Brasil: ¿cuáles son los caminos legales que tiene Lula luego de ratificarse su condena?

¿Cuáles son los caminos legales luego de la condena de Lula en segunda instancia?

Luego de la lectura del relator que mantenía la condena de Lula, el abogado de la defensa, Cristiano Zanin hizo uso de la palabra para hacer cuestionamientos en relación al voto. Como respuesta, el juez señaló que si el abogado quisiera, podría solicitar un recurso de declaración en relación a la sentencia, o sea, un pedido de aclaraciones de la decisión al propio Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF-4).

Ese es el único recurso posible ahora. Como la votación final terminó tres a cero, o sea, con unanimidad, no existe posibilidad de pedir otro recurso para reconsiderar la sentencia, emitida este miércoles (24). En el caso de dos a uno, este recurso sería viable.

Después de finalizados todos los trámites en el TRF-4, todavía hay posibilidades de un recurso especial al Supremo Tribunal de Justicia (STJ) y un recurso extraordinario en el Supremo Tribunal Federal (STF). En ambos casos, la defensa podrá solicitar que el presidente Lula responda en libertad, y también pedir que no se aplique la Ley de Ficha Limpia —que prohíbe que los condenados por organismos colegiados (formados por grupos) en segunda instancia sean candidatos—, en términos del artículo 26.

En caso de que Lula sea condenado, se abren dos caminos. Desde que el STF contrarió la Constitución y fue favorable al cumplimiento de la pena  de la prisión en segunda instancia, hay posibilidades de que el petista sea preso. Además del costo político de esta decisión, existen movimientos entre los propios ministros del STF para que esta decisión se revea.

La segunda

La segunda posibilidad es que sea declarado inelegible. La condena por el TRF, mientras tanto, no impide a Lula de registrar su candidatura y recurrir a instancias superiores, como el Tribunal Superior Electoral y el propio STF.

Gisele Cittadino, profesora da Pontifícia Universidad Católica (PUC) de Río de Janeiro, e integrante del Frente Brasil de Juristas por la Democracia, resumió la situación política y legal de Lula. “Ese golpe, para consolidarse como golpe, va a tener que asumirse como golpe y suspender el proceso electoral de 2018. Porque aunque el presidente Lula sea condenado aquí, sigue como candidato (por lo menos) hasta el día 15 de agosto”, dijo.

Por tanto, sólo a partir de este día, 15 de agosto, que corresponde a la fecha para registrar las candidaturas, puede abrirse un proceso de impugnación, que transita de forma autónoma en la Justicia Electoral.

Según el Frente Brasil de Juristas por la Democracia, en un artículo para Brasil de Fato de preguntas y respuestas sobre el caso, transcurridos cinco días del registro de la candidatura podrá ser solicitada la impugnación de la candidatura de Lula con base en la Ley de Ficha Limpia.

“El TSE [Tribunal Superior Electoral] deberá realizar un proceso propio, que incluye intimación, respeto a la defensa amplia, realización de audiencias y análisis de las pruebas, para, ahí sí, decidir si hay razones para impugnar la candidatura. Especialistas en cálculo electoral entienden que, mismo habiendo cohesión en los órganos para apurar el proceso y definir el escenario electoral de 2018, los plazos son muy estrechos entre la decisión (que lo tornaría inelegible) y los recursos pasibles de ser utilizados, por lo que difícilmente el caso será juzgado antes de octubre. Durante todo ese tiempo, Lula deberá permanecer en campaña electoral. Por otro lado, existe la hipótesis de que el partido substituya su candidato hasta 20 días antes de la contienda, o sea, dependiendo del escenario, hasta el 16 de setiembre el PT podrá cambiar de candidato, independientemente de Lula seguir en campaña al lado del nuevo candidato elegido”, afirmaron los juristas.

