Argentina | El Foro por una Nueva Democracia reunió a dirigentes y referentes para pensar el país después de Milei
El Foro por una Nueva Democracia reunió a dirigentes y referentes para pensar el país después de Milei
Con una amplia participación de dirigentes políticos, referentes sociales, académicos y especialistas provenientes de distintas tradiciones del campo democrático y popular, el Foro por una Nueva Democracia realizó este sábado 5 de septiembre, en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el encuentro “La Argentina después de Milei. Construyendo futuro entre todos”.
La jornada puso en discusión una cuestión que comienza a ganar terreno en diferentes sectores de la oposición argentina: cómo trascender la resistencia a las políticas del gobierno de Javier Milei para avanzar en la elaboración de acuerdos, ideas y propuestas capaces de proyectar una alternativa para el país hacia 2027.
“Disruptivo encuentro programático del Foro por una Nueva Democracia. Muchas ideas y propuestas para pensar una transformación después de 2027”, explicó Eduardo Sigal al referirse a la actividad.
Fundador del Frente Grande y uno de los referentes que viene impulsando la construcción del Foro, Sigal tuvo a su cargo la apertura del encuentro junto a Ariel Lupo, integrante de la Fundación Acción para la Comunidad.
Frente a un escenario político atravesado por la fragmentación opositora y por los efectos económicos, sociales e institucionales de la experiencia libertaria, el Foro propuso comenzar a pensar una nueva etapa y hacerlo desde la elaboración programática.
Una convergencia de diferentes tradiciones políticas
Uno de los rasgos distintivos del encuentro fue precisamente la diversidad de sus protagonistas.
Por las diferentes mesas pasaron figuras de extensa trayectoria política como Ricardo Alfonsín, Federico Storani, Daniel Arroyo, Claudio Lozano, Esteban Paulón, Gustavo López y Silvia Saravia; académicas y especialistas como Diana Tussie, Sandra Ziegler, Ana Arias y Lucía Cirmi Obón; además de Manuel Garrido, Gabriel Puricelli, Silvia Vázquez, Lucas Tresca y Camila Viahusic, entre otros.
El encuentro reunió, así, experiencias provenientes del radicalismo, el peronismo, el socialismo, el progresismo y diferentes expresiones sociales, junto con especialistas del mundo académico.
No se trató de disolver esas identidades en una nueva estructura política ni de ocultar sus diferencias. La metodología propuesta por el Foro partió, precisamente, de un criterio diferente, identificando coincidencias, explicitando divergencias y produciendo acuerdos programáticos a partir de ellas.
La convocatoria contó con la adhesión de un extenso entramado de organizaciones, entre ellas Raíces, Red de Prioridades Argentinas (RED PAR), Futuros Mejores, Radicalismo Auténtico, Unidad Popular, Laboratorio de Políticas Públicas, Progresistas en Red, FORJA, Fundación Acción para la Comunidad, Libres del Sur, Espacio Popular en el Frente Grande, Partido Verde, Unidad Socialista, Fundación Sergio Karakachoff, CEMUPRO, Instituto FORJAR, Foro Verde, Universidad Popular Alejandro Korn e Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas, entre otras.
De resistir a Milei a construir una alternativa
“No se trata solo de condenar a este gobierno desastroso, oprobioso y que entrega nuestro patrimonio. Se trata también de tener propuestas alternativas”, sostuvo Storani en la convocatoria al encuentro.
El dirigente radical fue más allá y planteó la necesidad de construir un “proyecto de unidad nacional” capaz de ofrecer una alternativa política.
La posición adquiere particular relevancia en un radicalismo atravesado durante los últimos años por fuertes debates internos respecto de su relación con el gobierno libertario. Storani ha cuestionado duramente a los sectores de la UCR que acompañaron al oficialismo y reivindicó la recuperación de una tradición radical vinculada con “la defensa del patrimonio nacional, de la soberanía, con una fuerte sensibilidad social”.
Ese posicionamiento encontró un punto de encuentro con dirigentes provenientes de otras tradiciones políticas. La convivencia de esas trayectorias con dirigentes provenientes del peronismo, el socialismo, el Frente Grande, FORJA, Unidad Popular, Libres del Sur y otras expresiones constituyó uno de los datos políticos centrales de la jornada.
Seis debates para pensar una nueva Argentina
El encuentro se organizó alrededor de seis grandes ejes: “Educación a lo largo de la vida”, “Juventud y Futuro”, “Democracia y Estado”, “Estar en el Mundo”, “¿Será Justicia?” y “Visión Económica”.
