Walter Raudales, escritor y analista político salvadoreño: “Hay dos modelos de país en pugna, uno inclusivo y otro neoliberal”

 

Por Cecilia Escudero, de la redacción de NODAL

Unos 5,2 millones de salvadoreños y salvadoreñas están convocados este domingo para las elecciones en las que se renovarán 84 bancas en el Congreso y se elegirán alcaldes para los 262 municipios del país. Como ocurre desde los Acuerdos de Paz que, en 1992, pusieron fin a una sanguinaria guerra civil, el gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) se disputa el poder con el partido de la derecha, Arena. Para entender de qué se trata la pugna entre dos modelos de país, NODAL conversó con el periodista, académico y novelista salvadoreño, Walter Raudales. Con una destacada trayectoria en la literatura y el periodismo centroamericano, Raudales señala que “las elecciones de este domingo se van a definir por los votos duros de los partidos mayoritarios”.

Estas elecciones legislativas y municipales son las novenas de su tipo desde la firma de los acuerdos de paz de 1992. ¿Cómo observa el joven sistema electoral salvadoreño?

El Salvador firmó los acuerdos de paz luego de una cruenta guerra en 1992. Luego, el partido Arena, de derecha, gobernó durante 20 años, en los que aplicó el sistema de privatizaciones, dolarizó la economía, la tercerizó, e hizo fracasar el agro. Más tarde, la izquierda llegó al poder y ya lleva 8 años en el gobierno. Este domingo se eligen diputados y alcaldes. Y un elemento a destacar es que hace unos tres años han habido unas reformas electorales y ahora se puede votar para diputado cruzando el voto. Es decir, puedo votar a diputados de diferentes partidos. Esto ha complicado un poco las elecciones. Por otro lado, estos comicios representan una profunda disputa en el sentido que los gobiernos de izquierda han impulsado programas sociales como el bolsón escolar, el vaso de leche diario, zapatos para los estudiantes, y la campaña está enfocada en ese sentido: en cómo mantener los programas sociales. Hay entonces una profunda disputa entre el FMLN de izquierda y el partido Arena de la derecha.

El FMLN cerró su campaña con un llamado a continuar con las transformaciones de El Salvador. ¿Como sintetizaría en qué se pudo avanzar y cuáles son los desafíos por delante?

El FMLN ha tenido todo cuesta arriba. La Corte Suprema ha bloqueado la deuda externa. Ha provocado una profunda crisis fiscal lo que impidió que se impulsaran más programas sociales. En este sentido, la gran tarea para el próximo año es encontrar financiamiento para impulsar los planes sociales. Se ha intentado una reforma de salud, reformas educativas. Pero, básicamente, la economía ha estado paralizada porque los préstamos tienen que ser aprobados por la Asamblea Legislativa, donde los cuatro partidos de derecha tienen una correlación de fuerzas mayoritaria y no han permitido que el financiamiento a través del endeudamiento fluya hacia la economía nacional. Entonces el gran desafío es obtener una mayoría cualificada en la Asamblea que permita un gobierno que pueda dedicar más recursos a la inversión social. Hay dos modelos de país en pugna, uno más inclusivo y solidario y otro neoliberal. En esta batalla política hay una desproporción respecto de los medios de comunicación. Por un lado, existe un bloque hegemónico, y por otro, unos reducidos medios que dan la otra versión de la realidad. Muy parecido a lo que pasa en el resto de los países de la región.

¿Qué lectura hace de la campaña por la anulación del voto que se propagó en redes sociales?

Las últimas encuestas indican que las elecciones de este domingo se van a definir por los votos duros de los partidos mayoritarios. Siempre el partido gobernante causa desgaste en algunos sectores que no ven cumplidas sus aspiraciones. Hay desencanto. Y hay un grupo de seguidores que ha expresado su intención de no votar, e hizo campaña en redes sociales para que la gente anule su voto. Esto reafirma que las elecciones van a ser decididas por las bases. Y se espera que exista un alto índice de abstencionismo.

¿Que significaría un triunfo de la derecha?

Por el sistema electoral de El Salvador va a ser difícil que haya un ganador o un perdedor. Porque las características del sistema electoral dejan a la Asamblea Legislativa equilibrada. La victoria o derrota del FMLN puede estar dada si gana más de 29 diputados o menos de ese número. Como la Asamblea tiene 84 escaños, si el partido gobernante gana menos de 29 bancas, no tendría ningún control ni incidencia en temas como los nombramientos en segundo grado o la definición de la deuda. Actualmente el FMLN tiene 31 diputados. Si obtiene menos estaría en problemas. En ese escenario, habría una persecución jurídica y judicial contra los dirigentes y las personalidades de la izquierda.