Las ultraderechas consolidan una red transnacional en Chile con el Foro de Madrid. Vínculos con la Doctrina “Donroe” – Por Solange Martinez

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Las ultraderechas consolidan una red transnacional en Chile con el Foro de Madrid. Vínculos con la Doctrina “Donroe”

Por Solange Martinez*

Santiago de Chile fue sede del quinto Encuentro Regional del Foro de Madrid entre el 3 y el 4 de septiembre de 2026. La reunión buscó consolidar una alianza entre sectores de ultraderecha de América Latina, Estados Unidos y Europa, bajo el lema “Una nueva era para Iberoamérica”. El evento fue rechazado con masivas protestas convocadas por organizaciones sociales, estudiantiles y sindicales chilenas en el centro de la capital, que terminaron con represión policial.

El foro se articula política y discursivamente con la actual Doctrina Donroe bajo la premisa de que América Latina y el continente son la zona de influencia exclusiva de Estados Unidos y, según dictamina la política de seguridad norteamericana, constituye una plena extensión territorial de la nación del norte. Lo que revive y radicaliza la histórica Doctrina Monroe de principio de 1823 de “América para los americanos”.

Foro de Madrid
La elección de Chile como sede del quinto Encuentro Regional del Foro de Madrid no fue casual. Los organizadores presentaron al país como un símbolo de cambio tras la llegada del neofascista José Antonio Kast a la Presidencia. La cita propuso una estrategia articulada que combina securitización, desregulación económica y alineamiento geopolítico —subordinación explícita— con Washington.

Esta red internacional surgió en 2020 con la firma de la Carta de Madrid. Entre sus impulsores originales figuran Javier Milei, Giorgia Meloni y Santiago Abascal, líder de Vox, quien finalmente no viajó a Santiago para esta edición. La iniciativa es coordinada por la Fundación Disenso, vinculada al partido español de ultraderecha VOX. Las ediciones anteriores se realizaron en Bogotá (Colombia), Lima (Perú), Buenos Aires (Argentina) y Asunción (Paraguay).

La cumbre convocó a más de 40 dirigentes y expositores de más de 25 países. Entre las representaciones con mayor protagonismo se destacaron Chile (país anfitrión, representado por José Antonio Kast, ministros y parlamentarios), Argentina (con el presidente Javier Milei como orador principal de la apertura), España (con Ignacio Garriga de Vox, representantes de la Fundación Disenso y el eurodiputado español Hermann Tertsch) y Estados Unidos (con el embajador para Chile, Brandon Judd, y la subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública, Sarah Rogers; también participaron Kevin Roberts, presidente de The Heritage Foundation, y miembros del Hudson Institute, creado en la década del ´60 como centro de investigación dedicado a temas de seguridad nacional, estrategia militar y políticas públicas de Estados Unidos.

También participaron delegaciones de Honduras (con Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional), Austria, Hungría (con la eurodiputada húngara Kinga Gál), Colombia (con Enrique Gómez, senador del Movimiento Salvación Nacional), Ecuador (con Diana Jácome, asambleísta nacional por Acción Democrática Nacional) y Perú (con Norma Yarrow, diputada y secretaria general de Renovación Popular)

Milei abre el Foro: “batalla cultural” y ataques a la izquierda
La apertura estuvo a cargo de Javier Milei la mañana del 3 de septiembre, en el Centro de Eventos San Carlos de Apoquindo. El mandatario argentino saludó a Kast como un amigo y planteó que Chile es un país emblemático porque su historia reciente muestra el valor de dar la “batalla cultural”. Sostuvo que las ideas económicas de la derecha habían triunfado en la práctica en el país, pero que el sector perdió después la disputa cultural frente a la izquierda en los medios y las universidades. Desde esa lectura, atribuyó el estallido social de octubre de 2019 a esa derrota ideológica previa, calificando a las corrientes de izquierda como un “cáncer”. También apuntó contra el presidente español Pedro Sánchez a raíz de la crisis migratoria de Ceuta, y llamó a la derecha internacional a organizarse frente a lo que definió como una batalla que trasciende a cada nación.

Represión de las protestas en Santiago
Puertas afuera del recinto, la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) —junto a la Red de Solidaridad Estudiantil y la CONFECH— encabezó una marcha desde la plaza Baquedano, que además del rechazo al Foro incorporó las críticas a los recortes presupuestarios en educación impulsados por el gobierno de Kast. Carabineros utilizó chorros de agua y gases lacrimógenos para impedir el avance de los manifestantes hacia La Moneda, mientras algunos jóvenes respondieron con artefactos pirotécnicos, en el mismo momento en que Milei y Kast sostenían su reunión bilateral dentro del palacio de gobierno. Por la tarde, en simultáneo al cierre del Foro, se sumó una segunda manifestación convocada por la Asamblea Popular Antifascista y la Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores, bajo la consigna “¡Fuera de Chile, fuera de Argentina, América Latina libre de fascistas!”.

Kast y Milei: Magallanes y Malvinas
En paralelo al Foro, Kast recibió a Milei en el Palacio de La Moneda para una reunión bilateral de unos 40 minutos, que se produjo en medio de la tensión bilateral por el Estrecho de Magallanes de las semanas previas. Horas después, ambos gobiernos difundieron un comunicado conjunto en el que Kast reiteró, a nombre del Estado chileno, el respaldo a la reivindicación argentina de soberanía sobre las Islas Malvinas, mientras que los dos mandatarios reconocieron la soberanía chilena sobre la totalidad del estrecho, con base en el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984. Milei agradeció el gesto horas antes de encabezar una cadena nacional sobre la cuestión Malvinas.

