Uruguay: el Frente Amplio acuerda impulsar una reforma constitucional

La Comisión de Reforma del Frente Amplio estará aprobando sobre fines de noviembre un documento que dejará expresado las coincidencias existentes en la fuerza política sobre el contenido de los temas a ser incluidos en una posterior reforma de la Constitución.

Este trabajo será presentado en el próximo Plenario Nacional del FA del 5 de diciembre que tiene como temas de agenda, la aprobación del estatuto de las elecciones internas en la coalición de izquierda y considerar la solicitud de ingreso al FA por parte de tres agrupaciones partidarias.

Desde el FA se reconoce que hay cierto acuerdo sobre el contenido a ser reformado, aunque se admite que hay diferencias sobre el procedimiento a emplear para impulsar la reforma constitucional. Este asunto será analizado y resuelto en el correr del año próximo. La Constitución puede ser reformada total o parcialmente en base a cinco mecanismos, todos ellos previstos en el artículo 331.

En todos los procedimientos, el proceso termina con un plebiscito con voto obligatorio. El dirigente del Nuevo Espacio, Felipe Michelini, manifestó ayer que en el documento borrador que se viene elaborando serán incluidos aquellos aspectos consensuados por la fuerza política. “Hay temas en que hay altos niveles de acuerdo”, dijo el integrante de la comisión de reforma del FA.

Mencionó los asuntos relacionados con el medio ambiente, derechos humanos y tercer nivel de gobierno. Precisó que posteriormente se tendrán que realizar ajustes al texto, lo que implica, dijo, un mayor grado de complejidad.

Michelini destacó que si bien aún no se resolvió el contenido y el procedimiento para la reforma constitucional, es importante contar con una serie de acuerdos en determinados temas, y saber hacia dónde tener que trabajar para ir allanando una propuesta acabada.

Dijo que el FA pretende establecer cambios en la Constitución para introducir la temática del tercer nivel de gobierno a fin de consolidar este proceso de descentralización. Uno de los consensos arribados es intentar dejar establecido en la Constitución la Institución Nacional de Derechos Humanos así como la nueva agenda de derechos.

También el FA estaría impulsando una reforma electoral para que el sistema sea menos exigente para evitar el balotaje. El modelo que se propondría sería similar al utilizado en Argentina: un partido ganará en primera vuelta si logra el 40% de los votos y una diferencia superior del 10% con el segundo.

Michelini indicó que existe un documento borrador en una subcomisión de reforma constitucional. Antes de fin de mes, este insumo será puesto a consideración de la comisión que deberá presentar un informe de consenso ante el Secretariado Nacional y el Plenario Nacional del FA. Los integrantes de esta Comisión pretenden que los órganos de conducción les den el visto bueno para proseguir en una etapa más acabada de redacción de un articulado del proyecto.

Se espera que no haya mayores inconvenientes en lograr acuerdos sobre qué es lo que se va a reformar, pero aún no hay consenso sobre el procedimiento a emplear. La fuerza política tendrá que fijar una posición política acerca del mecanismo a utilizar para concretar la reforma. Una de las opciones es ir hacia la Convención Nacional Constituyente que establece una elección nacional para elegir a los 260 convencionales que redactarán una propuesta de reforma que deberá ser puesta a consideración de los ciudadanos.

La Constitución establece que un tercio de los convencionales tiene la potestad de plebiscitar un proyecto de reforma. Si el FA eligiera este camino, debería de resolverlo en los primeros meses de 2016, ya que la Convención Constituyente tendría que ser convocada en el primer semestre del año.

Otra opción es plebiscitar una reforma conjuntamente con las elecciones nacionales, que tendrá que ser impulsada por tres quintos votos en la Asamblea General.

Michelini señaló que “aún está verde” la definición del procedimiento a utilizar para impulsar una reforma de la Constitución.

En tanto el dirigente socialista Manuel Laguarda confirmó que el FA estará redactando un documento donde dejará sentado los consensos alcanzados. Aclaró que los socialistas están a favor del mecanismo de la Constituyente. “Los socialistas somos partidarios de una reforma ampliada y que no se remita exclusivamente a los aspectos electorales.

Dijo que en este último tema el PS está impulsando el voto en el exterior, así como la constitución de un parlamento unicameral integrada por 120 miembros.

Korzeniak en contra

El exsenador y constitucionalista grado 5 que tiene el país, José Korzeniak, confesó a LA REPÚBLICA estar en contra de cualquier intento de reforma constitucional.

“Hoy no están dadas las condiciones para una reforma de la Constitución porque -dijo- el gobierno tiene muchos problemas en su gestión” y enumeró “la salud, la educación, la inflación, la desocupación”. Korzeniak ha colaborado varias veces con comisiones internas en el Frente Amplio para reformar la carta magna. Lo hizo por última vez durante la primera presidencia de Tabaré Vázquez y luego, circunstancialmente, fue consultado por los grupos políticos reformistas.

Korzeniak también se manifestó enemigo de apelar a una asamblea constituyente para estudiar los cambios constitucionales “porque estarán dos años dedicados a este tema cuando las necesidades de hoy son otras”, consideró.

Para el exlegislador socialista, “la actual Constitución no es perfecta pero no nos impide cumplir en algún punto con el programa de gobierno” del Frente Amplio.

Historial reformista

Desde 1830 a la fecha, Uruguay ha sabido tener seis textos constitucionales. La del 30 se reformó en 1917. En 1933 se derogó tras el golpe de Estado de Terra. En 1942 hubo una nueva reforma a cargo del presidente Alfredo Baldomir.

En 1952 volvió a reformarse tras un pacto político entre Martínez Trueba y Luis Alberto de Herrera para habilitar el colegiado. En 1967 sobrevino una nueva modificación, reinstalándose el Poder Ejecutivo unipersonal. Luego hubo varias enmiendas plebiscitadas en 1989, 1994, 1996 y 2004.

La República