Dos expertas analizan las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea

Por la redacción de NODAL

Reprimarización económica, corolario del acuerdo UE-Mercosur

El resultado de un acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea será una mayor reprimarización de la economía, una triangulación del comercio (lo que antes Argentina le compraba a Brasil se lo comprará a la UE), con el consiguiente debilitamiento del Mercosur como economía de integración, señaló la economista Marita González, profesora e investigadora de la Universidad de Buenos Aires y asesora de Relaciones Internacionales de la Confederación General del Trabajo (CGT) de la Argentina.

-¿Cúal es su opinión sobre la alternativa que se concrete inmediatamente el acuerdo de liberalización Mercosur- Unión Europea?

-Los negociadores del Mercosur estiman como estrategia negociadora lograr una liberalización paulatina de 5, 8, 10 y 15 años mientras que la Unión Europa aspira a una liberalización más vertiginosa. Depende del grado de liberalización los impactos se podrán ver en pocos años, seguramente en un lustro, el resultado será una mayor reprimarización de la economía, una triangulación del comercio, con el consiguiente debilitamiento del Mercosur como economía de integración.

Este resultado suele ser poco perceptible para la ciudadanía en general, aunque en lo particular lo sentirán fuertemente los sectores textiles, autopartes, calzados y todas las economías regionales tales como las frutillas, los vinos espumantes, los arándanos, etc.

-¿Cuáles son las ventajas y desventajas que puede traer aparejado para nuestras economías y sociedades en general la mayor apertura?

-Las ventajas aun las estamos tratando de descubrir. Los sectores como el de carnes y el bio-etanol que consideraron que serían los grandes beneficiarios de este acuerdo están ampliamente disconformes con la oferta presentada por la UE. No es ningún secreto, lo dicen a viva voz.

Respecto a que la oferta presentada es un inicio -pero se espera que será más de 100.000 toneladas de carne-, representa –al decir del exdiplomático argentino Carlos Bianco- tres empanadas anuales per cápita que ingresarían al mercado europeo.

Más allá de la connotación que rememora la metáfora, los sectores que están conformes con el acuerdo explicitan que el resultado no es en tanto balanza comercial o apertura de nuevos mercados, sino una señal a dichos mercados sobre el cambio de dirección política de la región.

-¿Qué efectos puede tener un acuerdo amplio con Europa sobre la integración y complementación regional europea y latinoamericana?

-Europa tiene acuerdos de libre comercio con México, Perú, Colombia y Chile pero todos estos países tienen una dinámica de apertura de mercados muy sistémica en las últimas tres décadas. Mercosur había logrado una dinámica distinta aunque en forma muy heterogénea. No es lo mismo Argentina que tiene su sector servicios muy liberalizado desde los ’90, a Brasil que resguardó siempre sus servicios e industria. Lo que varió radicalmente fue la lógica de comportamiento sobre las inversiones de Brasil luego del golpe parlamentario en el 2016.

Por su parte Argentina retomó su versión más neoliberal, pero en un orden internacional que no es igual al multilateralismo del Consenso de Washington de los ’90. Aun cuando Argentina desee promover una fuerte política agresiva de exportaciones y una ductilidad para atraer inversiones sin condicionalidades de reutilización de ganancias, vivimos un mundo donde las inversiones solo giran alrededor de Europa, China y Estados Unidos, no hacia nuestros países.

Lo que sí puede ocurrir es que la cadena de valor de automotrices – única que tiene algún grado de trazabilidad en el Mercosur- se desplace exclusivamente a Brasil. Eso puede ser el efecto más sensible a la opinión pública. Sin embargo, es importante analizar que la complementariedad del Mercosur ha sido muy débil y es necesaria una mirada crítica sobre dicho déficit en tiempos donde había sinergias políticas en el Cono Sur.

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Este TLC afectará con la UE irreversiblemente la vida nacional y regional

La expresidenta del Banco de la Nación y exministra argentina de Economía, Felisa Miceli, afirmó que el tratado de libre comercio que se amenaza firmar entre la Unión Europea y el Mercosur, afectará irreversiblemente la vida de los ciudadanos, la pérdida masiva de empleos y la veda a los gobiernos a establecer políticas que favorezcan la industrialización y el desarrollo nacional.

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-¿Cúal es su opinión sobre la alternativa que se concrete inmediatamente el acuerdo de liberalización Mercosur- Unión Europea?

-Desde la asunción de Mauricio Macri y Michel Temer se han retomado las tratativas en un marco de secretismo y desinformación y se han venido realizando reuniones técnico-políticas cuyos contenidos no han sido comunicados a los actores sociales afectados (cámaras empresarias, sindicatos, pequeñas y medianas empresas, sectores de las economías regionales, cooperativas) ni a los legisladores, quienes en última instancia deberán aprobar o rechazar el acuerdo, y mucho menos a la opinión pública.

Por lo que ha trascendido el Acuerdo tiene las características de un típico Tratado de Libre Comercio en el sentido que habilita mediante la liberación aduanera el ingreso de bienes industriales y agropecuarios prácticamente sin restricción y abriendo el sector de servicios (finanzas, seguros, logística, comercio –incluso el electrónico- entre otros) y las compras del sector público a las empresas trasnacionales.

-¿Cuáles son las ventajas y desventajas que puede traer aparejado para nuestras economías y sociedades en general la mayor apertura?

-Si bien la competitividad del sector agropecuario argentino tradicional representa una barrera natural de protección hacia su producción, se verían afectadas por el ingreso de bienes europeos muy competitivos, las economías regionales y muy especialmente las distintas ramas industriales.

Y es ya sabido que esta apertura comercial indiscriminada significa el cierre masivo de empresas y comercios, mayoritariamente PYMES, y la reducción del empleo nacional. Y lo que es peor, el Gobierno perdería para siempre la posibilidad de utilizar una serie de herramientas para establecer políticas públicas que favorezcan la industrialización y el desarrollo nacional (por ejempleo en lo referente a compras públicas, tasas de interés preferenciales para los distintos sectores económicos y tamaños de empresas).

– ¿Cuáles serían los pasos inmediatos?

-Hoy debemos denunciar estas tratativas, exigir que sean públicas y se difundan sus contenidos y la sociedad toda -cámaras empresariales, sindicatos, referentes sociales, políticos y culturales- pueda debatir sobre este acuerdo y sobre las consecuencias que tendrá, porque este TLC afectará irreversiblemente la vida nacional y regional.