Entrevista a Eugenio Chicas, secretario de comunicaciones de la Presidencia de El Salvador tras las últimas elecciones legislativas y municipales 

Por Pedro Brieger, director de NODAL 

El 3 de marzo se realizaron elecciones legislativas y municipales en El Salvador, el país más pequeño de América Central, gobernado por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), el movimiento guerrillero que accedió al poder en las elecciones del 2009. El principal partido opositor es la Alianza Republicana Nacional (ARENA) un partido de derecha creado por el militar Roberto d’Aubuisson, acusado de ser el instigador en 1980 del asesinato de Monseñor Oscar Romero, recientemente canonizado por el papa Francisco. En diálogo con NODAL Eugenio Chicas, secretario de comunicaciones de la Presidencia y ex presidente del Tribunal Supremo Electoral analiza la derrota del partido de gobierno y reconoce errores.

-¿Como queda configurado el mapa político legislativo y municipal después de las elecciones del domingo 3 de marzo?

-Hay un cambio radical significativo con el resultado electoral sobre el mapa legislativo y municipal. Lo que se puede adelantar de manera prematura es que el FMLN pierde el control de la llave legislativa del voto calificado que son los dos tercios. Y en este caso es ARENA quien cobra mayor presencia. No podemos todavía estimar con precisión cuantos diputados tendrá cada representación legislativa ya que los escrutinios no han terminado. De todas maneras la representación legislativa del FMLN se reducirá de 31 a 22 o 25. La representación de ARENA aumentara de 35 a 38 o 39 diputados, rango máximo que pueden tener. Se incrementará también ligeramente la bancada de Concertación Nacional -uno de los partidos mas antiguos de derecha- a 10 diputados. Y aumentará ligeramente la de Gran Alianza Nacional -otro partido de derecha- que podría llegar a 11 o 12 diputados. Creo que lo más significativo de la representación legislativa es la pérdida del voto calificado para el partido de gobierno.

 -¿Como se explica que el FMLN teniendo la presidencia y el gobierno haya sufrido una derrota tan contundente en las elecciones legislativas?

-Varias explicaciones. En primer lugar, el país ha vivido un periodo de ajustes económicos estructurales debido a la crisis que padecían las finanzas públicas heredada de periodos de la derecha. Además hubo un férreo bloqueo económico al gobierno por parte de la derecha. Entonces, implementar un ajuste ha tenido costos, ha significado recortar subsidios sociales, al gas, eléctricos, al transporte público y esto ha tenido impacto. Casi todos fueron recortes focalizados como dicen los organismos financieros internacionales, pero eso nos ha pasado una factura política. Luego también es importante reconocer que el tema del empleo no se ha mejorado significativamente; ha crecido pero muy poco en relación a la demanda en los sectores populares en particular. También necesitamos políticas de acompañamiento en las clases medias, principalmente en las regulaciones de las tarjetas de crédito y el uso de la telefonía y cable.  Este tipo de aspectos nos afectaron en la parte económica y luego en general creo que hay un rango de desgaste político a nivel de gobierno. Tenemos que revisar nuestros métodos de trabajo y buscar acercarnos más a la gente.

-¿Cómo se explica el triunfo de ARENA, cuales son sus fortalezas y las debilidades del FMLN?

-Francamente, la mayor habilidad que ha expresado ARENA es saber utilizar la fragilidades que mostramos nosotros como partido y gobierno. No ha crecido electoralmente. Si uno ve los votos en esta elección son votos iguales o menores que en otras elecciones, el voto de ARENA no creció. Lo que disminuyó es el voto del FMLN. El votante de izquierda, el progresista, no salió a votar, se quedo en su casa: por lo tanto es un voto de castigo al gobierno, a nuestro partido. ARENA tuvo la habilidad de poder proyectar el desgaste político de este gobierno. Esto genera la oportunidad de corregir nuestra relación con la gente, superar la apreciación que se tiene sobre el gobierno y el partido para dentro de diez meses cuando habrá una elección presidencial. Hay que buscar levantar bandera y corregir la situación que se nos ha presentado. Esta es la particularidad de una elección de medio término que permite ajustar el rumbo y es lo que va a ocurrir en las elecciones que viene. ARENA no ha dejado de ser el partido representativo de los grupos oligárquicos del país y la gente ha expresado que no tiene interés en que vuelva al gobierno.

-Las elecciones legislativas se realizaron un año antes de las presidenciales, ¿cómo cambia el panorama para el FMLN pensando en las próximas elecciones después de este proceso electoral?

-En el caso de EL Salvador históricamente la elección legislativa y municipal se convierte en una cuasi elección de medio término. Y siempre ha tenido la particularidad de contribuir a hacer ajustes de rumbos. Eso mismo le ocurrió a ARENA en distintos momentos cuando era gobierno y tenía menos diputados de los que teníamos como izquierda. Esto también nos pasó en las elecciones del 2012 siendo gobierno y perdimos la elección; no de manera tan estrepitosa como hoy pero si perdimos. Sin embargo, la siguiente elección presidencial la ganamos habiendo perdido la legislativa y la municipal. Por lo tanto este flujo es la herramienta, la llave que tiene la población para pasar la factura, exigir que haya correcciones en políticas de gobierno. Por lo tanto, yo creo que existe la posibilidad que en 10 meses, en la nueva elección, se hagan las correcciones que sean convincentes para el electorado, y que éste pueda expresarse; y que los que no salieron a votar puedan reflexionar y apoyar nuevamente una postura de gobierno de izquierda. Entonces creo que esa es la virtud de una elección de medio termino. Por eso considero que si bien es un revés político importante en esta coyuntura, eso no inhibe la posibilidad de superar este reto en la elección siguiente que es la presidencial de 2019.