Frente a las especulaciones de las últimas horas, el Gobierno del Ecuador reafirmó la vigencia del asilo concedido a Julian Assange hace cuatro años. “Ratificamos que la protección del Estado ecuatoriano seguirá mientras las circunstancias que motivaron la concesión de dicho asilo permanezcan”, asegura un comunicado de la Cancillería. WikiLeaks aseguró el lunes que “Ecuador cortó el acceso a Internet a Julian Assange el sábado, a las 17:00 GMT, poco después de la divulgación de los discursos (sic) de (Hillary) Clinton en Goldman Sachs”.

Horas antes se había referido a una “entidad estatal”.  El portal publicó el sábado tres discursos de Clinton que fueron financiados por el banco Goldman Sachs, dejando al descubierto vínculos entre el Partido Demócrata y Wall Street. El equipo de Clinton no ha refutado la autenticidad de los documentos, obtenidos de la cuenta de correo del jefe de campaña, John Podesta.

La candidata acusó al gobierno ruso de estar detrás de las publicaciones, una tesis que comparte el gobierno estadounidense. Sobre el australiano, refugiado en la embajada de Ecuador en Londres desde 2012, pesa un pedido de extradición de Suecia, que lo reclama para responder a una denuncia de violación. Assange niega los cargos y ha denunciado una estratagema para extraditarlo a Estados Unidos, donde lo esperaría un juicio por difusión de secretos oficiales.

Tuits con códigos desatan rumores  La publicación de tres tuits codificados de WikiLeaks en su cuenta de Twitter desató los rumores en torno a la posible muerte del australiano.  El portal publicó tres tuits con códigos de 64 caracteres que contienen referencias al secretario de Estado de EE.UU. John Kerry, Ecuador, y el Ministerio de Exteriores del Reino Unido.

Debido a la falta de contexto, las teorías sobre el significado de los mensajes codificados propagaron en la red la idea de que el código es en realidad “un interruptor de hombre muerto”, un mecanismo creado para liberar información clasificada en manos de WikiLeaks en caso de que le ocurra algo importante a Assange.

Sin embargo, todo el secreto de los mensajes se halla en “un compromiso previo” (pre-commitment en inglés). En este caso se trata de un esquema criptográfico para evitar que la información inédita sea manipulada, informó el portal Gizmodo. Es decir, estos códigos únicos son una prueba de que el contenido de los documentos permanece inalterable, ya que cualquier cambio en las filtraciones alteraría estos códigos de 64 caracteres.

El Telégrafo