Brasil de Fato


Una sentencia judicial para frenar a Lula

En una sesión que empezó a las ocho y media de la mañana y terminó poco antes de las seis de la tarde –casi diez horas seguidas, con una tregua de 50 minutos a la hora de un almuerzo tardío– el Tribunal Federal Regional de Porto Alegre confirmó, en segunda instancia y por unanimidad, la sentencia que condenó el ex presidente Lula da Silva a prisión. Y más: aumentó la pena, que era de nueve años y medio, para doce años y un mes de cárcel. De los tres magistrados de la corte, el que votó de manera más sucinta llevó casi una hora. Los abogados de Lula tuvieron, en ese maratón, solamente quince minutos para presentar sus argumentos.

El relator del caso, João Pedro Gerban Neto, leyó parte de las 430 páginas de su voto a lo largo de tres horas y media. Se daba de antemano por seguro que confirmaría la sentencia emitida por el juez Sergio Moro el pasado julio. Tampoco sorprendió que aumentara la condena, agregándole casi tres años más de cárcel a Lula da Silva.

Pero cuando el segundo de ellos, Leandro Paulsen, respaldó tanto la condena como la elevación de la pena, un fuerte desánimo cayó tanto sobre los seguidores de Lula como de muchos de los integrantes de su círculo más cercano. Los más optimistas esperaban que Paulsen votase a favor de anular la condena o, en último caso, contra el aumento de la pena impuesta al ex presidente.

Al contrario, el voto de Paulsen ha sido el más contundente, recomendando inclusive la detención de Lula tan pronto sea examinado el recurso que podrá presentar a la corte. Los recursos a instancias superiores serían analizados, si se cumple la sugerencia de Paulsen, con el ex presidente en alguna cárcel.

El tercer integrante de la corte, Victor Laus, se extendió en una larga y aburrida clase de derecho, de hora y media de duración, llena de explicaciones y metáforas para justificar su respaldo al voto de los colegas.

De hecho, la unanimidad no se limitó a la condena y elevación de pena: también los argumentos del trío fueron absolutamente unánimes. Frente a la ausencia de pruebas, prevaleció “la convicción nacida del conjunto de indicios” presentados, o sea, las “confesiones” de dos altos ejecutivos de la constructora OAS que denunciaron al ex presidente sin otra prueba que su palabra, y que se dieron en el ámbito de un acuerdo de colaboración con las investigaciones, a cambio de una significativa reducción de sus penas. A propósito, el trío de magistrados las redujo aún más, mientras elevaba la de Lula.

Los votos de los tres magistrados estuvieron cargados de menciones políticas, reiterando las críticas que indican la politización de la justicia cuando se trata de juzgar al expresidente. Laus, por ejemplo, dijo que la Constitución determina que le toca al presidente nombrar a sus ministros, y que cada ministro es responsable por su respectiva área.

Mencionando directamente a la Petrobras, el juez dijo que los directores son indicados por el ministro y confirmados por el presidente. Conclusión: si Lula aceptó la indicación de un corrupto, es porque obtendría beneficios. Por tal razón, se sumó al pedido de su colega Paulsen para que Lula sea detenido de inmediato.

Tan pronto se supo del resultado, hubo manifestaciones callejeras en varias ciudades brasileñas. La más importante ocurrió en San Pablo, reunió más de treinta mil personas y contó con la presencia y un inflamado discurso de Lula da Silva. A pocos kilómetros de distancia, en la avenida Paulista, escenario de manifestaciones contrarias al ex presidente, poco más de 300 personas, con el grupo de extrema-derecha MBL (Movimiento Brasil Libre) a la cabeza, externaba su euforia. Algunos manifestantes exhibían pancartas pidiendo “Intervención ya”, un llamado a los militares.

La presidenta del PT, senadora Gleisi Hoffmann, confirmó que hoy mismo una reunión del partido reiterará que se mantiene la candidatura de Lula para las elecciones de octubre.