La discusión educativa estuvo moderada por Ana Arias, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, y contó con las intervenciones de Daniel Arroyo y Sandra Ziegler, secretaria académica de FLACSO Argentina.
La presencia de las nuevas generaciones tuvo un espacio específico en “Juventud y Futuro”, moderado por Silvia Vázquez y con la participación de Lucas Tresca y Camila Viahusic.
Ricardo Alfonsín moderó el debate sobre Democracia y Estado, con Federico Storani como panelista, mientras que la discusión sobre el lugar de la Argentina en el mundo estuvo coordinada por Gabriel Puricelli y reunió al diputado socialista Esteban Paulón y a Diana Tussie, una de las principales especialistas argentinas en relaciones internacionales.
La problemática judicial fue abordada por Manuel Garrido bajo la coordinación de Gustavo López. Finalmente, la discusión económica estuvo moderada por Silvia Saravia y contó con Claudio Lozano y Lucía Cirmi Obón.
La propia composición de las mesas expresó una característica que el Foro busca imprimirle a su construcción, combinando experiencias políticas, producción académica, conocimiento técnico, representación social y participación de nuevas generaciones.
La democracia como punto de partida
El documento que orientó las discusiones parte de un diagnóstico de mayor alcance. “Una crisis de sentido recorre la política”, sostiene el texto, que ubica la experiencia argentina dentro de una crisis de representación y de hegemonía de dimensiones nacionales e internacionales.
El Foro caracteriza al mileísmo como un proyecto “derechista, anti-político y anti-igualitario de orientación autocrática” y advierte que su desarrollo amenaza la convivencia democrática y la paz social.
Pero introduce una distinción central: “No es la democracia (…) la que se encuentra en deuda con la sociedad, sino que es la política la que no logró estar a su altura”.
El documento reivindica por ello la democracia como el principal bien a preservar y vincula su fortalecimiento con la necesidad de revertir la concentración de la riqueza y recuperar horizontes de justicia social, libertad e igualdad.
Un espacio que viene construyendo un recorrido
La jornada de la UBA no constituyó una iniciativa aislada. El Foro por una Nueva Democracia comenzó a desarrollar sus actividades públicas en 2024, pocos meses después de la llegada de Milei al gobierno, reuniendo desde entonces a dirigentes provenientes de distintas experiencias políticas.
Durante 2026 esa construcción adquirió mayor continuidad. En marzo, al cumplirse 50 años del golpe de Estado de 1976, el Foro impulsó en el Congreso de la Nación el ciclo “A 50 años del Golpe Genocida: Memoria, Verdad, Justicia y Democracia”.
También entonces Eduardo Sigal tuvo a su cargo la apertura. De aquella actividad participaron, entre otros, Ricardo Alfonsín, Federico Storani, Jorge Taiana, Esteban Paulón, Natalia de la Sota, Pablo Avelluto y Griselda Tessio, junto con un mensaje especial de Taty Almeida, referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.
La continuidad entre aquellas iniciativas y el encuentro realizado este sábado muestra un espacio que intenta ampliar progresivamente su agenda: desde la defensa de los consensos democráticos fundamentales hacia la elaboración de propuestas sobre Estado, economía, educación, relaciones internacionales, justicia y futuro.
Pensar el día después
“La Argentina después de Milei” fue, en ese sentido, algo más que el nombre de la convocatoria.
La formulación coloca el debate en un horizonte temporal concreto: 2027 y la posibilidad de una nueva etapa política. Pero plantea al mismo tiempo que una alternativa no puede construirse solamente alrededor de un calendario electoral.
La apuesta del Foro consiste en comenzar antes la discusión sobre los contenidos. Educación, desarrollo económico, inserción internacional, soberanía, democracia, justicia, igualdad y expectativas de las nuevas generaciones aparecieron así como componentes de una conversación que busca transformarse progresivamente en programa.
Las conclusiones producidas por las distintas mesas serán insumos para avanzar hacia una carta de compromiso político, concebida como una síntesis de las coincidencias alcanzadas y como punto de partida para ampliar el diálogo hacia otros sectores.
En una Argentina donde buena parte de la dinámica opositora continúa organizada alrededor de la coyuntura inmediata, el Foro por una Nueva Democracia ensaya otro camino. Reunir dirigentes de diferentes tradiciones, ponerlos a discutir un programa y comenzar a pensar no solamente cómo enfrentar a Milei, sino qué país construir después.


