas bajo un enfoque agroambiental vinculando sociedad, territorio, medioambiente y economía de manera más integrada y armónica, en un marco de institucionalidad inclusiva, y actualmente debatiendo la definición de indicadores en vinculación a procesos y estándares existentes, en especial indicadores de los ODS”, concluye Jessica.

FAO in