Acorde a la ley, al ser condenado en segunda instancia él estaría inhabilitado para postularse. Quedan, en todo caso, varios recursos que serán impetrados junto a la Justicia Electoral y a las instancias máximas.

Analistas consideran remota la posibilidad de prisión del ex presidente, aunque la Corte Suprema haya autorizado que los condenados en segunda instancia puedan ser, si así requiere el juez de primera instancia, llevados a la cárcel. De momento, lo que existe es una recomendación de magistrados de segunda instancia, pero la palabra final le toca a Sergio Moro.

En al menos un sector la condena de Lula da Silva provocó resultados positivos: la Bolsa de Valores tuvo un incremento de casi 3%, y el dólar se desplomó 2,7%.

Juristas admiten que la condena unánime dificulta la candidatura de Lula en octubre. En el campo jurídico, los próximos pasos del expresidente se dirigirán al Tribunal Superior Electoral (TSE), instancia máxima en el tema, al Superior Tribunal de Justicia (STJ) y, en último caso, si se considera que alguno de sus derechos constitucionales fuera violado, a la corte máxima, el Supremo Tribunal Federal.

Al mismo tiempo, más de un centenar de abogados criminalistas apuntan, de manera contundente, contra la fragilidad de la sentencia del juez Moro. Ayer se multiplicaron voces de algunos de los más renombrados juristas brasileños criticando, con vehemencia, que los tres magistrados impregnaron sus votos de discursos políticos, mencionando aspectos del presidencialismo practicado en Brasil, el concepto de democracia representativa y hasta cómo presidentes eligen ministros e indican los rumbos de negociaciones con partidos para formar alianzas.

Con relación al PT, de momento lo que se espera en que insista en la candidatura de Lula da Silva, entre otras razones porque no dispone, al menos hasta ahora, de un candidato suficientemente competitivo para reemplazarlo. Lula encabeza todos los sondeos, y si le dejan disputar, podrá vencer ya en la primera vuelta.

La idea es que siga en sus “caravanas” por Brasil, creciendo aún más en las encuestas y si más adelante efectivamente lo inhabiliten, que haya reunido capital suficiente para bancar otro nombre con posibilidades de pasar a la segunda vuelta.

Por lo que demostró ayer en el acto realizado en San Pablo, Lula da Silva sigue dispuesto a dar batalla hasta lograr vencer la guerra.

“Este acto”, dijo él al empezar a dirigirse a la multitud, “no es un acto electoral. Es en defensa de la soberanía nacional. En defensa de Brasil”.

Enseguida desfiló una vez más el rol de realizaciones de sus dos mandatos y del primero de su frustrada sucesora, la depuesta Dilma Rousseff, asegurando que la condena de ayer no ha sido de él, sino de un proyecto de país.

Si en el frente de batalla jurídico actuarán sus abogados, en el campo político de batalla Lula esgrimirá un arsenal que ninguno de sus adversarios ni de lejos siquiera sueña tener.

Página 12


‘Quem foi condenado é o povo brasileiro’, diz Lula na Praça da República

“Este é um ato em defesa do Brasil. Eu nunca tive nenhuma ilusão com o resultado do julgamento. Quem está no banco dos réus é o Lula. Mas quem já foi condenado é o povo brasileiro. Tudo tende a piorar quando eles consagrarem a reforma da Previdência”, disse o ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva, em ato em defesa da democracia na Praça da República, no centro de São Paulo. De acordo com os organizadores, o ato reunia cerca de 50 mil pessoas por volta de 20h, pouco antes do discurso do ex-presidente.

Lula foi condenado ontem (24) por unanimidade em segunda instância, por três votos a zero, pela 8ª Turma do Tribunal Federal da 4ª Região (TRF4). “Hoje falaram 10 horas seguidas, leram não sei quantas páginas e não tem um crime. Se apresentarem crime, eu desisto da candidatura. Eu agora quero ser candidato à Presidência da República. Eu agora tenho vontade de ser”, disse ainda o ex-presidente.