El mismo jueves 3 de septiembre, en paralelo a esa reunión bilateral, trascendió otro dato que tensiona el escenario: el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, confirmó un acuerdo entre la Corporación de Desarrollo de las Islas Malvinas y la naviera chilena Eastern Island para abrir una nueva ruta comercial marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino, con el primer viaje previsto para noviembre. La conexión reduciría a la mitad la distancia que hoy recorren los barcos desde Montevideo —única vía marítima sudamericana hacia el archipiélago— y permitiría el envío de alimentos, materiales de construcción y gas licuado, en un intercambio que la administración local estima en unos 20 millones de dólares anuales. El anuncio abrió un flanco de tensión adicional con Buenos Aires: Chile sostiene oficialmente su respaldo al reclamo argentino de soberanía sobre las Malvinas, pero la nueva ruta habilitaría un vínculo comercial directo con un territorio bajo administración británica, en momentos en que persisten las restricciones del Mercosur (resolución de 2011) al ingreso de embarcaciones con bandera malvinense a los puertos del bloque. Está previsto además que entre el 28 y el 29 de septiembre una delegación de negocios de las islas visite Punta Arenas para una rueda de negocios con proveedores chilenos.

Kast cierra el Foro: gestión antes que confrontación
En su discurso de cierre, la noche del 3 de septiembre, Kast marcó un tono distinto al de Milei. Afirmó que “América Latina está viviendo un cambio profundo”, de la mano de nuevos liderazgos, y destacó los triunfos electorales recientes del sector en Honduras, Perú y Colombia. Remarcó que su espacio político, alineado con la administración de Donald Trump, gobierna hoy en doce países de América Latina y el Caribe. Llamó a evitar el triunfalismo, advirtiendo que la confianza lograda también está en riesgo, y —repasando las sedes del Foro desde 2022— llegó a decir que si el proceso continúa, algún día la sede será Managua o La Habana. Según distintas coberturas de la jornada, Kast tomó distancia del tono confrontativo de Milei frente a la izquierda, señalando que fue elegido para enfrentar el crimen organizado, la pobreza, la corrupción y el desempleo, y no para “derrotar a la izquierda”; parte de la oposición chilena cuestionó públicamente las expresiones de Milei sobre la historia reciente del país.

La agenda del Foro
La agenda anunciada priorizó la seguridad hemisférica y el combate al crimen organizado. En los paneles participaron el ministro chileno Martín Arrau y John P. Walters, exdirector de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos. El enfoque centró los problemas en temáticas vinculadas a “amenazas a la seguridad” para justificar un mayor control y securitización territorial.

El programa económico promovió la apertura de mercados y la reducción del Estado, además de analizar el rol de la tecnología en el comercio regional. El cierre del evento incluyó la presentación de la Declaración de Santiago de Chile, documento que llama a defender los “valores occidentales” frente al socialismo.

La doctrina estadounidense redibuja la seguridad y la política en América Latina

El avance coordinado de las derechas en América Latina atraviesa una etapa de redefinición geopolítica. La consolidación del Foro de Madrid demuestra que estos sectores no actúan de manera aislada dentro de sus fronteras nacionales. La construcción de este bloque transnacional busca disputar el poder político y cultural en toda la región. Esta estrategia coordinada se alinea con la renovada doctrina de seguridad impulsada desde Washington.

La llamada Doctrina Donroe formalizó en la Estrategia de Seguridad Nacional el derecho de Estados Unidos a intervenir militar o comercialmente para contener potencias extra-hemisféricas y asegurar rutas y recursos críticos en la nueva fase digital del capitalismo. Este marco legal y operativo explica el endurecimiento de acciones de fuerza, operaciones sobre Venezuela y advertencias explícitas hacia otros gobiernos del área, sumado al disciplinamiento económico con su política arancelaria.

En este contexto de presiones externas, la criminalización de las izquierdas funciona como el brazo discursivo y legal de la decadente hegemonía estadounidense. Durante la inauguración de la Reunión ministerial sobre el resurgimiento del terrorismo político, en julio de este año, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, catalogó a las expresiones de izquierda radical y movimientos anticapitalistas como redes terroristas internacionales.

La convergencia entre las tesis ideológicas del Foro de Madrid, la ejecución de la Doctrina Donroe y los lineamientos de la administración estadounidense busca deslegitimar a las fuerzas progresistas y recortar el espacio de la protesta popular. El episodio de represión policial contra estudiantes secundarios en Santiago, ocurrido en simultáneo a la cumbre, es leído por organizaciones sociales como una muestra concreta de ese recorte del espacio de protesta. Sin embargo, la movilización de movimientos sociales, sindicatos y agrupaciones estudiantiles en las calles de la región evidencia que el destino político de América Latina no queda resuelto únicamente en las cumbres internacionales ni en las oficinas de gobierno.

*Psicóloga, Docente investigadora de la Universidad Nacional de Lanús, Instituto de Asuntos Internacionales y Estudios Políticos Manuel Ugarte. Analista de Nodal y del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico.

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