Breno Altman, periodista brasileño: “Una vez más en la historia, quien promueve el ascenso del fascismo es la centroderecha”

Entrevista a Breno Altman, periodista brasileño

Por Lucio Garriga y Gerardo Szalkowicz (*)

Aunque el abismo está cerca, no todo está perdido. El periodista brasileño Breno Altman abre la ventana al milagro: “Hay señales de un fuerte voto oculto, mucha gente está intimidada de declarar su voto por la presión de los neofascistas y puede que haya una sorpresa con ese voto oculto”. El director del portal Opera Mundi relata, además, el clima de violencia que se vive en Brasil en la previa del balotaje del domingo y analiza las variables que se conjugaron para la consolidación del “fenómeno Bolsonaro”.

-¿Cómo es el clima que se respira en las calles de Brasil en los días previos a esta jornada tan trascendente para toda América Latina?

-En las calles sobre todo hay mucha tensión, el avance de la ultraderecha está provocando un creciente conflicto entre las personas. Hay mucha violencia provocada por los simpatizantes de Bolsonaro y del mismo candidato, quien el último domingo dio un discurso muy duro prometiendo la aniquilación de los “bandidos rojos”. Es decir, amenaza con un proceso de persecución contra el PT y los movimientos sociales y les dice explícitamente que se tendrán que subordinar a él o deberán ir a la cárcel o el exilio.

Del otro lado hay mucha resistencia de las fuerzas democráticas, muchas movilizaciones y actividades de campaña en favor de Fernando Haddad. El país vive una enorme polarización.

¿Qué expectativas tiene para el domingo? ¿Ve alguna chance de que Haddad pueda dar vuelta lo que dicen las encuestas?

-Hay muchos antecedentes de elecciones donde se dieron cambios importantes a última hora. Eso puede pasar. Una parte del voto de Bolsonaro no es firme, es un voto inestable. El escenario, a través de las encuestas, es un escenario de una victoria de la ultraderecha, eso no se puede negar. Todas las encuestas son muy claras de que tiene una cómoda ventaja. Pero se sigue dando una dura pelea y hay señales de un fuerte voto oculto en estas elecciones. Mucha gente está intimidada, amedrentada de declarar su voto por la presión de los neofascistas y puede que haya una sorpresa con ese voto oculto.

¿Por dónde ve las principales razones del “fenómeno Bolsonaro” y el masivo apoyo a un proyecto abiertamente fascista?

-Por primera vez desde los años ´30 en Brasil hay una corriente fascista y eso se puede basar en una sucesión de tres elementos. El retorno de los militares al protagonismo político, el fundamentalismo religioso -especialmente a través de los grupos evangélicos- y la inclinación de los últimos años de las capas medias a las posiciones políticas, económicas y culturales más conservadoras. Las capas medias se han inclinado hacia una posición extremadamente reaccionaria y con eso se ha podido generar esta corriente fascista de masas.

Hay que hablar también de otra cosa fundamental y es la evidente contradicción que toca a todos los países de nuestro continente. Una contradicción entre la democracia y la agenda de las reformas liberales que son defendidas por el gran capital financiero y que no son compatibles con la democracia. Hay que romper con esa “democratización” que vivió Latinoamérica después de los ´80 y los ´90 que estableció esa agenda profundamente antipopular y antinacional. Y eso se hace con una agenda fuerte de movilización de los movimientos sindicales y sociales, hay que quebrar esos espacios supuestamente democráticos para imponer esa otra agenda.

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Ese es un motivo por lo cual una gran parte de la burguesía brasileña está apoyando y financiando a Bolsonaro, para que cumpla con el trabajo sucio. Los centros imperiales, como Estados Unidos e Israel, también lo apoyan porque operan bajo esa lógica.

Hay otro elemento importante y es el rol de los partidos de centroderecha. Para derrumbar al gobierno de Dilma quienes convocan a los grupos de ultraderecha son los viejos partidos de la centroderecha: el PSDB de Fernando Henrique Cardoso y el MDB de Temer. Imaginaron que esos grupos irían a las calles para garantizar la movilización de las capas medias para derrumbar a Dilma y que enseguida esos grupos se retirarían. Pero eso no paso. Esos grupos ganaron fuerza, ganaron autonomía, ganaron identidad y finalmente reconocieron a Bolsonaro como su candidato electoral. Una vez más en la historia, quien promueve el ascenso del fascismo es la centroderecha. Pasó en la Italia de Mussolini, en la Alemania de Hitler y en el Chile de Pinochet.

¿Cómo cree que podría impactar un eventual gobierno de Bolsonaro en América Latina y en el mundo?

-No tengo dudas que tratará, bajo la influencia de Estados Unidos, de impulsar un polo de ultraderecha en el continente y en el mundo. Salió una información que asegura que se prepara para enero de 2019, bajo la idea de Steve Bannon, asesor de Donald Trump, una cumbre que reunirá a todos los grupos de la ultraderecha del mundo. Están tratando de crear una corriente neofascista y Bolsonaro seguro que va a tener un rol importante en ese juego.

(*) Entrevista realizada en el programa “Al sur del Río Bravo” que se trasmite los martes de 15 a 17hs por Radionauta FM 106.3 (www.radionauta.com.ar)

Escucha aquí el audio de la entrevista


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