Representantes de movimentos sociais criticaram a sentença e desafiaram quem tentar prender Lula. “Nós vamos rasgar a sentença porque ela não representa o pensamento do povo brasileiro. Mais do que isso, nós temos direito à desobediência civil e à resistência”, afirmou o líder do MST (sem-terra) Gilmar Mauro. “Se quiserem prender Lula, terão de prender milhões de militantes por este país afora”, acrescentou, falando em união de setores progressistas. “Apesar das nossas diferenças, e temos muitas, estamos construindo a unidade de fato.”

O líder do MTST (sem-teto) Guilherme Boulos chamou o julgamento de “farsa, em que três cidadãos passaram o dia falando sem conseguir apresentar nenhuma prova contra este cidadão que está aqui”, afirmou, ao lado de Lula e chamando os desembargadores de “anões jurídicos”.

“O bicho vai pegar”

Segundo ele, o dia traz uma lição: “Eles ultrapassaram a linha vermelha, passaram dos limites. (Isso) leva o povo à radicalização e deixa a rua como única alternativa. Não existe espaço para hesitação, para recuo”.

Anunciando quatro rodovias bloqueadas em São Paulo, Boulos disse que muitas outras virão. “Chega do tempo de obediência. Se tentarem prender, pôr o dedo neste senhor (Lula), o bicho vai pegar neste país.”

Por volta de 20h50, o ex-presidente deixou o local, enquanto parte dos manifestantes saiu em marcha em direção à Avenida Paulista, subindo a Rua da Consolação. O senador Lindbergh Farias (PT-RJ), Boulos e o presidente da CUT-SP, Douglas Izzo, comandaram a atividade. A Polícia Militar acompanhou todo o trajeto. Não houve incidentes.

Por volta de 21h30 a marcha alcançou a Paulista e em seguida chegou ao vão livre do Masp. A dois quarteirões dali, um grande efetivo policial, com aproximadamente 20 veículos, guardava o quarteirão da Paulista onde fica o prédio da Federação das Indústrias do Estado (Fiesp). A mobilização policial permanecia mesmo após a dispersão dos manifestantes, depois das 22h.

O senador disse ao fim da marcha que o país não vive mais uma ordem democrática. “Isso força a esquerda a se reorganizar, sem apostar tudo na institucionalidade. Normalidade democrática (no país) foi regra, não exceção. Estamos prontos para lutar. Para prender Lula, tem de prender a gente”.

Unidade da esquerda

Para o presidente da CUT, Vagner Freitas, os juízes do TRF4 tomaram uma atitude impensável, que leva a um enfrentamento. “Nós vamos derrubar essa medida nas ruas. Lula será lançado candidato amanhã”, afirmou, destacando o anúncio da candidatura à Presidência, que deve ocorrer nesta quinta-feira (25), em reunião da direção nacional do PT. “Hoje foi julgada a Justiça brasileira”, disse ainda. O presidente da CUT considera que se insistirem na votação da reforma da Previdência, em 19 de fevereiro, “vamos construir a maior greve geral da história deste país”.

Também representavam as centrais sindicais o presidente da CTB, Adílson Araújo, Sérgio Luiz Leite, o Serginho, 1º secretário da Força Sindical; Luiz Gonçalves, o Luizinho, presidente da Nova Central em São Paulo, e Edson Carneiro, o Índio, secretário-geral da Intersindical. Fizeram discursos representantes do PT, PCdoB, Psol e PCO.

“Essa ditadura que está colocada será enfrentada por nós. A aparente derrota é válvula propulsora de nossa mobilização”, disse na Praça da República a presidenta do Sindicato dos Professores do Ensino Oficial do Estado de São Paulo (Apeoesp), Maria Izabel de Azevedo Noronha, a Bebel. “Há uma fissura na democracia brasileira”, acrescentou.

“Hoje é um momento triste. Não foi totalmente inesperado, mas sempre havia um pouco de esperança. Falhas no processo apontadas inclusive por juristas conservadores. O capital financeiro é que comandou esse golpe”, avaliou o ex-ministro das Relações Exteriores Celso Amorim, que deverá ser candidato ao governo do Rio de Janeiro.

“Se os desembargadores pensam que essa decisão tirou Lula do jogo, estão completamente enganados”, disse o presidente estadual do PT e ex-prefeito de São Bernardo do Campo, Luiz Marinho, que fez um apelo à unidade da esquerda já no primeiro turno das eleições deste ano para a presidência da República.

Lindbergh Farias disse em seu discurso que daqui a 30 ou 40 anos o país se lembrará desta data. “O julgamento não foi do Lula. Ontem, eles acabaram com a democracia brasileira e com o pacto construído na Constituição de 1988 por todos os partidos e todos os grupos. Primeiro, rasgaram mais de 54 milhões de votos, segundo, rasgaram a Constituição com a Emenda 95 (de teto dos gastos públicos). Agora, querem transformar a eleição em uma fraude, em um jogo de cartas marcadas. Querem tirar o representante do povo que lidera todas as pesquisas. Não vivemos mais em uma democracia no Brasil, é preciso que saibamos disso de uma vez por todas”, disse o senador.

Ele fez referência a ligações do golpe institucional promovido pelo judiciário com os interesses dos norte-americanos. “Você sabe que na história ainda vamos entender o real papel dos Estados Unidos. Lembro quando Lula anunciou o pré-sal, os Estados Unidos colocaram frota no Atlântico Sul. O Brasil foi espionado, os Estados Unidos participaram da conspiração contra Getúlio. Em 1964, o presidente norte-americano colocou tropas à disposição do golpe”, afirmou. O senador disse ainda que o “Judiciário conspira pelas elites contra o povo trabalhador”.

Rede Brasil Atual


Frente Brasil Popular: “Nas ruas por eleições democráticas e em defesa dos direitos do povo”

Ainda segundo a nota, essa condenação do ex-presidente Lula é mais uma tentativa de retirarem do povo brasileiro “o direito de escolher seu candidato a presidente em eleições livres e impedir sua participação na definição dos rumos do país são condições para impor o programa de retirada de direitos dos trabalhadores, destruição do Estado social, entrega dos nossos recursos naturais e submissão ao imperialismo dos Estados Unidos”.

Para a união de entidades, a luta não se encerra com essa sentença contra Lula. “A luta pela democracia continuará nos tribunais, nas ruas e nas redes, assim como a luta em defesa da previdência pública e do nosso direito à aposentadoria que está ameaçado de destruição por uma reforma em discussão no Congresso. A Frente Brasil Popular se soma às centrais sindicais no grito de que se botar para votar o Brasil vai parar!”

Leia a íntegra da nota:

Continuaremos nas ruas lutando por eleições democráticas e em defesa dos direitos do povo brasileiro

Durante toda essa semana, em todo o Brasil e em várias partes do mundo, fomos centenas de milhares de pessoas mobilizadas em panfletagens, aulas públicas, vigílias, marchas, atos, paralisações de estradas e ocupações buscando dialogar e alertar a sociedade para a farsa, travestida de julgamento, que se armava em Porto Alegre e sobre o seu significado: a continuidade do golpe iniciado em 2016.

Hoje, o país acordou se perguntando sobre as provas do processo contra o ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva. E, mesmo sem elas, os juízes do Tribunal Regional Federal da 4ª Região decidiram seguir divorciados da justiça e da verdade, mantendo uma condenação injusta.

O resultado não surpreendeu ninguém. Setores do judiciário, que deveriam ter a defesa da justiça como bastião, apoiaram o ataque ao Estado Democrático de Direito e agora, num julgamento político, protagonizam mais um ato desse golpe na democracia brasileira.

Em tempo recorde, os juízes leram todos os documentos, depoimentos das 73 testemunhas e não apresentaram nenhuma prova. Nada. O principal argumento, sabemos bem, para condenar Lula é que ele lidera todas as pesquisas eleitorais para a próxima eleição. Querem derrotar Lula no tapetão.

Retirar do povo brasileiro o direito de escolher seu candidato a presidente em eleições livres e impedir sua participação na definição dos rumos do país são condições para impor o programa de retirada de direitos dos trabalhadores, destruição do Estado social, entrega dos nossos recursos naturais e submissão ao imperialismo dos Estados Unidos.

A mídia burguesa, em especial a Rede Globo, atua como instrumento de luta ideológica para manipular a sociedade e constranger aqueles que não se alinham aos seus interesses políticos.

Embora não haja provas contra Lula, sobram “matérias” de jornais e “comentários” em programas de TV para apresentar provas, que não passam de mentiras das empresas de comunicações, que sustentam o programa de destruição nacional que assola o País.

Não é apenas o direito de Lula ser candidato que está em jogo. É o rumo da nossa justiça e democracia. Vivemos sob um Estado de exceção no qual um governante ilegítimo, alçado ao cargo por um parlamento golpista, se soma a um judiciário que faz política e não faz justiça.

As forças que passaram a governar o Brasil após o golpe que afastou a primeira mulher eleita presidente, Dilma Rousseff, continuam excluindo o povo brasileiro das decisões sobre os rumos do país. Têm medo da urna, do voto. Eles temem a vontade popular e por isso tentam impedir Lula de ser candidato.

Setores que sugam a Nação e em um ano, tiram recursos da educação, ciência e tecnologia, saúde e serviço social. Atacaram a Constituição Federal de 1988, a CLT com a reforma trabalhista, tiram direitos todos os dias. O próximo passo é o ataque à aposentadoria.

Nossa luta não começou nem se encerra hoje. A luta pela democracia continuará nos tribunais, nas ruas e nas redes, assim como a luta em defesa da previdência pública e do nosso direito à aposentadoria que está ameaçado de destruição por uma reforma em discussão no Congresso. A Frente Brasil Popular se soma às centrais sindicais no grito de que se botar para votar o Brasil vai parar!

Mas nosso desafio é ainda maior é o de construir as saídas para a crise política e econômica que assola nosso País que atendam o interesse da maioria do nosso povo. Por isso, a Frente Brasil Popular conclama todos e todas que querem tornar o Brasil uma Nação forte, desenvolvida, independente com emprego e justiça social, ao engajamento na construção do Congresso do Povo Brasileiro, para debater o futuro do país e organizar nossas lutas.

Continuaremos denunciando que eleição sem Lula é fraude, é o aprofundamento do golpe. Continuaremos denunciando e combatendo os ataques aos direitos conquistados pelo povo e ao patrimônio da nação. Só a unidade e a mobilização popular podem dar fim a essa crise e plantar as sementes de um futuro de prosperidade e vida digna para o povo brasileiro.

Frente Brasil Popular

Vermelho


Derrota de Lula na Justiça amplia incertezas na disputa eleitoral

A derrota do ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) no Tribunal Regional Federal da 4ª Região (TRF-4) abre um leque de incertezas sobre a sucessão ao Palácio do Planalto: o petista poderá disputar o terceiro mandato de presidente da República? Qual o plano B do PT para concorrer à cadeira, hoje ocupada por Michel Temer (MDB)? Em nota, o PT classificou o julgamento de “farsa judicial” e afirmou que Lula terá o nome referendado na convenção partidária. Mas a caminhada até as urnas não será tão simples assim. Depois do julgamento, Lula afirmou em evento na Praça da República, em São Paulo, que não desistirá de lutar para provar sua inocência.

Os argumentos da defesa do ex-presidente não surtiram efeitos e os três desembargadores não só mantiveram a condenação pelos crimes de corrupção passiva e lavagem de dinheiro como ainda aumentaram a pena aplicada anteriormente pelo juiz Sérgio Moro para 12 anos e um mês de reclusão – em regime inicialmente fechado –, e pagamento de 280 dias-multa. Condenado em segunda instância, Lula seria enquadrado na Lei da Ficha Limpa, que impede a candidatura de quem é condenado por órgão colegiado.

Teoricamente, Lula estaria fora da disputa. Mas, na prática, o PT poderá registrar a candidatura de Lula enquanto houver recursos em tramitação – o que pode ser no próprio TRF-4, no Superior Tribunal de Justiça (STJ) ou no Supremo Tribunal Federal (STF). A palavra final se Lula poderá ou não ser candidato a presidente caberá ao Tribunal Superior Eleitoral (TSE). Como a decisão foi unânime no TRF-4, Lula poderá recorrer apenas com embargos de declaração – quando a parte pede esclarecimentos sobre algum ponto obscuro na sentença. O recurso pode ser ajuizado até dois dias depois da publicação do acórdão. A expectativa é que o documento que traz a íntegra da decisão seja publicado já na semana que vem. Do resultado desses embargos depende a prisão de Lula: ele só vai começar a cumprir a pena depois que forem esgotados os recursos no TRF-4.

SUB JUDICE Para as eleições deste ano, o registro dos candidatos deverá ser feito até 15 de agosto. Se até lá o TRF-4 já tiver finalizado o julgamento – e mantiver a condenação – o caminho natural é o Tribunal Superior Eleitoral (TSE) negar o registro da candidatura. No entanto, a Lei da Ficha Limpa permite uma candidatura sub judice sustentada com base em decisão liminar do STJ. Em razão da urgência de definição na disputa eleitoral, a liminar ganha prioridade de julgamento no tribunal. Ao julgar o mérito, se a condenação for mantida pelos ministros, Lula tem o registro cassado e sai da disputa. Em meio ao imbróglio jurídico, o TSE tem até 17 de setembro para validar ou não uma candidatura. Mesmo prazo dado aos partidos para substituírem um candidato. Daí vem outro desafio para o PT: no impedimento de Lula, qual nome lançar? Internamente os petistas já admitem a possibilidade de Lula não ser candidato. Nesse caso, têm como alternativa o ex-governador da Bahia e ex-ministro Jacques Wagner e o ex-prefeito de São Paulo e também ex-ministro Fernando Haddad. Uma hipótese, ainda que mais remota, é indicar um vice de Ciro Gomes (PDT) ou da deputada federal Manoela D’Ávila (PCdoB).

FRENTE DE ESQUERDA

Já há quem defenda uma frente de esquerda no Brasil. O ex-chefe da Secretaria-Geral da Presidência da República Gilberto Carvallho é um deles. Segundo ele, o que mobiliza a esquerda é “a volta da fome e a falta de acesso às universidades”. “Uma eleição sem Lula é uma falsificação da democracia”, declarou. O senador petista Lindbergh Farias (PT-PB) reforçou a ideia de uma união dos grupos de esquerda. “O que estamos vendo aqui é o renascimento da esquerda”, declarou.

Mas e se até 17 de setembro o processo não tiver encerrado no TSE? Lula poderá ser candidato com amparo em liminar. Se vencer nas urnas, mas não conseguir reverter a condenação, perde o cargo e novas eleições são convocadas. Isso se não conseguir um recurso no STF para assumir o cargo. Nesse último caso, apenas uma ação para cassação do diploma, no TSE, poderia tirar Lula da cadeira de presidente.

PLANO B DO PT

Caso Lula não seja candidato a presidente, o PT tem como alternativas:

– Ex-ministro Jacques Wagner

– Ex-prefeito de São Paulo, Fernando Haddad

– Vice na chapa encabeçada por Ciro Gomes (PDT)

– Vice na chapa encabeçada pela deputada federal Manoela D’Ávila (PCdoB)

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